La Vara del Pastor
"Oid la vara..." Miqueas 6:9
 
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UNA VARA QUE HABLA LLAMA A UNA REFORMA
Y CREA GRAN CONTROVERSIA
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PENSAMIENTO DE MEDITACIÓN

REFERENCIA Leeré de El discurso Maestro de Jesucristo, pg,128-129. "Mientras no nos sintamos en condiciones de sacrificar nuestro orgullo, y aún de dar la vida para salvar a un hermano desviado, no habremos echado la viga de nuestro propio ojo ni estaremos preparados para ayudar a nuestro hermano. Pero cuando lo hayamos hecho, podremos acercarnos a él y conmover su corazón. La censura y el oprobio no rescataron jamás a nadie de una posición errónea; pero ahuyentaron de Cristo a muchos y los indujeron a cerrar sus corazones para no dejarse convencer. Un espíritu bondadoso y un trato benigno y persuasivo pueden salvar a los perdidos y cubrir multitud de pecados. La revelación de Cristo en nuestro propio carácter tendrá un poder transformador sobre aquellos con quienes nos relacionemos.

Permitamos que Cristo se manifieste diariamente en nosotros, y él revelará por medio de nosotros la energía creadora de su palabra, una influencia amable, persuasiva y a la vez 110 poderosa para restaurar en otras almas la perfección del Señor nuestro Dios.

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UNA VARA QUE HABLA
LLAMA A UNA REFORMA
Y CREA GRAN CONTROVERSIA

Texto de la Alocución por V. T. Houteff,
Ministro de los Davidianos Adventistas del 7mo. Día
Sábado, Febrero 8, 1947
Capilla de Monte Carmelo
Waco, Texas

Nuestro tema para esta tarde comienza con--

Miqueas 6:1, 2--"Oíd ahora lo que dice Jehová: Lévantate, pleitea con los montes, y oigan los collados tu voz. Oíd, montes, y fuertes fundamentos de la tierra, el pleito de Jehová; porque tiene Jehová pleito con su pueblo, y altercará con Israel."

Lo primero que se nota es el hecho que al mensajero de Dios se le instruye que contienda delante de los montes, y que los collados han de oír su voz. Obviamente, entonces, en esta escritura como en otra parte de la Biblia, los montes y los collados deben ser símbolos de reinos y gobiernos.

El debe contender delante de los montes no contra ellos; (vease la versión en inglés) es decir, él ha de proclamar que el Señor tiene una controversia con su pueblo, y que El está pidiendo una reforma completa entre ellos, y que ellos no están dispuestos ni colaborando.

Miramos en estudios anteriores que las profecías de Miqueas 4 y 5 se cumplirán en los últimos días, nuestro tiempo, en un tiempo que la Inspiración por la revelación de estas profecías llama a una reforma entre el pueblo

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de Dios. Las profecías siendo ahora reveladas por primera vez desde que fueron escritas, y la reforma ya por iniciar, el hecho es que en lugar de aceptar alegremente el mensaje revelado recientemente, ellos están creando una controversia por todas las iglesia Adventistas, obviamente indica que ahora es el tiempo para contender delante de los montes, ahora es el tiempo para que ellos (los "montes") oigan la controversia de Dios con su pueblo.

Las palabras, Lévantate, pleitea delante de los montes, y oigan los collados tu voz, implica que hasta ahora su voz ha sido oída solo localmente pero que ahora el debe enfrentar la situación aunque los montes, collados y los fuertes fundamentos de la tierra oigan que el Señor está teniendo una controversia con su pueblo.

Hasta ahora, hemos estado meramente chanceando con los adversarios del Señor pero ahora debemos hablar en serio sin importar quien oiga. Su pueblo debe ahora volverse para siempre de los dichos del hombre, cualesquiera sean, y limitar su fe y esperanza en "Así dice Jehová," sin importar por medio de quien El lo diga, o de otra manera pierden. Como discípulos del Señor, nos deberíamos escuchar a su corazón-- abogar por un reavivamiento y una reforma:

Miq. 6:3--"Pueblo mío, ¿qué te hice, o en qué te he molestado? Responde contra mí."

¡Piense en esto! Un gran Dios infinito altercando con seres humanos tan insignificantes y pecadores como nosotros, queriendo saber porqué están contra Él.

Miq. 6:4--"Porque yo te hice subir de la tierra de Egipto, y de casa de siervos te redimíy

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envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a María."

Dios nos está hablando a nosotros que somos los descendientes de los profetas, de los apóstoles, y de los discípulos que a través de los años de servidumbre entre las naciones Gentiles hemos perdido nuestra identidad nacional. Aunque no nos llamemos Israelitas, Jacobitas, o Judíos, Dios así nos llama.

Los pocos fieles de Dios a través de las edades estuvieron dispuestos y aun alegres a encarar el reproche de sus ciegos e infieles hermanos por causa de la Verdad y la justicia. ¿No debiéramos estar así de alegres para hacer mas? Ellos ganaron la carrera y la corona, y no hay razón porque no hacerlo nosotros. Verdaderamente no podemos darnos el lujo de perder nuestra recompensa en está última hora.

Miq. 6:5--"Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam, hijo de Beor, desde Sitim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Jehová."

Aquí se nos dice que para conocer las justicias del Señor es recordar el trato de Dios con nuestros antepasados, porque su amor hacia nosotros no es menos que lo que fue hacia ellos. El nos recuerda del incidente cuando Balac contrató a Balaam para maldecir a Israel, y como él hizo que Balaam hablara por él y bendijera a su pueblo, que por su causa él trajo el proposito del rey a nada e hizo a Balaam que le predicara a Balac:

"He aquí yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros días. . .Saldrá estrella de Jacob, y levantaráse cetro de Israel, y herirá los cantones de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set. Y será tomada Edom, será también tomada Seir por sus

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enemigos, e Israel se portará varonilmente." Num. 24:14, 17, 18.

En efecto Balaam le dijo al rey de Moab: "He hecho lo que puedo para obtener tu favor y maldecir a Israel, pero Dios ha prevalecido. Israel ha ganado; tu y yo henos perdido. Y además, te diré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros días: El que ha de regir a Israel herirá a Moab por todos lados, e Israel se portará varonilmente."

Así fue obligado Balaam a predecir el nacimiento de Cristo y su gobierno, haciendo que Israel se portara varonilmente contra Moab y sus pueblos vecinos en los postreros días.

Conocer todo esto es conocer que el Señor es nuestra justicia; que si él está por nosotros entonces nadie puede ganar nada contra nosotros; que la batalla es del Señor; que no tenemos necesidad de temer a nuestros enemigos; que todo lo que hagamos prosperará sin importar quien está por o contra nosotros.

Miq. 6:6, 7--"¿Con qué me presentare a Jehová, y adoraré al alto Dios? ¿Vendré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Agradarse Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mi seno por el pecado de mi alma?"

De estos versos es aparente que el desarrollo de estas escrituras trae un reavivamiento y una reforma entre el pueblo de Dios tal cual el mundo nunca ha visto: Los que reciben la verdad en su plenitud, humildemente confiesan que son pecadores y que desean conocer lo peor de su caso. Alegremente lo sacrifican todo; para ellos ningún sacrificio que los acerque más a Dios es demasiado

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grande. Tan pronto como su orgullo de opinión los abandone, tan pronto como humildemente pregunten como venir y reverenciar a Dios, así de pronto la respuesta viene a ellos:

Miq. 6:8--"Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y qué Jehová de ti: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios."

Hacer juicio, amar misericordia, y caminar humildemente con nuestro Dios es el don mas grande que uno puede traer al Señor. Para aprender como hacer juicio, como amar misericordia, y como caminar humildemente, se nos dice enfáticamente:

Miq. 6:9--"La voz de Jehová clama a la ciudad, y el sabio mirará a tu nombre. Oíd la vara, y a quien la establece."

El Señor declara que su voz está clamando a la ciudad (a la iglesia), y que el hombre de sabiduría mirará el nombre, y oirá la Vara y a quien la establece.

Manifiestamente, esta vara es capaz de hablar y de ser oída, así la orden "Oíd la Vara." Hasta donde sabemos. La única vara que ha hablado es "LA VARA DEL PASTOR." Además, no fue el resultado de algún escudriñamiento de la Biblia que el libro fue titulado así, el autor no estaba familiarizado con esta escritura, ni tenía comprensión del libro de Miqueas cuando le fue dado al libro el titulo "La Vara del Pastor."

Porque no puede uno menospreciar, descuidar, o rechazar el consejo del Señor en esta cuestión. Yo debo oír la Vara y a Quien la establece si espero tener un

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hogar en su Reino. No puedo permitirme hacerlo de otra manera, Dios me ayude, porque Él mismo declara que si yo se como venir delante de Él, que ofrenda es aceptable para Él, como hacer justicia, como amar misericordia y como caminar humildemente delante de Él, yo debo oír la Vara que "clama a la ciudad."

Ahora está de nuestra parte decidir individualmente si oiremos la voz del hombre o la Voz de la Vara de Dios. Ahora esta es la prueba para cada uno, y debe ser de interés para todos, porque una de estas dos voces--la voz de hombres o la Voz de la Vara de Dios--determinará el futuro de cada uno para muerte eterna o para vida eterna.

Puesto que este mensaje anuncia que el día de Jehová grande y terrible está cercano--que el juicio para los vivos está por comenzar, y puesto que al profeta Isaías le fue dada una visión del Señor moviendose a su templo para esta obra de juicio, por lo tanto, la experiencia del profeta mientras todavía estaba en visión debe representar la experiencia de los siervos de Dios que han de anunciar el día del Señor. Su experiencia y comisión debe ser nuestra experiencia y comisión:

"Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré y quien ira por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya par él sanidad. Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió Él: Hasta que las ciudades estén asoladas, y sin morador, ni hombre

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en las casas, y la tierra sea tornada en desierto." Isa. 6:8-11.

"A Jehová de los ejércitos, a Él santificad. Sea Él vuestro temor, y Él sea vuestro miedo. Entonces Él será por santuario; mas a las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; enredaránse, y serán presos." Isa. 8:13-15.

Miq. 6:10, 11--"¿Hay aún en casa del impío tesoros de impiedad, y medida escasa que es detestable? ¿Seré limpio con peso falso, y con bolsa de engañosas pesas?"

Definitivamente aquí está implicando que estas cosa abominables--tesoros obtenidos por medidas escasas todavía están en la casa del impío. Aquí es condenado el propósito deshonesto de enriquecerse rápido al costo del sudor de otro. Todas estas abominaciones, incitadas por el egoísmo, deben ser puestas a un lado por todos los que quieren sobrevivir el día de Jehová grande y terrible.

La última pregunta del Señor, "¿Seré limpio con peso falso, y con bolsa de engañosas pesas?" denota que algunos todavía se aferran a sus pesas engañosas, y erróneamente esperan ser contados entre los limpios.

Hay dos tipos de ladrones. El ladrón número uno es la persona que roba abiertamente. El ladrón número dos es la persona que en un trato se las arregla para obtener un poco más de lo que realmente es suyo. A él no le interesa si en el trato el otro hombre hace un poco o nada. Todo lo que le importa es que a él le vaya bien. Esta clase de robo es la peor porque es practicada

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aún por los así llamados mejores Cristianos.

Miq. 6:12--"Con lo cual sus ricos se hinchieron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua es engañosa en su boca."

Los actos de violencia, mentir y robar, están entre el pueblo de Dios, declara la Inspiración.

Miq. 6:13--"Por eso yo también te enflaqueceré hiriéndote, asolándote por tus pecados."

El tiempo ha llegado, Hermano, Hermana, para olvidar el yo y ser honesto con todos los hombres, para darnos cuenta que el yo es como si fuera el cuerpo de un hombre muerto amarrado a la espalda de uno para minar la fuerza de uno y ponerlo enfermo en cama. A tal gente egoísta y codiciosa, el Señor declara:

Miq. 6:14, 15--"Tú comerás, y no te hartarás; tu abatimiento será en medio de ti. Tú juntarás, mas no salvarás; y lo que salvares, lo entregaré yo a la espada. Tú sembrarás, mas no segarás. Pisarás aceitunas, mas no te ungirás con el aceite; y mosto, mas no beberás el vino."

Miq. 6:16--"Porque los mandamientos de Omri se han guardado, y toda obra de la casa de Acab; y en los consejos de ellos anduvisteis, para que yo te diese en asolamiento, y tus moradores para ser silbados. Llevaréis por tanto, el oprobio de mi pueblo."

En lugar de caminar en el consejo de la Vara de Dios, el impío camina en el consejo del impío. ¿Y cuán impíos son sus consejeros?--la Inspiración declara que son tan impíos como fueron los de la casa de

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Omri y Acab. (Lease 1 Reyes 16:25, 26, 29, 30, 33). Por consiguiente su suerte será la suerte de la casa de Acab. (Lease 2 Reyes 10:10, 11).

Seguramente Miqueas 6 no deja duda que el tiempo ha llegado completamente para que el pueblo de Dios hable en serio como nunca antes. El mensaje que se nos ha confiado, ordena la Inspiración debe "ser expuesto como caen las hojas de los árboles en el otoño."--Testimonios, Vol. 9, p. 186. Español. Y aquí están las hojas.