MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
La súplica misericordiosa de Dios
Daré
lectura de El Discurso Maestro de Jesucristo, página
127, comenzando en el primer párrafo -
D.M.J.,
pp. 127 - "Hoy todavía la misericordia invita
al pecador. 'Vivo yo, dice Jehová el Señor,
que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva
el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos
de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis?'
La voz que habla a los impenitentes es la voz de Aquel que
exclamó, con el corazón lleno de angustia, cuando
miró la ciudad objeto de su amor: '¡Jerusalén,
Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los
que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar
a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus
alas, y no quisiste! e aquí, vuestra casa os es dejada
desierta'. En Jerusalén vio Jesús un símbolo
del mundo que había rechazado y despreciado su gracia.
¡Lloraba, oh corazón endurecido, por ti! Aún
mientras Jesús vertía lágrimas sobre
el monte, Jerusalén habría podido arrepentirse
y escapar a su condenación. Por corto tiempo el Don
de los cielos siguió aguardando su aceptación.
Así también, oh corazón, Cristo te habla
aún con acentos de amor: 'He aquí, yo estoy
a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta,
entraré a él, y cenaré con él,
y él conmigo'. 'He aquí ahora el tiempo aceptable;
he aquí ahora el día de salvación'".
Oremos
para que gozosamente respondamos a la súplica misericordiosa
de Dios, que nos demos cuenta que su designio es salvarnos
de la ruina eterna, que respondamos ahora en el día
de salvación, que sepamos que El está suplicando
por nosotros hoy, como suplicó por Jerusalén
en el tiempo de su primera venida, que la puerta de nuestros
corazones nunca se cierre para El.
Vol.
1, N° 47 12
TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 28 DE JUNIO DE 1947
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Continuemos
estudiando el mismo asunto que hemos estado estudiando en
el libro de Isaías, pero hoy lo estudiaremos en el
libro de Jeremías.
Para
comenzar, notemos que el primer capitulo del libro trata de
los pecados del antiguo Judá e Israel, y la dureza
de su corazón, y su consiguiente dispersión
entre las naciones de los Gentiles. Sin embargo, el capitulo
treinta, trata no con el esparcimiento del antiguo Judá
e Israel, sino con la reunión del Judá e Israel
de nuestro día.
Comencemos
ahora el estudio con los tres primeros versículos -
Jeremías
30:1-3 - "Palabra de Jehová que vino a Jeremías,
diciendo: Así habló Jehová Dios de Israel,
diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras
que te he hablado. Porque he aquí que vienen días,
dice Jehová, en que haré volver a los cautivos
de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová,
y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la
disfrutarán".
Notad
que ambos Judá e Israel unidos tienen la promesa de
volver a su tierra. Como éstos
Vol.
1, N° 47 13
nunca se ha realizado, la profecía tiene todavía
que ser cumplida.
Jeremías
30:4-6 - "Estas, pues, son las palabras que habló
Jehová acerca de Israel y de Judá. Porque así
ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor;
de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón
da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las
manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto,
y se han vuelto pálidos todos los rostros".
La
causa del temor aquí predicho es fundamentalmente inútil
e innecesario, declara el Señor.
Jeremías
30:7 - "¡Ah, cuán grande es aquel día!
tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia
para Jacob; pero de ella será librado".
El
pueblo que tiene que venir a este antitípico tiempo
de angustia está volviendo a su tierra, son consolados.
Aparentemente este mal es suficiente para espantar a todos,
pero el consejo alentador de Dios es "no temáis".
Si
nosotros somos aquellos que realmente creemos lo que dice
Dios, deberíamos regocijarnos más bien que temer
el tiempo cuando venga la tribulación de Jacob sobre
nosotros. Para tener capacidad de hacer esto, debemos comenzar
en cultivar más fe en la palabra de Dios, de la que
hemos tenido.
Claramente
la carga de este capítulo es concerniente al antitípico
retorno a la patria. Aunque pueda parecer una terrible angustia,
los resultados son los mismos como en el tipo. Ciertamente
ahora no lo podemos apreciar en este estudio como debiera
ser, pero el tiempo viene pronto cuando ahondaremos profunda
y diligentemente como si saliéramos debajo de una avalancha.
Aunque aquellos que tienen poca fe en la Palabra de Dios,
el estudio no les hará mucho bien. Ahora es el tiempo
para comenzar a cultivar la fe que necesitamos tener.
Vol.
1, N° 47 14
Jacob, nuestro tipo, sabía bien que Dios había
ordenado su vuelta de Padan-aram a su tierra natal, y todavía
así tembló cuando oyó decir que Esaú
con cuatrocientos hombres venía a encontrarlo. Además
de sufrir por el temor, él fue obligado a luchar con
el ángel toda la noche, pero él prevaleció
solamente porque no dejó ir al ángel hasta que
lo bendijera. Y el resultado final fue que a la mañana
siguiente, Esaú, más bien que destruir la compañía
de Jacob, bondadosamente saludó a Jacob con un beso
y cordialmente le invitó a volver a casa. Así
que cuando toda esta obra fue hecha, Jacob claramente vio
que no tenía necesidad de todo lo que había
temido. Cuán confortante es que "Y estas cosas
acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos
a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos"
(1ª. Corintios 10:11). Que lo que pasó a Jacob
es seguro que nos pase a nosotros y cuán confortante
es saber todas estas cosas. Ahora como nunca antes con anticipación
vemos que donde hay tipo, hay también antitipo, y que
donde no hay tipo no hay verdad.
Jeremías
30:8 - "En aquel día, dice Jehová de
los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello,
y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán
más a poner en servidumbre".
Este
versículo dice claramente que Dios tiene que libertar
a su pueblo del yugo de los Gentiles, y que extraños
(inconversos) no los angustiarán más.
Jeremías
30:9 - "Sino que servirán a Jehová
su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré".
Los
seguidores de la verdad no servirán por más
tiempo a otros, sino que servirán al Señor,
y a un rey que Dios mismo proveerá.
Vol.
1, N° 47 15
Jeremías 30:10 - "Tú, pues, siervo
mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemorices,
Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de
lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad;
y Jacob volverá, descansará y vivirá
tranquilo, y no habrá quien le espante".
Así
que no hay necesidad de temor, sino necesidad de fe en las
promesas de Dios.
Jeremías
30:11 - "Porque yo estoy contigo para salvarte, dice
Jehová, y destruiré a todas las naciones entre
las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré,
sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera
te dejaré sin castigo".
El
castigo que Israel sufrió es su esparcimiento entre
los Gentiles, como está expresado en los siguientes
versículos. No obstante el tiempo de su libramiento
ha llegado, y debemos alegrarnos por esto y dar a Dios la
gloria.
Jeremías
30:12-19 - "Porque así ha dicho Jehová:
Incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga. No hay
quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti medicamentos
eficaces. Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan;
porque como hiere un enemigo te herí, con azote de
adversario cruel, a causa de la magnitud de tu maldad y de
la multitud de tus pecados. ¿Por qué gritas
a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque
por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te
he hecho esto. Pero serán consumidos todos los que
te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en
cautiverio; hollados serán los que te hollaron, y a
todos los que hicieron presa de ti daré en presa. Mas
yo haré
Vol.
1, N° 47 16
venir
sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová;
porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la
que nadie se acuerda. Así ha dicho Jehová: He
aquí yo hago volver los cautivos de las tiendas de
Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad
será edificada sobre su colina, y el templo será
asentado según su forma. Y saldrá de ellos acción
de gracias, y voz de nación que está en regocijo,
y los multiplicaré, y no serán disminuidos;
los multiplicaré, y no serán menoscabados".
El
pueblo después de haber terminado su cautividad, realizará
por completo la misericordia de Dios y su sabiduría
para salvarlos. Ellos serán para siempre felices, porque
él los multiplicará en la tierra de sus padres,
y los hará grandes.
Jeremías
30:20 - "Y serán sus hijos como antes, y su
congregación delante de mí será confirmada;
y castigaré a todos sus opresores".
El
reino (la iglesia purificada y aparte del mundo) es tan real
y natural como fue el reino del antiguo Israel, pero no habrá
pecadores en él.
Jeremías
30:21-23 - "De ella saldrá su príncipe,
y de en medio de ella saldrá su señoreador;
y le haré llegar cerca, y él se acercará
a mí; porque ¿quién es aquel que se atreve
a acercarse a mí? dice Jehová. Y me seréis
por pueblo, y yo seré vuestro Dios. He aquí,
la tempestad de Jehová sale con furor; la tempestad
que se prepara, sobre la cabeza de los impíos reposará".
Vol.
1, N° 47 17
"De ella saldrá su príncipe": quiere
decir que este Reino será gobernado bajo una Teocracia.
La expresión "he aquí" llama la atención
a algo que puede verse que la tempestad de Jehová está
ya haciendo su obra. Ninguna maravilla, es entonces que estemos
teniendo toda clase de desórdenes, grandes pérdidas
de vidas y propiedad por toda la tierra.
Jeremías
30:24 - "No se calmará el ardor de la ira
de Jehová, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos
de su corazón; en el fin de los días entenderéis
esto".
El
mismo hecho de que esta verdad está hoy siendo revelada,
y también el hecho de que todas estas cosas predichas
en las escrituras están ahora teniendo lugar, claramente
muestra que estamos viviendo en los últimos días-
los días en que debemos considerar las causas de los
males que envuelven al mundo entero, y que por esto hagamos
nuestra llamada y segura elección.
¡Cuán
agradecidos debemos estar de que el Señor nos está
dando "alimento a su debido tiempo"! Aunque las
gentes se maten por millones unas a otras al fin de librarse
del yugo de otra nación, Moisés libró
al antiguo Israel sin ningún siniestro. Ahora sabemos
que la fe mueve montañas, mientras que la duda arruina
las naciones. No debemos ser necios nunca más ni tardíos
de corazón para creer todo lo que los profetas han
escrito. (Lucas 24:25) "Creed". Este era el lema
de Jesús, y también debía ser el nuestro.
Los que dudan nunca entrarán en su reino.
Estas
cosas son escritas "para que creáis
".
Juan 20:31.
Aquí
no hay sino una sensible conclusión a la que podemos
llegar, y esta es para todos lo que sinceramente acepten y
cumplan con todo lo que los profetas han escrito. Que ninguno
distraiga nuestra atención de esta verdad.
Vol.
1, N° 47 18