MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
El Camino Angosto Ascendente
Daré
lectura de El Discurso Maestro de Jesucristo, comenzando en
la página 117, el primer párrafo:
D.M.J.,
p. 117 - "El estrecho camino ascendente que conducía
al hogar y al descanso, dio a Jesús una conmovedora
imagen del camino cristiano. La senda que os he trazado, dijo,
es estrecha; la entrada a la puerta es difícil; porque
la regla de oro excluye, todo orgullo y egoísmo. Hay,
en verdad, un camino más ancho, pero su fin es la destrucción.
Si queréis seguir la senda de la vida espiritual, debéis
subir continuamente; debéis andar con los pocos, porque
la muchedumbre escogerá la senda que desciende.
Por
el camino a la muerte puede marchar todo el género
humano, con toda su mundanalidad, todo su egoísmos,
todo su orgullo, su falta de honradez y su envilecimiento
moral. Hay lugar para las opiniones y doctrinas de cada persona;
espacio para que sigan sus propias inclinaciones y para hacer
todo cuanto exija su egoísmo. Para andar por la senda
que conduce a la destrucción, no es necesario buscar
el camino, porque la puerta es ancha; y espacioso el camino,
y los pies se dirigen naturalmente a la vía que termina
en la muerte".
Debemos
orar para que el poder nos capacite de volvernos del camino
ancho, de seguir el yo - el sendero en el cual nos encontramos
desde el nacimiento. Deberíamos elegir el camino angosto,
orar para elegir el camino angosto con los pocos, y para saber
con certidumbre que sólo el camino angosto ascendente
conduce hacia el hogar y la paz.
TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 12 DE ABRIL DE 1947
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
La
semana pasada terminamos el estudio del capítulo 35
de Isaías. Y ya que los capítulos 36 a 39 inclusive,
según podemos ver, interrumpen el tema de la profecía
de Isaías, con una narración histórica,
continuaremos nuestro estudio en el capítulo 40, que
es donde la Inspiración continúa el pensamiento
que quedó pendiente, con un mensaje de tierna súplica
para Su pueblo:
Isaías
40:1, 2 - "Consolaos, consolaos, pueblo mío,
dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén;
decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado
es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová
por todos sus pecados".
El
versículo 2 no deja ninguna duda, de que la Inspiración
está hablando a su pueblo en los últimos días,
los días en que la lucha, la peregrinación,
y la cautividad del fatigado pueblo de Dios, ha terminado.
Habiendo recibido doble por su pecado y rebelión; su
iniquidad está perdonada y ahora pronto ha de ser liberada.
No conviene descuidar este mensaje de consuelo. No debería
usted descuidar prepararse, pues esa es la razón que
ahora está revelado y traído a usted gratuitamente.
Prepárese para encontrarse con tu Dios, es la nota
clave.
Isaías
40:3 - "Voz que clama en el desierto: Preparad camino
a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro
Dios".
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Cierto es que este versículo encontró su cumplimiento
en la obra de Juan el Bautista. Pero los versículos
que lo preceden, y también los versículos que
lo siguen, se aplican definitivamente al pueblo de los últimos
días, y sólo de una forma parcial a los días
de Juan. Así que es patente la verdad de que el cumplimiento
directo de este capítulo, se verifica en este tiempo,
haciendo por esto la obra de Juan un ejemplo para nuestra
obra. - La obra de Juan, el tipo, la nuestra el antitipo.
La
"soledad" y el "desierto" (Isaías
40:3) en contraste con la "viña", la casa
de Judá, literal y antitípicamente dicen "Voz
que clama en la tierra de los gentiles, que dice prepárese
el camino del Señor, enderezad en la soledad de los
gentiles un camino Real a nuestro Dios".
Isaías
40:4 - "Todo valle sea alzado, y bájese todo
monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero
se allane".
Para
hacer derecho este camino, es como si la "voz" dijera,
alzad los valles, cortad a través de montes y collados,
y enderezad lo torcido; esto es, debe ser, y será removido
todo obstáculo, porque los santos tienen que reunirse
no importa donde vivan.
Isaías
40:5 - "Y se manifestará la gloria de Jehová,
y toda carne juntamente la verá; porque la boca de
Jehová ha hablado".
Esto
acontecerá tan pronto como esté enderezado el
camino Real.
Isaías
40:6-8 - "Voz que decía: Da voces.
Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a
voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor
del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita, porque
el viento de Jehová
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sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la
palabra del Dios nuestro permanece para siempre".
"La voz" proclama que toda carne es hierba, así
que toda su hermosura, es como la flor del campo, pero la
Palabra de Dios permanece para siempre. Debe ser que los hombres
están ciegos a estas realidades, de otro modo no habrá
la necesidad de recordárselas. Parece ser que ellos
están dependiendo de la carne más que de la
Palabra de Dios y su Espíritu.
Isaías
40:9-11 - "Súbete sobre un monte alto, anunciadora
de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén;
levántala, no temas; di a las ciudades de Judá:
¡Ved aquí al Dios vuestro! He aquí que
Jehová el Señor vendrá con poder, y su
brazo señoreará; he aquí que su recompensa
viene con él, y su paga delante de su rostro. Como
pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará
los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará
suavemente a las recién paridas".
Vemos
aquí, que el mensaje que contiene este capítulo,
no es un mensaje que tiene que ser predicado al mundo, sino
a las ciudades de Judá antitípica, la iglesia.
Y los que lo proclamen son los ciudadanos de Sion, y de Jerusalén
antitípicos, los miembros de la iglesia. Ellos tienen
que levantar fuertemente sus voces sin ningún temor.
Ellos
tienen que explicar que el pueblo que Dios emplea para hacer
su obra es "su brazo"; que ellos se enseñorearán
por él; que su salario viene con él, y su obra
delante de su rostro; que alimentará a su rebaño,
y con su brazo (con su iglesia) recogerá a los corderos
(los nuevos conversos) y los llevará a Su reino.
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Isaías 40:12-20 - "¿Quién
midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos
con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra,
y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?
¿Quién enseñó al Espíritu
de Jehová, o le aconsejó enseñándole?
¿A quién pidió consejo para ser avisado?
¿Quién le enseñó el camino del
juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró
la senda de la prudencia? He aquí que las naciones
le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo
polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que
hace desaparecer las islas como polvo. Ni el Líbano
bastará para el fuego, ni todos sus animales para el
sacrificio. Como nada son todas las naciones delante de él;
y en su comparación serán estimadas en menos
que nada, y que lo que no es. ¿A qué, pues,
haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?
El artífice prepara la imagen de talla, el platero
le extiende el oro y le funde cadenas de plata. El pobre escoge,
para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro
sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva".
Aquellos
que son ignorantes de Dios, lo hacen semejante a algo. Pero
la pregunta es: ¿A quién le haremos semejante
nosotros? ¿Alguna cosa que no se compara con él?
Isaías
40:21-26 - "¿No sabéis? ¿No
habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde
el principio? ¿No habéis sido enseñados
desde que la tierra se fundó? El está sentado
sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son
como langostas; él extiende los cielos como una cortina,
los despliega como una tienda para morar. El convierte en
nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace
como cosa vana. Como si nunca hubieran sido plantados, como
si nunca hubieran
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sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz
en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el
torbellino los lleva como hojarasca. ¿A qué,
pues, me haréis semejante o me compararéis?
dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién
creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército;
a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal
es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio".
¡Oh,
cuán grande Dios es nuestro Dios! Y cuán tardíos
somos en asir sus promesas. Cuán tardíos somos,
para permitir que él tome completo cargo de nosotros,
así como él tiene a su cargo las estrellas".
Isaías
40:27 - "¿Por qué dices, oh Jacob,
y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido
de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?"
Es
obvio que el pueblo de Dios esté equivocado tocante
al conocimiento y de sus caminos.
Isaías
40:28-31 - "¿No has sabido, no has oído
que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los
confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio,
y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo
al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean
y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán
nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán; caminarán,
y no se fatigarán".
Estos
versículos explican, que el pueblo de Dios necesita
saber todas estas cosas, antes que tengan el derecho de
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entrar a su Santo Reino. Y que privilegio tan maravilloso
es el nuestro, si nosotros solamente esperamos en el Señor,
y solamente permanecemos fieles a su Palabra. Entonces El
nos dará nuevas fuerzas como las águilas; correremos,
y no nos cansaremos; caminaremos, y no nos fatigaremos.
Como
el día grande y terrible de Jehová está
aproximándose rápidamente como ya se nos ha
dicho que hacer para prepararnos, no necesitamos hallarnos
faltos. "Ciertamente cercana está su salvación
a los que le temen, para que habite la gloria en nuestra tierra
La verdad brotará de la tierra, y la justicia
mirará desde los cielos. Jehová dará
también el bien, y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia irá delante de él, y sus pasos nos
pondrá por camino". Salmos 85:9-13.
¡Que
mensaje tan consolador es éste! Con razón pues
el Omnipotente nos manda con urgencia: Consolaos, consolaos
pueblo mío".
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