TEXTO
DE MEDITACIÓN PARA LA ORACIÓN
Nuestro
texto para la oración esta tarde se encuentra en las
páginas 111, y 112 del libro El Discurso Maestro de
Jesucristo-
D.M.J., p. 111, 112-"En la seguridad del amor de Dios
para con nosotros, ordena Jesús el amor del uno al
otro, en un amplio principio que abarca todas las relaciones
humanas, que nos amemos unos a otros.
"Los
Judíos se preocupaban por lo que recibirían;
su principal ansia era obtener lo que creían merecer
de poder, respeto y servicio. Pero enseña Cristo que
no debe ser nuestra ansiedad '¿Cuánto podemos
recibir?' sino 'Cuánto podemos dar?' La medida de nuestra
obligación para con los demás se halla en lo
que nosotros mismos estimaríamos como su obligación
hacia nosotros.
"Cada
uno que haya sido hecho mayordomo de la gracia múltiple
de Dios, está en la obligación de impartirla
a las almas en la ignorancia y la obscuridad, así como
si él estuviera en su lugar, desearía que se
la impartiesen....
"Así
también con las dádivas y las bendiciones de
esta vida: cuánto más poseáis que vuestros
prójimos, os hace deudores a ese grado, para todos
los que no tienen tanto."
¿Por
qué oraremos esta tarde?-Porque embebamos el gran principio
de la Regla de Oro, y que realicemos que lo que nos concierne
no es cuánto recibiremos sino cuánto es lo que
podemos dar. Oremos por la comprensión que la medida
de nuestra obligación para con los otros se halla en
lo que personalmente nosotros estimaríamos como su
obligación para con nosotros; y también que
cualquier cosa que poseemos más que nuestros hermanos
nos coloca hasta ese grado en deuda hacia los menos favorecidos.
Texto
de la Alocución por V.T. Houteff
Ministro de los D. Adventistas del Séptimo Día
el Sábado 5 de Abril de 1947,
en la Capilla de Monte Carmel,
en Waco, Texas.
Nuestro
estudio de hoy, se encuentra en los capítulos 34-35
de Isaías. Recuerdan que la semana pasada estudiamos
el capítulo 33, la carga del Señor concerniente
a la iglesia mientras que se está acercando al tiempo
de la "siega," el tiempo en que el "trigo"
es guardado en el alfolí, y la "cizaña
es quemada (Mateo 13:30); el tiempo en que los "peces
buenos" son guardados en "vasos," y los "peces
malos" son arrojados fuera (Mateo 13 :47-49 ), lo mismo
que los que no tienen el vestido de boda (Mateo 22: 1-3).
Continuando ahora en el capítulo 34, vemos que Dios
invita a las naciones de todo el mundo para que se alleguen
a oír Su poderosa obra de refinamiento.
Versículos
1-3. "Gentes allegaos a oír; y escuchad, pueblos.
Oiga la tierra, y lo que la hinche, el mundo, y lo que el
produce. Porque Jehová está airado sobre todas
las gentes, e irritado sobre todo el ejército de ellas;
destruirlas y entregarlas al matadero. Y los muertos de ellos
serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará
hedor; y los montes se desleirán por la sangre de ellos."
¿Por
qué invita el Señor, a todas las naciones a
que se acerquen para oír? Para que ellas puedan considerar
lo que ven, porque su indignación no es únicamente
en contra de los malos de la iglesia, sino que tiene que extenderse
entre todas las naciones; para que puedan así contar
el costo; para que ellas puedan considerar cuidadosamente
la obra refinada que El ha obrado entre su pueblo, y así
las naciones sepan lo que pueden esperar cuando El principie
su Juicio entre ellas. El declara que sus juicios sobre los
ejércitos del mundo han sido pronunciados ya. "Porque
es tiempo de que el juicio de Dios comience por nosotros;
y que será el fin de aquellos que no obedecen el evangelio
de Dios? 1 de Pedro 4: 17.
Versículo
4. "Y todo el ejército de los cielos se corromperá,
y plegarse han los cielos como un libro; y caerá todo
su ejército como cae la hoja de la parra, y como se
cae la de la higuera."
Mientras
que el versículo 3 indica que los sucesos solemnes
de este capítulo, tienen lugar en el día en
que se desarrolla el programa gigante del armamento mundial,
el versículo 4, siendo un paralelo con Revelación
6:14, evidentemente tiene lugar en los días del sexto
sello, en los días del sellamiento de los 144,000,
y de la asamblea de la multitud innumerable sacada de todas
las naciones, el sello en el cual vivimos. El sexto sello
puede recubrirse con el séptimo sello.
Versículos
5-11. "Porque en los cielos se embriagará mi
espada, he aquí que descenderá sobre Edóm
en juicio, y sobre el pueblo de Mi anatema. Llena está
de sangre la espada de Jehová, engrasada está
de grosura, de sangre de corderos y de cabritos, de grosura
de riñones de corderos; Porque Jehová tiene
sacrificios en Bosra, y grande matanza en la tierra de Edóm.
Y con ellos vendrán abajo unicornios, y toros con becerros;
y su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se
engrasará de grosura; Porque es día de venganza
de Jehová, año de retribuciones en el pleito
de Sión. Y sus arroyos se tornarán en pez, u
su polvo en azufre, y su tierra en pez ardiente. No se apagará
ni de noche, ni de día, perpetuamente subirá
su humo; de generación en generación será
asolada, nunca jamás pasará nadie por ella.
Y la poseerán el pelicano, y el mochuelo, la lechuza
y el cuervo moraran en ella; y extenderáse sobre ella
cordel de destrucción, y niveles de asolamiento."
Podemos
ver que la maldición inmediata, descansa sobre Idumea.
Hablando antitípicamente, esta es la tierra de los
Esauitas antitípicos de hoy día, los que por
derecho debían de tener el oficio que los Jacobitas
les quitan. Ellos tanto desprecian su valor, a tal grado,
que como Esaú en la antigüedad, venden sus derechos
por un plato de potaje rojizo. (Para mejor estudio, véase
La Vara del Pastor, Tomo 1, página 52-111).
Isaías 34: 12. "Llamarán a sus príncipes
al reino; y todos sus grandes serán nada."
Evidentemente,
después que la destrucción caiga sobre Idumea,
ninguno de sus así llamados nobles estarán allí
para participar del éxodo (Isa. 11: 11) para el Reino
antitípico (la iglesia purificada) y sus príncipes
serán como nada. Por eso, debe ser que los que escapen
y entren en el Reino son mayormente de entre el pueblo común,
los que son de las calles y plazas (Lucas 14: 16-21). "
. . . En la última grande obra solemne, pocos grandes
hombres serán empeñados. Son autosuficientes,
independientes de Dios, y El no los puede emplear. Testimonios,
Vol. p. 5, p. 80. " . . . Sólo los que hayan resistido
a la tentación en la fortaleza del Todopoderoso serán
permitidos de participar en proclamarlo [el mensaje del tercer
ángel] cuando se haya hinchado para ser el Fuerte Clamor"
"Review y Herald, Nov. 18, 1908.
Versículos
13-15. "En sus alcázares crecerán espinas,
y ortigas y cardos en sus fortalezas; y será morada------de
chacales, patio para los pollos de las avestruces. Y las bestias
monteses se encontrarán con los gatos cervales, y el
peludo gritará a su compañero; la lama también
tendrá allí asiento, y hallará para si
reposo. Ahí anidará el cuclillo, conservará
sus huevos, y sacará sus polluelos, y juntarálos
debajo de sus alas; también allí se ayuntarán
buitres, cada uno con su compañera."
Dios
no abandona a la tierra, El no renuncia su poder, ni su interés
en la Verdad y la justicia. El no dejará que el mundo
vaya al olvido. El hace ejemplos de algunos a fin de salvar
a muchos otros, porque cuando los juicios de Dios están
sobre la tierra, los moradores del mundo aprenderán
justicia. ( Isa. 26:9 ).
¿Será
entonces el armamento lo que necesitan las naciones hoy día
para protegerse? Es la guerra atómica a la que tienen
que temer? No. A lo que ellos deben de temer, es a la "espada
del Señor," porque su "espada se embriagará
en los cielos," "descenderá sobre Edóm,"
y sobre el pueblo de su anatema." Si ellos temen al Señor,
no tendrán que temer a nada más. Dejad que ellos
hagan de el su temor y su protección. El así
lo manda:
Versículo
16. "Inquirid en el libro de Jehová, y leed
si faltó alguno de ellos; ninguno faltó con
su compañera; porque su boca mandó, y reuniólos
Su mismo espíritu."
Aquí Dios nos aconseja que busquemos en la Biblia,
y que creamos implícitamente en que ninguna de sus
profecías fallará, no, ninguna de ellas fallará
en seguir a otra en su turno. Y porque debemos tener tal confianza
? Porque Dios mismo lo ha mandado, y porque su espíritu,
y no la sabiduría, o los esfuerzos de los hombres ha
recogido los escritos de los profetas antiguos en un sólo
volumen, "el libro del Señor," la Biblia
no sectaria tal como la conocemos hoy.
Versículo
17. "El echó las suertes, y su mano les repartió
con cordel; para siempre la tendrán como por heredad,
de generación en generación morarán allí."
Sea
como entendamos este versículo, de que las bestias
monteses "la poseerán para siempre," o ya
sea que entendamos que dice que "los que buscan en el
libro del Señor" "la poseerán para
siempre," nuestro mayor interés debe ser que personalmente
estemos muy bien relacionados con el Señor y su Verdad,
de modo que ganáramos Su favor para encontrar albergue
en este tiempo de angustia.
"He
aquí que en justicia reinará un Rey, y príncipes
presidirán su juicio. Y será aquel varón
como escondedero contra el viento, y como acogida contra el
turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad,
como sombra de gran peñasco en tierra calurosa."
Isaías 32: 1, 2.
Pasamos
ahora al capítulo 35 de Isaías, el cual es la
continuación del capítulo 34.
Versículo
1. "Alegrarse han el desierto y la soledad; y el yermo
se gozará, y florecerá como la rosa."
!Que
diferencia cuando Dios manifieste su poder, y purifique a
su iglesia! Entonces las tierras de los Gentiles (el desierto),
y la tierra de los paganos ( la soledad) Cristianos ambas
estarán alegres de ser el pueblo Santo de Dios. Finalmente
como para ese tiempo, la Verdad de Dios penetrará todas
las tierras donde no hay cristianos ningunos, los lugares
desiertos, florecerán como la rosa, por así
decirlo, y rendirán una abundante cosecha de almas.
Versículos
2-4. "Florecerá profusamente, y también
se alegrará y cantará con júbilo: la
gloria del Líbano le será dada, la hermosura
de Carmel, y de Sarón. Ellos verán la gloria
de Jehová, la hermosura del Dios nuestro. Confortad
las manos cansadas, corroborad las vacilantes rodillas. Decid
a los de corazón apocado: Confortaos, no temáis:
He aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago;
el mismo Dios vendrá, y os salvará.
Esta
gran comisión, y oportunidad para proclamar la venganza
inminente son nuestras. No debemos dejar de sacar la debida
ventaja de estos privilegios. Con este poderoso mensaje para
este tiempo, debemos fortalecer a los débiles; debemos
corroborar a los de vacilantes rodillas; a aquellos que no
son capaces de sostenerse por sí mismos; debemos asegurar
al que es temeroso del Dios que viene con venganza para los
que no creen y recompensa para los fieles.
Versículos
5-6. "Entonces los ojos de los ciegos serán
abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
Entonces el cojo saltará como un siervo, y cantará
la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el
desierto, y torrentes en la sequedad."
Cuando
estas cosas ocurran, luego será tan natural para que
los ciegos vean, los sordos oigan, y el cojo brinque, y los
mudos canten, si tan natural que las flores sean seguidas
por frutas. La Verdad de Dios en este tiempo ha de extenderse
por todas partes, y segará una gran cosecha de almas.
"Yo
vi surtidores de luz resplandeciendo desde las ciudades y
los pueblos, y desde lugares altos, y de los sitios bajos
de la tierra. La palabra de Dios era obedecida, y como resultado
había conmemoraciones para El en cada ciudad y en cada
pueblo. Su verdad fue proclamada en todo el mundo." 9
Testimonies pag. 28. Si tan sólo un alma fuese salvada
de cada ciudad y aldea habrá varias veces el número
de 144,000 almas vivientes.
Versículo
7. "El lugar seco (el lugar que ahora esta enteramente
privados de la Verdad) será tornado estanque, el secadal
(la tierra que esta hambrienta de la Verdad) en manaderos
de agua; en la habitación de chacales, en su cama,
será lugar de chacales y de juncos."
Habrá frutos aun en la habitación del dragón.
Versículo
8. "Y habrá allí calzada y camino, y
será llamado Camino de Santidad; no pasará por
el inmundo; y habrá para ellos en el quien los acompañe,
de tal manera que los insensatos no yerren."
Ninguno
será dejado en el "desierto," porque habrá
un camino real para todos los seguidores de la Verdad de Dios.
No importa como sean ellos, iletrados, o cualquier otra cosa,
ellos no cometerán errores. Sin duda todo el "trigo"
será recogido y puesto en el "granero," el
Reino. (Véase el Tratado No. 3, El Juicio y la Siega.)
Versículo
9. "No habrá allí león, ni bestia
fiera subirá por el; ni allí se hallará,
para que caminen los redimidos."
Una
vez que los hipócritas sean echados fuera, nunca más
se les permitirá volver y peligrar la paz del pueblo
de Dios. Solamente los redimidos andarán por el camino
Real de la Santidad. Y adonde lleva este Camino Real? El siguiente
versículo da la respuesta.
Versículo
10. "Y los redimidos de Jehová volverán,
y vendrán a Sión con alegría; y gozo
perpetuo será sobre sus cabezas: y retendrán
el gozo y la alegría, y huirá la tristeza y
el gemido."
Si,
este camino Real lleva a Sión. Con cantos y gozo eterno
entrarán los redimidos en el, para nunca más
entristecerse o lamentarse. "Delante de Jehová
que vino : Porque vino a juzgar la tierra, Juzgará
al mundo con justicia, y a los pueblos con su Verdad."
Salmo 96: 13.
Hermano,
hermana, los sacrificios que tengamos que sufrir, son nada
en comparación con el privilegio de dirigirnos a Sión
por la vía del Camino Real de Santidad. Reflexione
acerca de esto, y obre. No permita que algo le impida obedecer
la Verdad de Dios en este tiempo - el día en el cual
las naciones ven Edóm perecer y el desierto florecer.
Actúe ahora mientras el camino para Sión se
está preparando.
"Todos
nos ubicamos bajo el árbol, y nos sentamos para contemplar
la gloria de aquel paraje, cuando los Hnos. Fitch y Stockman,
que habían predicado el Evangelio del reino y a quienes
Dios había puesto en el sepulcro para salvarlos, se
llegaron a nosotros y nos preguntaron que había sucedido
mientras ellos dormían. (Véase el Apéndice.)
Procuramos recordar las pruebas más graves por las
que habíamos pasado, pero resultaban tan insignificantes
frente al incomparable y eterno peso de gloria que nos rodeaba,
que no pudimos referirlas, y todos exclamamos: "Aleluya!
Muy poco nos ha costado el cielo." pulsamos entonces
nuestras áureas arpas cuyos ecos resonaron en las bóvedas
del cielo" Primeros Escritos", p. 17.