TEXTO
PARA MEDITACIÓN Y ORACIÓN
Nuestras Necesidades Suplidas
Daré
lectura del Discurso Maestro de Jesucristo en la p. 112.
D.M.J.
p. 112 - "Toda promesa de la Palabra de Dios viene a
ser un motivo para orar, pues su cumplimiento nos es garantizado
por la palabra empeñada por Jehová. Tenemos
el privilegio de pedir por medio de Jesús cualquier
bendición espiritual que necesitemos. Podemos decir
al Señor exactamente lo que necesitamos, con la sencillez
de un niño. Podemos exponerle nuestros asuntos temporales,
y suplicarle pan y ropa, así como el pan de vida y
el manto de la justicia de Cristo. Nuestro Padre celestial
sabe que necesitamos todas estas cosas, y nos invita a pedírselas.
En el nombre de Jesús es como se recibe todo favor.
Dios honrará ese nombre y suplirá nuestras necesidades
con las riquezas de su liberalidad."
Resumamos
esta tarde las cosas por las cuales debemos orar. Necesitamos
orar por la fe sólida en la seguridad que no importa
cuales bendiciones podamos necesitar, es nuestro privilegio
ir al Señor con la sencillez de un niño y reclamar
estas bendiciones en el nombre de Jesús. Necesitamos
orar por la ayuda para tomar a Dios a Su palabra; orar por
la realización que El quiere decir exactamente lo que
dice cuando promete honrar el nombre de Jesús y para
suplir nuestras necesidades de Sus riquezas inconmensurables.
Derechos
de autor, re-impreso 1953,
Todos los derechos reservados, V.T. Houteff
LA DISPERSIÓN, EL TIEMPO Y EL RESCATE
Texto
de la Alocución por V.T. Houteff,
Ministro de los D. Adventistas del Séptimo Día
el Sábado, 22 de marzo del 1947
Capilla de Mt. Carmel
Waco, Texas
Esta
tarde vamos a estudiar los capítulos 31 y 32 de Isaías
. En estos capítulos veremos cual fue la causa de la
cautividad de Sión por los Gentiles, el límite
de su tiempo, y la liberación de Israel antitípica.
Isa.
31:1 - 4- "¡Ay de los que descienden a Egipto
por ayuda, y confían en caballos: y su esperanza ponen
en carros, porque son muchos, y en caballeros, porque son
valientes; y no miraron al Santo de Israel, ni buscaron a
Jehová! Más El también es sabio, y traerá
el mal, y no retirará sus palabras. Levantaráse
pues contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de
los obradores de iniquidad. Y los Egipcios hombres son, y
no Dios; y sus caballos carne, y no espíritu: de manera
que en extendiendo Jehová su mano, caerá el
ayudador, y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán
a una. Porque Jehová me dijo a mi de esta manera: Como
el león y el cachorro del león brama sobre su
presa, y si se llega contra él cuadrilla de pastores,
no temerá por sus voces, ni se acobardará por
el tropel de ellos: así Jehová de los ejércitos
descenderá a pelear por el monte de Sión, y
por su collado."
Aunque
el Señor permitió que su reino fuera tomado
por los Gentiles esta Escritura muestra que pronto El lo rescatará.
No solamente rescatará a Su pueblo y al Monte de Sión,
sino que también los defenderá.
Versos
5, 6-Como las aves que vuelan, así amparará
Jehová de los ejércitos a Jerusalén,
amparando, librando, pasando, y salvando. Convertíos
a aquel contra quien los hijos de Israel profundamente se
rebelaron.
Habiendo
llegado ahora el tiempo de su rescate, el Señor ahora
les ruega a Su pueblo que se conviertan a El - es decir se
reformen.
Verso
7-Porque en aquel día arrojará el hombre
sus ídolos de plata, y sus ídolos de oro, que
para vosotros han hecho vuestras manos pecadoras.
El
explica, que convertirse a El, es arrojar lejos de si todos
los ídolos. Cuando tal reavivamiento y reformación
tengan lugar entre el pueblo de Dios, dice El:
Versos
8, 9- "Entonces caerá el Assur por cuchillo,
no de varón; y consumirálo espada, no de hombre;
y huirá de la presencia de la espada, y sus mancebos
serán tributarios. Y de miedo pasará a su fortaleza,
y sus príncipes tendrán pavor de la bandera,
dice Jehová, cuyo fuego está en Sión,
y Su horno en Jerusalén."
Porque
la idolatría estaba entre el antiguo pueblo de Dios,
les fue permitido a los Asirios tomar posesión de ellos
y de su tierra deseable. Y es verdad que los Asirios controlarán
la tierra tanto tiempo cuanto sea el que el pueblo de Dios
continúe en la idolatría. Pero, justamente tan
pronto como los ídolos sean desechados,-si, tan pronto
como el gran reavivamiento y reformación tengan lugar
en el corazón del pueblo,-entonces los Asirios (el
poder que hoy los gobierna) caerá con seguridad, y
con seguridad entonces el pueblo de Dios volverá. Asiria
caerá entonces, no por la espada de un hombre poderoso,
y no por esfuerzo del hombre, sino "con la voz de Jehová
el Asirio será quebrantado, el que hirió con
palo." Es. 30:31.
Es.
32:1 - 8- "He aquí que en justicia reinará
un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y
será aquel varón como escondedero contra el
viento, y como acogida contra el turbión; como arroyos
de aguas en tierra de sequedad, como sombre de gran peñasco
en tierra calurosa. No se ofuscarán entonces los ojos
de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán
atentos. Y el corazón de los necios entenderá
para saber, y la lengua de los tartamudos será desenvuelta
para hablar claramente."
"El
mezquino nunca más será llamado liberal, ni
será llamado generoso al avariento. Porque el mezquino
hablará mezquindades, y su corazón fabricará
iniquidad, para hacer la hipocresía y para hablar error
contra Jehová, dejando vacía el alma hambriento,
y quitando la bebida al sediento. Cierto los avaros malas
medidas tienen: él máquina pensamientos para
enredar a los simples con palabras mentirosas y para hablar
en juicio contra el pobre. Más el liberal pensará
liberalidades, y por liberalidades subirá."
La
inspiración declara, tratando otra vez de Su pueblo,
que aunque su reino estaba sentenciado para caer, con todo
un día un rey reinará en justicia, y príncipes
presidirán en juicio; que en ese día un hombre
será como un lugar de escondedero, como agua en tierra
seca; y como la sombra de un gran peñasco en tierra
calurosa (Isa. 32: 2); que aunque el pueblo fue ciego espiritualmente
y no podía ver, vendrá un día cuando
los que tienen ojos verán con claridad y los que tienen
oídos oirán con distinción; para que
el corazón de los necios entendiera sabiduría
y la lengua de los tartamudos fuese desenvuelta para hablar
claramente; que entonces la persona mezquina será reconocida
como mezquina, y el avariento no será llamado generoso;
porque el mezquino y los hipócritas serán conocidos
como los que hablan error contra Jehová dejando el
alma que está hambrienta y sedienta vacía de
espiritualidad; por otra parte, será visto como los
avarientos maquinan pensamientos para enredar al pobre y hacerlo
todavía más pobre. (Isa. 32: 7).
Versos
9 - 14- "Mujeres reposadas, levantaos, oíd
mi voz; confiadas, escuchad Mi razón. Días y
años tendréis espanto, oh confiadas; porque
la vendimia faltará, y la cosecha no acudirá.
Temblad, oh reposadas; turbaos, oh confiadas: despojaos, desnudaos,
ceñid los lomos con saco."
"Sobre
los pechos lamentarán por los campos deleitosos, por
la vid fértil. Sobre la tierra de Mi pueblo subirán
espinas y cardos; y aun sobre todas las casas de placer en
la ciudad de alegría. Porque los palacios serán
desiertos, la multitud de la ciudad cesara: las torres y fortalezas
se tornarán cuevas para siempre, donde huelguen asnos
monteses, y ganados hagan majada."
Las
"mujeres" a quienes se hace referencia aquí
son sin duda "Ahola" y "Aholibah" (Ezeq.
23), los nombres figurados de Judá e Israel. Aquí
se describe su dispersión entre los Gentiles, y el
castigo que iban a recibir.
Verso
15- "Hasta que sobre nosotros sea derramado espíritu
de lo alto, y el desierto se torne en campo labrado, y el
campo labrado sea estimado por bosque."
Aquí
se nos dice que El pueblo ha de estar entre los Gentiles,
y la tierra desolada hasta que el Espíritu sea derramado
de lo alto sobre ellos. Entonces ellos volverán.
Hemos
visto ya la razón de la dispersión y que el
derramamiento del Espíritu es la señal del rescate
del pueblo. Sí, entonces su tierra no más estará
en cautividad, sus casas no serán más desoladas.
Aún el desierto vendrá a ser un campo fértil
y el campo fértil será como bosque - habrá
entonces una abundante cosecha de almas.
Versos
16 - 20- "Y habitará el juicio en el desierto,
y en el campo labrado asentará la justicia. Y el efecto
de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo
y seguridad para siempre. Y Mi pueblo habitará en morada
de paz, y en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.
Y el granizo, cuando descendiere, será en los montes;
y los ciudad será del todo abatida. Dichosos vosotros
los que sembráis sobre todas aguas, y metéis
en ellas el pie de buey y de asno."
Ahora
¿qué es lo que hemos aprendido ahora de estos
dos capítulos de Isaías? Actualmente hemos tenido
una revista de lo que fue tratado en los capítulos
anteriores. Ahora podemos ver más vivamente que antes
que la idolatría del antiguo Israel obligó al
Señor a permitirles ser gobernados por los Asirios.
Sin embargo El es bien capaz de liberar a Su pueblo cuando
ellos escuchen su mando para poner a un lado sus ídolos;
cuando vuelva de nuevo El Señor, cuando este gran reavivamiento
y reformación en este capítulo sea finalmente
efectuada. Entonces será cuando el "Assur que
hirió con palo con la voz de Jehová será
quebrantado." Es. 30, 31, Entonces es cuando un Rey reinará
en justicia. Entonces los impíos e hipócritas
y el avaro serán tratados como tales. En ese día
habrá una grande y gloriosa cosecha de almas. Ahora
que hemos visto claramente el tiempo, la necesidad, y el rescate,
Hermano, Hermana, traigamos mucho más cerca ese día
abandonando nuestros ídolos, y convirtiendo completamente
y sin reserva ninguna nuestros corazones a nuestro Dios.