MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
Parábolas - Eslabones en la Cadena de la Verdad
Leeré
de "Palabras de Vida del Gran Maestro", página
8 -
"En
la enseñanza de Cristo mediante parábolas, se
nota el mismo principio que el que lo impulsó en su
misión al mundo. A fin de que llegáramos a conocer
su divino carácter y su vida, Cristo tomó nuestra
naturaleza y vivió entre nosotros
Los hombres
podían aprender de lo desconocido mediante lo conocido;
las cosas celestiales eran reveladas por medio de las terrenales;
Dios se manifestó en la semejanza de los hombres. Tal
ocurría en las enseñanzas de Cristo: lo desconocido
era ilustrado por lo conocido; las verdades divinas, por las
cosas terrenas con las cuales la gente se hallaba más
familiarizada
Las cosas naturales eran el vehículo
de las espirituales; las cosas de la naturaleza y la experiencia
de la vida de sus oyentes eran relacionadas con las verdades
de la Palabra escrita. Guiando así del reino natural
al espiritual, las parábolas de Cristo son eslabones
en la cadena de la verdad que une al hombre con Dios, la tierra
con el cielo".
Oremos para que podamos entender las enseñanzas de
Cristo - aprendiendo lo desconocido a través de lo
conocido - las cosas celestiales como son reveladas a través
de las terrenales; que nosotros imitemos la manera en que
Cristo enseñaba, ilustrando verdades divinas con cosas
terrenales; oremos para que nos beneficiemos completamente
de las parábolas de Cristo - los sobresalientes eslabones
en la cadena de verdad que unen la tierra con el cielo.
Vol.
1, N° 49 2
TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 12 DE JULIO DE 1947
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Si
la humanidad necesita conocer alguna cosa sobre todas las
demás, es la respuesta a estas dos preguntas: ¿Qué
es religión? ¿Es de algún beneficio hoy
y en el futuro?
Muchos
piensan que la religión consiste en ir a la iglesia,
en orar, en tener buena moral, no robar, no matar, no disfrutar
pasatiempos, no participar en juegos de azar, no asistir a
entretenimientos, no comer ciertas cosas, en hacer o en no
hacer esto, aquello, y lo otro.
Otros
piensan que la religión no es otra cosa que alguna
clase de orden sociológico, y que la iglesia es un
lugar para familiarizarse, etc., etc. Veamos:
Jesús
fue confrontado por el gobernante joven rico, quien le dijo,
Yo he guardado los mandamientos. ¿Qué haré
para poseer la vida eterna? He aquí la respuesta:
Lucas
18:22 - "Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún
te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los
pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme".
Para
entender esta escritura, debemos leer
Vol.
1, N° 49 3
otra junto con esta:
Juan
3:1-3 - "Había un hombre de los fariseos que
se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no
está Dios con él. Respondió Jesús
y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
Ambos,
el joven rico y Nicodemo eran gobernantes, y aunque Nicodemo
posiblemente no era tan rico como el joven, tampoco era pobre.
¿Pero porqué a uno se le pidió que repartiera
sus riquezas a los pobres, y al otro se le dijo que tenía
que nacer de nuevo? ¿Porqué no pagarían
ambos el mismo precio por la salvación? Aquí
están las razones:
Para evitar ser visto en la compañía de Jesús,
Nicodemo vino a él, no de día, sino secretamente
en la noche, mientras que el joven príncipe vino a
Jesús no sólo abiertamente en el día,
sino que también cuando estaba una multitud con Jesús.
Por lo tanto, el impedimento básico del joven rico,
era su riqueza, y el impedimento básico de Nicodemo
era su orgullo. Claramente, entonces, la dolencia de uno necesitaba
una clase de tratamiento, y la dolencia del otro necesitaba
otra clase de tratamiento.
Jesús
nunca le pidió a alguien que tomara su religión,
sino que les pedía que lo "siguieran", para
ser uno de sus discípulos. El príncipe joven
rico no pudo seguir al Señor porque su corazón
estaba centrado en sus propias riquezas. Y Nicodemo no pudo
seguir al Señor porque él era muy orgulloso
para ser visto en la compañía del impopular
y odiado Jesús seguido por humildes pescadores. Para
quitar el impedimento, uno tenía que
Vol.
1, N° 49 4
deshacerse de sus riquezas, y el otro tenía que deshacerse
de su orgullo. Para erradicar el orgullo uno tiene que nacer
de nuevo, debe transformarse en un nuevo hombre. Pero para
erradicar el amor al dinero uno debe dar su dinero a quien
realmente lo necesita.
Las
Escrituras registran que Abraham era muy rico. Con todo, él
es llamado "amigo de Dios". Por lo tanto, las riquezas
por si mismas, pueden ser una bendición, aunque con
más frecuencia se hacen una maldición. El orgullo
sin embargo, nunca es bueno.
Recordemos que el Diablo encuentra en cada uno de nosotros
al menos un punto. Cualquiera que sea ese punto, debe vencerse,
sean riquezas o sea orgullo. Por supuesto no todos son ricos
y atados a su riqueza, pero cualquiera puede estar atado a
sí mismo, al "viejo Hombre". Y no todos necesitan
dar sus riquezas, pero todos necesitan despojarse del "viejo
hombre" quien nos mete en todas las cosas menos aquellas
en las que debemos estar.
Leamos otra vez en Juan tres -
Juan
3:4-8 - "Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede
un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por
segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió
Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en
el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es;
y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de
nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido;
mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va;
así es todo aquel que es nacido del Espíritu".
El
conocimiento de Nicodemo de que Jesús era el
Vol.
1, N° 49 5
Hijo de Dios hacía su caso malo en gran manera. Conociendo
quien era Jesús, él no debería haber
estado avergonzado de ser visto en Su compañía,
tampoco debería haber estado temeroso de sus enemigos.
Él hubiera considerado un privilegio el asociarse con
el hijo de Dios, con un ser Celestial. Pero en tanto como
Nicodemo estaba avergonzado de ser visto con Él, y
era orgulloso para estar con los Fariseos, él necesitaba
sepultar el "viejo hombre", y resucitar en novedad
de vida - necesitaba nacer de nuevo.
A
la pregunta, "¿Cómo puede un hombre nacer
siendo viejo?" Jesús respondió, "El
que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar
en el reino de Dios". Nicodemo tenía que ser bautizado,
tenía que reconocer públicamente a Jesús
como el hijo de Dios, y recibir el espíritu de verdad.
Y la ilustración, "El viento sopla de donde quiere,
y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel que es nacido del
Espíritu", definitivamente muestra que para realmente
saber que es nacer del Espíritu es tener la experiencia
de ser uno de sus discípulos, de ser llenado con el
Espíritu Santo, y de proclamar Su Verdad. Jesús,
comparando sus seguidores, los que son nacidos de nuevo, con
el viento, hace este hecho todavía más claro;
porque si sus discípulos son como el viento, si ninguno
sabe de donde viene y a donde va, entonces la única
manera de saberlo es hacerse uno con ellos.
Para que Jesús llegara a ser uno con nosotros Él
tuvo que nacer de nuevo; Él tenía que ser un
hombre terrenal. Y para nosotros ser uno con Él, tenemos
que nacer de nuevo, nacer del Espíritu. La diferencia
es que Jesús nació primero espiritual, un ser
Divino, y después un ser humano;
Vol.
1, N° 49 6
mientras que nosotros nacemos siendo seres humanos, y después
seres espirituales. Proféticamente hablando del nacimiento
de Jesús, el profeta Isaías escribió:
Isaías
66:7 - "Antes que estuviese de parto, dio a luz;
antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo".
La
iglesia Judía, la iglesia a la cual y por la cual Jesús
nació, declara la Inspiración, ni estuvo de
parto ni tuvo dolores; esto es, ella ni sentía necesidad
ni deseos de un Salvador, y a pesar de esto, Él nació.
Pero
hablando de los hijos que compondrán el reino, leemos:
Isaías
66:8 - "¿Quién oyó cosa semejante?
¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá
la tierra en un día? ¿Nacerá una nación
de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz
sus hijos".
Aún
cuando la iglesia Judía en los días de Jesús
no estuvo de parto, con todo ella trajo el hijo de Dios. ¡Pero
cuando Sion esté de parto ella traerá todos
sus hijos a la vez! ¡Toda una nación! Un milagro
en cada instancia.
¿Cómo
puede dar a luz Sion? - Veamos el reino natural: en la naturaleza,
la madre carga un niño, entonces está de parto
y da a luz. ¿De qué otra manera, entonces, en
el reino espiritual puede Sion estar de parto sin primero
cargar sus hijos antes que ellos nazcan? Para ser especifico,
cuando uno se une a la iglesia, ella está embarazada
con él por así decirlo. Cuando ella está
cargando sus hijos, entonces todos ellos nacerán a
la vez, - ellos a la vez recibirán su segundo nacimiento,
el nacimiento aquí
Vol.
1, N° 49 7
mencionado. Y como la Inspiración lo hace claro que
ellos deben nacer de nuevo, todos ellos al principio deben
estar en el mismo estado mental como estaba Nicodemo - avergonzado
de ser visto entre la compañía de creyentes
de la Verdad Presente, avergonzado de asociarse con los creyentes
de una Verdad impopular.
Claramente,
entonces, nuestros esfuerzos para alcanzar el pueblo con el
mensaje del "segundo nacimiento" no serán
en vano: Sion traerá todos sus hijos, como si fuera,
en un día. Y por eso no podemos ser llevados a la desesperación
o el desaliento. Estamos seguros que un "reavivamiento
y una reforma" tendrá lugar entre el pueblo de
Dios, que Su palabra no volverá a El vacía.
Ahora
¿Quiénes serán los hijos? - Para ser
hijos de Sion, ellos deben estar sobre el monte de Sion algún
día. Por lo tanto ellos no son otros sino los "los
primeros frutos" de los cuales el Revelador dice: "Después
miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre
el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro
mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre
escrito en la frente". Apocalipsis 14:1.
De
las escrituras se ve claramente ahora que en esta instancia,
cuando uno se une a la iglesia, la iglesia llega a estar embarazada
con ese miembro. Así es que desde el tiempo cuando
uno se hace miembro de la iglesia hasta el tiempo cuando uno
"nace de nuevo", él se está desarrollando
espiritualmente para la hora de su segundo nacimiento. Entonces,
después que él ha "nacido de nuevo"
él todavía tiene que seguir creciendo hasta
que haya crecido totalmente, madurado, siendo un ser espiritual
- un hombre perfecto, a la medida de la estatura de Cristo,
sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante. De acuerdo a este
estado de ser ninguno lo ha alcanzado aún, pero el
tiempo está cerca cuando una multitud lo alcanzará,
porque el Señor dice:
Vol.
1, N° 49 8
Isaías 66:9 - "Yo que hago dar a luz, ¿no
haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar,
¿impediré el nacimiento? dice tu Dios".
Esta
escritura intenta quitar toda duda. Creamos en el Señor
y conozcamos con certeza que el tiempo para este particular
y nuevo nacimiento está aquí y que el Señor
puede y lo hará posible sin importar como este pueda
parecernos.
De
este estudio vemos que la religión no se compone de
lo que se debe y lo que no se debe hacer; que nadie ha de
atarse a los hombres, sino a la verdad de Dios siempre en
desarrollo; que la religión significa seguir al Señor,
y estar haciendo las cosas que Él nos guía a
hacer; que desde el tiempo que uno acepta al Señor
como su Salvador, - desde ese mismo tiempo él debe
comenzar a crecer espiritualmente, primero para nacer de nuevo,
y luego para llegar a ser un ser espiritual maduro, no todo
a la vez, pero estar creciendo diariamente. Para alcanzar
tal elevado estado de perfección, uno debe entonces
estar perfeccionándose a sí mismo diariamente
y mantenerse con la verdad de Dios, que cada rayo de luz pueda
añadirse al crecimiento espiritual que la estación
requiera, de otro modo uno se rezagará en alcanzar
la madurez espiritual. Solamente así puede uno cosechar
todos los beneficios que la religión proporciona.
No,
la religión no es algo extra, ni algo opcional. Es
algo que todos deben tener. Una verdadera y actual religión
es algo tan esencial como los ojos en la cabeza.
Por
ejemplo permítame llevarle por la corriente del tiempo,
comenzando con Noé. Su religión no solamente
lo salvó a él y su familia de ser arrastrado
en el terrible diluvio, pero también lo hizo llegar
a ser el primogénito del mundo después del diluvio,
- sí, el primogénito de nuestro
Vol.
1, N° 49 9
mundo. Así pues, el mundo en sus días, pereció
porque no sentía necesidad de la religión actual,
ni necesidad de Verdad Presente. ¡Que vergüenza!
¡Que disparate para uno tratar de vivir sin religión,
sin el consejo de Dios, y sin el mensaje de la hora!
Veamos otra notable historia en la Biblia. La madre de Moisés
creía en la religión actual. Ella creía
que el tiempo había venido para la liberación
de la raza Hebrea, y ella hizo todo lo que pudo para hacerlo
posible. Cuando ella vio que no podía esconder su hijo
infante de la mano de Faraón por más tiempo,
ella dejó que su religión hiciera el resto.
Los resultados fueron grandes, no sólo recibió
nuevamente a su hijo en sus brazos salvado para siempre de
ser lanzado en el Nilo, sino también una garantía
por su apoyo, educación y todo - lo mejor que Egipto
podía ofrecer - fue pagado de la tesorería de
Faraón. La correcta clase de religión, se ve,
hace grandes cosas.
Ochenta
años después la religión de Moisés
guió toda la nación Hebrea de las ladrilleras
de Faraón al Mar Rojo. El mar se partió por
su causa y tan pronto como ellos pasaron, se cerró
para sus capataces. ¡Que libramiento! ¡Que victoria!
Además, como esos millones de hombres, mujeres, y niños,
también su ganado vinieron a ese repulsivo lugar desértico
donde no había ni alimento, ni agua, la religión
hizo que brotaran corrientes de agua de las rocas, y las nubes
gotearan el maná - no por un día, ni por un
mes, ¡sino por cuarenta largos años! ¡Entonces
el milagro del Mar Rojo fue repetido en el río Jordán,
y los emancipados ladrilleros vinieron a ser profetas, reyes
y sacerdotes!.
Vol.
1, N° 49 10
No obstante todos estos grandes acontecimientos, cuando ellos
se hicieron descuidados e indiferentes, cuando no sintieron
necesidad de profetas, ni necesidad de Verdad presente, ni
necesidad de alimento en su tiempo, vinieron de nuevo a ser
esclavos y cautivos. Es por eso que necesitamos la correcta
clase de religión, y es por eso que necesitamos apegarnos
a la religión y crecer con ella.
Los Judíos fueron tomados cautivos y llevados a Babilonia.
Sin embargo, los que fueron fieles a su religión fueron
bien cuidados aun en su cautividad. Daniel, por ejemplo, en
lugar de servir como esclavo, fue tratado como un señor,
y hasta fue gobernante de ambos los Caldeos y los Medopersas.
Y cuando él fue lanzado por despecho al foso de los
leones, él fue guardado, mientras que sus enemigos
fueron tragados por las bestias salvajes.
Cuando
los tres Hebreos, por fidelidad a su religión, fueron
lanzados al horno de fuego, el Hijo de Dios vino y los rescató
y ni un cabello de sus cabezas pereció. Sin embargo,
sus enemigos, fueron quemados a muerte, pero los Hebreos fueron
gobernantes en el reino.
Gedeón tenía que ganar una guerra. Después
de reclutar 22.000 soldados, se le dijo que eran muchos. Por
consiguiente tuvo que reducir los combatientes, y finalmente
sólo trescientos quedaron para pelear contra una multitud
que cubría la llanura. A pesar de su pequeño
ejército ¡Gedeón ganó la guerra
durante la noche y sin la pérdida de un sólo
hombre! La Religión, Hermano, Hermana, cuando se vive,
es una provechosa proposición.
Todos
pudieron haber sido Danieles y Gedeones. Si, aún los
Judíos de hoy podrían haber sido algo, pero
¿Pero qué son ellos? - Una nación despreciada
por todas las gentes
Vol.
1, N° 49 11
en el mundo, una nación sin rey, sin bandera, sin un
territorio, - la única nación tal en la tierra.
Ahora
permítame decirle de una experiencia que es estrictamente
personal, y noticia para la mayoría de ustedes. Hace
varios años mientras yo estaba cruzando una de las
transitadas calles de Los Angeles, California, una mujer por
mi lado izquierdo condujo directamente hacia mí. Entonces
ella se puso tan nerviosa que no podía detener su carro
y continuó por media cuadra. Aunque el carro no me
volcó; una mano invisible me puso delante del carro.
Y cuando el carro se detuvo justo en el callejón que
cruzaba la calle, yo me detuve también. Para ese tiempo
cientos de espectadores incluyendo reporteros y tres policías
de tránsito, se habían reunido alrededor del
carro. Como no encontraron a nadie tirado en la calle, muerto
o herido, entonces ellos decidieron que la víctima
debía haber estado desfalleciendo debajo del carro.
Cuando les dije que era yo quien había sido golpeado,
ellos se sorprendieron. Cuando yo les dije que no estaba herido,
y como me rehusé ser llevado al hospital, ellos me
hicieron levantar mis manos y mis pies, e hicieron docenas
de preguntas. El lapicero en el bolsillo del abrigo se había
quebrado en una docena de piezas por el impacto del carro,
pero ¡mis costillas estaban intocables!. La religión,
como puede ver, es mejor que una póliza de seguro.
Entonces de entre el gentío se dijo "El debe estar
hecho de robles"
De
nuestro estudio percibimos que el poder de Dios que protegió
la vida aún en el horno de fuego y en el foso de los
leones, todavía está obrando; que Dios está
todavía tan interesado en su pueblo hoy como lo estuvo
en los días de Daniel y en cualquier otro tiempo. Nosotros
por lo tanto necesitamos de la religión actual cada
día. No podemos arriesgarnos a estar sin él,
- no, ni aún por un momento.
La
Verdad Actual no solamente salva nuestras almas para la eternidad,
Vol.
1, N° 49 12
sino que nos protege día tras día. Suple nuestras
necesidades hoy y nos da esperanza para el mañana.
No hay seguridad en nada más, y la fe en Dios es nuestra
paz de mente, especialmente en este día y época.
La religión obviamente es de beneficio no solamente
para el mañana, pero ciertamente para hoy también.
No se haga el tonto intentando seguir adelante sin ella.
Vol.
1, N° 49 13