MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
Ser Hacedores de la Palabra
Nuestro
pensamiento para la oración se encuentra en El Discurso
Maestro de Jesucristo, página 122.
D.M.J.,
p. 122-123 - "No todos los que profesan su nombre y llevan
su insignia pertenecen a Cristo. Muchos de los que enseñaron
en mi nombre, dijo Jesús, al fin serán hallados
faltos. 'Muchos me dirán en aquel día: Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos
milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad'.
"Hay
personas que creen tener razón cuando están
equivocadas. Proclaman que Cristo es su Señor y, profesan
hacer grandes cosas en su nombre, pero son obradores de iniquidad.
'Hacen halagos con sus bocas y el corazón de ellos
anda en pos de su avaricia'. El que declara la Palabra de
Dios es para ellos 'como cantor de amores, hermoso de voz
y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las
pondrán por obra'".
La
gente descrita aquí le gusta oír la Palabra
de Dios, pero esto es lo más lejos que pueden ir. Yo
espero que no haya aquí ninguno que solamente esté
escuchando, sino que haga cualquier cosa acerca de esto, solamente
los hacedores de la Palabra son justificados. Postrémonos
de rodillas y oremos fervientemente para que Dios nos ayude
a no ser únicamente profesos de la Verdad, sino prácticos
hacedores de ella.
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TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 7 DE JUNIO DE 1947
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Estudiemos
el capítulo sesenta y cinco de Isaías. En su
estudio veremos que guarda el registro de cosas que tienen
lugar en el período antes que la tierra sea hecha nueva,
y el período después que la tierra es hecha
nueva. Comencemos nuestro estudio con el primer versículo.
Isaías
65:1 - "Fui buscado por los que no preguntaban por
mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a
gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí".
Pablo,
escribiendo a los romanos, aplica este versículo a
los Gentiles que aceptaron el Evangelio (Romanos 10:20). Así
es que ellos son los que buscaron al Señor sin preguntar
por él, y los que le hallaron sin buscarle. Estas condiciones
cargadas de resultados, indican que el Señor es hallado
con facilidad.
Isaías
65:2 - "Extendí mis manos todo el día
a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos
de sus pensamientos".
He
aquí un contraste grande entre los que están
bien informados en las cosas de Dios, y los Gentiles ignorantes.
Mientras que los primeros se están apartando lejos
no obstante la súplica amante del Señor hacia
ellos, los últimos se están acercando
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más a El. Con esto vemos cuán paciente es Dios.
El continúa suplicando una y otra vez. Es duro para
El dejar abandonado a un pecador antes que se hayan agotado
todos los medios posibles de salvarlo. Vemos aquí que
es más fácil salvar a un pagano que salvar a
un bien y satisfecho y engañado Cristiano.
Isaías
65:3 - "Pueblo que en mi rostro me provoca de continuo
a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre
ladrillos".
Sacrificar
en huertos es hacer ostentación de la religión.
Altares de ladrillo (producto del hombre y no de la creación
de Dios como la piedra), son las obras del hombre. Caín
ofreció un sacrificio no deseable, más el pueblo
que tenemos a la vista en esta escritura ofrece un altar no
deseable. Tan malo es lo uno como lo otro. ¿Y cuáles
pueden ser los altares de ladrillo sino los lugares de culto
que el Señor no ha señalado?
Isaías
65:4 - "Que se quedan en los sepulcros, y en lugares
escondidos pasan la noche; que comen carne de cerdo, y en
sus ollas hay caldo de cosas inmundas".
Quedarse
en los sepulcros es ser negada la resurrección con
los santos. Y pasar la noche en los monumentos del desierto
es vivir en la llamada exaltada altura de la vida - muerta
para Dios y viva para el mundo.
Los
Judíos eran muy cuidadosos de la clase de alimento
que comían, pero el pueblo de que se habla aquí
es tan descuidado en sus apetitos como lo fueron Adán
y Eva cuando participaron de la fruta prohibida.
Aunque
nosotros como un pueblo profesamos ser estrictos en guardar
lejos de nuestras mesas los alimentos impuros, esta
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escritura, sin embargo, descubre una vergonzosa verdad, ella
muestra que muchos están complaciéndose en cosas
abominables, tal vez en una parte del mundo unos se complacen
en una abominación y en otra parte del mundo se complacen
en otra abominación
Isaías
65:5 - "Que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques
a mí, porque soy más santo que tú; éstos
son humo en mi furor, fuego que arde todo el día".
Estos,
por una parte son tan descuidados como pueden serlo, comiendo
cualquier cosa y cada cosa, lo mismo limpias que inmundas.
Y por otra parte ellos tienen una alta opinión de si
mismos- ellos se creen tan santos como los otros. Claramente,
entonces, los que se complacen en las abominaciones de que
habla el versículo 4, son los mismos que protestan
en contra de tener comunión con los que tratan de vivir
una vida consistente en su profesión, temiendo que
tenga lugar una reforma. ¡Sin duda que esto es Satánico!
Dios odia a los hipócritas más que a cualquier
otra clase de pecadores. Los que son traídos a la derecha
o a la izquierda, pueden ver el cumplimiento de esta escritura
en este tiempo actual en que vivimos.
Isaías
65:6, 7 - "He aquí que escrito está
delante de mí; no callaré, sino que recompensaré,
y daré el pago en su seno por vuestras iniquidades,
dice Jehová, y por las iniquidades de vuestros padres
juntamente, los cuales quemaron incienso sobre los montes,
y sobre los collados me afrentaron; por tanto, yo les mediré
su obra antigua en su seno".
El
versículo 6 no necesita comentario, y con respecto
al versículo 7 una frase es suficiente. Los fariseos
de ayer y los fariseos de hoy día, por decirlo así,
según vemos tienen que recibir el mismo pago.
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Isaías 65:8, 9 - "Así ha dicho Jehová:
Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo
desperdicies, porque bendición hay en él; así
haré yo por mis siervos, que no lo destruiré
todo. Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá
heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por
heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí".
La
simiente de Jacob, el heredero que sale de Judá; es,
por supuesto, Cristo. Los escogidos, Sus siervos son los que
escapan de la destrucción mencionada aquí. Ellos
tienen que ser una bendición a los demás. Hablando
simbólicamente, los montes son los reinos de Judá
y de Israel reunidos como está predicho en la profecía
de Ezequiel 37:16-28. Pero hablando literalmente, los montes
son aquellos de la Tierra Prometida. La frase, "Mis escogidos
poseerán por heredad la tierra", cambia el objetivo
del plural "montes" al singular "la",
y hace que el simbolismo exprese los dos pensamientos el reino
y la situación de El. El versículo siguiente
expresa este mismo pensamiento.
Isaías
65:10 - "Y será Sarón para habitación
de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas, para mi
pueblo que me buscó".
Los
versículos 9 y 10 nos transportan desde el período
Judío a la era Cristiana y de allí a la restauración
y consolidación de los reinos de Judá e Israel
en la tierra de nuestros padres, Sarón y Acor.
Isaías
65:11 - "Pero vosotros los que dejáis a Jehová,
que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa
para la Fortuna, y suministráis libaciones para el
Destino".
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Los que van a ser destruidos son los que no tienen un cuidado
particular por Su santo monte, el Reino mencionado en estas
escrituras. Ellos son los que preparan mesa, o que coleccionan
pasajes de las Escrituras tomados de sus propias selecciones
y con ellos alimentan (enseñan) el grupo, o los grupos
que son del mismo parecer que el de ellos. "Suministráis
libaciones" es tanto como decir que los grupos beben
cualquiera cosa que sus maestros les dan.
Isaías
65:12 - "Yo también os destinaré a
la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero,
por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé,
y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de
mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada".
Ellos
no contestan a este llamado del Señor. Tampoco oyen
lo que El les está hablando, porque están inclinados
a obrar mal. Ellos se deleitan en sus propios caminos y aborrecen
los caminos del Señor. Tal vez ellos no son conscientes
de este pecado.
Isaías
65:13-15 - "Por tanto, así dijo Jehová
el Señor: He aquí que mis siervos comerán,
y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis
siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he
aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros
seréis avergonzados; he aquí que mis siervos
cantarán por júbilo del corazón, y vosotros
clamaréis por el dolor del corazón, y por el
quebrantamiento de espíritu aullaréis. Y dejaréis
vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová
el Señor te matará, y a sus siervos llamará
por otro nombre".
Estos
obradores del mal ni siquiera pueden consagrar un pensamiento
a esta solemne amonestación, pero tan seguro como el
día sigue a la noche, así de seguras son la
necesidad, vergüenza, tristeza y calamidades que pronto
vendrán sobre ellos.
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El nombre denominacional que ellos dejen al pueblo de Dios,
esto es, a los que escapen de la matanza del Señor
será dejado como una consecuencia. Sin embargo el nombre
es dejado como una maldición, y Sus siervos serán
llamados por otro nombre que "la boca del Señor
nombrará".
Isaías
65:16 - "El que se bendijere en la tierra, en el
Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la
tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias
primeras serán olvidadas, y serán cubiertas
de mis ojos".
En
este versículo está implicado que el Señor
está tomando esta extraña acción porque
Sus siervos infieles no han sido bendecidos en el Dios de
verdad. Por consiguiente ellos se han estado bendiciendo en
el Dios de la falsedad; esto es, que ellos han estado enseñando,
aprobando y esparciendo falsedades. Mientras, que el Señor,
se esfuerza para bendecir a todos Sus siervos con Verdad fresca
desde Su trono para aquellos que abrazan su verdad para este
tiempo. El nunca les recordará su pasado.
Isaías
65:17 - "Porque he aquí que yo crearé
nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá
memoria, ni más vendrá al pensamiento".
Aquí
somos traídos al tiempo en que finalmente el Señor
renovará los cielos y la tierra.
Isaías
65:18, 19 - "Mas os gozaréis y os alegraréis
para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí
que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo
gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré
con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella
voz de lloro, ni voz de clamor".
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Nosotros somos estimulados a regocijarnos porque Jerusalén
así como su pueblo, son creados para el gozo.
Isaías
65:20 - "No habrá más allí niño
que muera de pocos días, ni viejo que sus días
no cumpla; porque el niño morirá de cien años,
y el pecador de cien años será maldito".
Concerniente
a los malos que vienen en la segunda resurrección,
en la tierra hecha nueva, la resurrección de los injustos
(Apocalipsis 20:5), no habrá entre ellos nacimientos
ni muertos por espacio de cien años. Así que
los únicos infantes que habrá entre ellos serán
los que resuciten de los muertos. Por consiguiente los que
son adultos y jóvenes ambos vivirán cien años
desde la resurrección de los injustos hasta la muerte
segunda. Así que los infantes y los pecadores, viniendo
a ser de cien años de edad en la tierra nueva, ambos
sucumbirán en el fin del siglo. Entonces los justos
habitarán la tierra.
Isaías
65:21, 22 - "Edificarán casas, y morarán
en ellas; plantarán viñas, y comerán
el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite,
ni plantarán para que otro coma; porque según
los días de los árboles serán los días
de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de
sus manos".
Vemos
otra vez que de aquí en adelante el Jardín del
Edén tiene que ser tan real y natural como el día
en que fue creado. Así es que sin duda el mensaje de
Elías restaurará todas las cosas - todo lo que
se perdió por el pecado.
Isaías
65:23 - "No trabajarán en vano, ni darán
a luz para maldición; porque son linaje de los benditos
de Jehová, y sus descendientes con ellos".
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Muchas de nuestras labores en esta tierra son hechas en vano,
así como muchos de nuestros hijos e hijas son nacidos
en vano. Pero en la tierra nueva ninguno trabajará
en vano y nada será nacido para confusión.
Isaías
65:24 - "Y antes que clamen, responderé yo;
mientras aún hablan, yo habré oído".
Con
frecuencia tenemos que esperar largo tiempo por la respuesta
a nuestras oraciones, y muchas veces no son contestadas como
las necesitamos. Pero en la tierra nueva no habrá dilación,
ni desconcierto.
Isaías
65:25 - "El lobo y el cordero serán apacentados
juntos, y el león comerá paja como el buey;
y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán,
ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová".
Allí
habrá paz en todos los contornos. No veremos hombres
disgustándose unos con otros, ni bestias embistiéndose
y comiéndose unas a otras. Allí habrá
una real y perfecta paz entre todos ellos.
Si
pudiéramos darnos cuenta solamente todo lo que Dios
ha preparado para aquellos que aman estudiar Su palabra y
caminarán a Su luz siempre creciente, entonces haríamos
de los negocios de Dios nuestro principal interés;
entonces no perderíamos nuestras energías luchando
por las cosas materiales de esta vida. Estas serán
añadidas mientras que nosotros estamos trabajando diligentemente
para establecer Su Reino, porque El dice: "El obrero
digno es de su salario".
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