MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
La Verdadera Santidad es Integridad en el Servicio
Leeré
de Palabras de Vida del Gran Maestro, página 29, segundo
párrafo.
"Muchos
sienten su apartamiento de Dios, comprenden que están
esclavizados por el yo y el pecado; hacen esfuerzos por reformarse;
pero no crucifican el yo. No se entregan enteramente en las
manos de Cristo, buscando el poder divino que los habilite para
hacer su voluntad. No están dispuestos a ser modelados
a la semejanza divina. En forma general reconocen sus imperfecciones,
pero no abandonan sus pecados particulares... La única
esperanza para estas almas consiste en que se realice en ellas
la verdad de las palabras de Cristo dirigidas a Nicodemo: 'Os
es necesario nacer otra vez'. 'El que no naciera otra vez, no
puede ver el reino de Dios'. La verdadera santidad es integridad
en el servicio de Dios. Esta es la condición de la verdadera
vida cristiana. Cristo pide una consagración sin reserva,
un servicio indiviso. Pide el corazón, la mente, el alma,
las fuerzas. No debe agradarse al yo. El que vive para sí
no es cristiano".
Se nos manda
acercarnos a Cristo y apartarnos del yo, y antes que podamos
"nacer otra vez" debemos primero morir al pecado.
Oremos para que podamos entender que si sentimos que estamos
apartados de Dios, la falta es nuestra, y que debemos hacer
algo para remediar la situación; que debemos aceptar
la misericordiosa invitación de Cristo: "Venid a
mí todos los que estáis trabajados y cargados,
que yo os haré descansar" - tener paz.
TEXTO DE
LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA
EL SÁBADO, 1 DE NOVIEMBRE DE 1947
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Esta tarde
veremos donde comienzan y terminan cada Sello y cada Trompeta.
Leamos primero la descripción de los cinco primeros sellos:
Apocalipsis
6:1-11 - "Vi cuando el Cordero abrió uno de
los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes
decir como con voz de trueno: Ven y mira. Y miré, y he
aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía
un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo,
y para vencer. Cuando abrió el segundo sello, oí
al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió
otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder
de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros;
y se le dio una gran espada. Cuando abrió el tercer sello,
oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira.
Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo
montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una
voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía:
Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada
por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. Cuando
abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser
viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí
un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre
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Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad
sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con
hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. Cuando
abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de
los que habían sido muertos por causa de la palabra de
Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran
voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo
y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran
en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo
que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que
se completara el número de sus consiervos y sus hermanos,
que también habían de ser muertos como ellos".
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Para encontrar donde comienzan los Sellos, notaremos cuidadosamente
que la Historia registra sólo un período de martirio
tal cual es descrito en los sellos cuarto y quinto - el martirio
que comenzó con Juan el Bautista y, con un poco de interrupción,
continuó hasta cerca de la mitad del siglo dieciocho.
Obviamente,
entonces, el cuarto sello se abrió cuando terminó
el tiempo del Antiguo Testamento y el comenzó el Nuevo.
Puesto que esto es así, y puesto que los sellos son consecutivos,
los primeros tres sellos encuentran su cumplimiento, no en el
período del Nuevo Testamento, sino en el período
del Antiguo Testamento.
Ahora veamos cuando comenzó el segundo sello. Se nos
dice que el que cabalgaba en el segundo sello había de
"quitar la paz de la tierra", implicando que antes
había habido paz. Para conocer el tiempo del segundo
sello, por consiguiente, necesitamos responder la pregunta:
¿Cuándo fue quitada la paz de la tierra?
Todos sabemos
que no hubo guerras antes del diluvio, que las guerras comenzaron
después de la confusión de lenguas en la torre
de Babel, después que la familia humana había
sido dividida en varias lenguas, naciones y razas. La primera
guerra registrada en la historia sagrada, fue peleada en los
días de Abraham, y las guerras han estado con nosotros
desde entonces. Antes de ese tiempo había paz. ¿Dónde
más, entonces, podría aplicarse el segundo sello
sino después del diluvio, el tiempo de paz fue quitado
de la tierra?. Finalmente, la historia del primer sello debe
ser vista en el período de antes del diluvio. El color
(blanco) del caballo mismo habla de paz, y así obviamente
los sellos comienzan con la creación.
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¿Qué puede simbolizar los caballos, conducidos
por hombres? - Solamente pueden simbolizar algo sobre lo cual
el hombre gobierna, porque un jinete siempre gobierna lo que
cabalga. El jinete, entonces, debe ser símbolo del hombre
que gobierna sobre la creación de Dios.
El color
de los caballos y las profesiones de sus jinetes muestra el
progreso en codicia y crimen. Es evidente del simbolismo que
el hombre gobernando el mundo no ha hecho mejora.
El caballo
blanco denota paz y pureza la cual existió al comienzo
de la creación de Dios. Por el jinete del caballo blanco
se ve el gran designio del hombre de sojuzgar y henchir la tierra.
Y por el caballo blando y su jinete vemos derramamiento de sangre
y guerras. Esta brutalidad abrió el camino para que el
caballo negro viniera a escena. El color negro es símbolo
de naciones esclavizadas, y las balanzas son expresión
de la invención del sistema de comercio para obtener
riqueza. El cuarto caballo, el amarillo, dibuja un sistema de
carácter indefinible - difícil de distinguir si
Cristiano o Pagano - hipocresía. El quinto sello muestra
la persecución de los santos continuando hasta cuando
se abrió el sexto sello. ¿No son estos los titulares
de la historia? Los sellos, por lo tanto, empiezan con el comienzo
de estas cosas.
Apocalipsis
6:12-17 - "Miré cuando abrió el sexto
sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se
puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió
toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la
tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida
por un fuerte viento. Y el cielo
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se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo
monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes
de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos,
y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre
las peñas de los montes; y decían a los montes
y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del
rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de
la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado;
¿y quién podrá sostenerse en pie?".
El sexto
sello contiene las señales de los tiempos y trae el fin
del mundo. Y puesto que el sexto capítulo de Apocalipsis
nos trae hasta el fin del mundo, y como las cosas del séptimo
capítulo toman lugar antes del fin, es obvio que el tema
del capítulo 7 - el sellamiento de los 144.000 de las
tribus de Israel, y la cosecha de la gran multitud de todas
las naciones (los primeros frutos de la iglesia, y los segundos
de las naciones) - transcurren en el período del sexto
sello. Además, el séptimo sello comienza con el
capítulo 8.
Ahora, ¿dónde
comienza el séptimo sello? Primero recordemos que el
sexto sello nos trae hasta el fin del mundo. Obviamente, entonces,
el séptimo sello, el cual cubre un número de temas,
debe solaparse con el sexto. Notemos que el comienzo del séptimo
sello revela las Siete Trompetas.
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El número siete en las Escrituras siempre lleva la connotación
entereza. Las Siete
Trompetas por consiguiente llevan por sí mismas, al igual
que los Siete Sellos, un tema completo. El término "trompeta"
significa esparcir un mensaje. Y así las Siete Trompetas
en particular demuestran el resultado que sufrieron los desobedientes
al mensaje desde el principio hasta el fin. Que la séptima
trompeta representa el último mensaje, se ve rápidamente
al leer -
Apocalipsis
11:15 - "El séptimo ángel tocó
la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:
Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor
y de su Cristo; y él reinará por los siglos de
los siglos".
Aquí
vemos que el último mensaje en la tierra es el mensaje
que anuncia el fin de todos los gobiernos terrenales.
Las Trompetas
son en dos divisiones - las últimas tres son trompetas
de "Ay", las primeras cuatro no lo son. Que las Siete
Trompetas cubren el tiempo de ambos el Antiguo y el Nuevo Testamento
puede verse fácilmente en un breve estudio de la quinta
trompeta -
Apocalipsis
9:1-4 - "El quinto ángel tocó la trompeta,
y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se
le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo
del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran
horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del
pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les
dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y
se les mandó que no dañasen a la hierba de la
tierra, ni a cosa verde alguna,
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ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres
que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes".
A la Estrella
que cayó del cielo se aplica el pronombre masculino "El".
A El le fue dada la llave del abismo. ¿A quién
puede simbolizar la Estrella? - Vayamos a Apocalipsis 20:1 -
Apocalipsis
20:1 - "Vi a un ángel que descendía del
cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano".
Aquí
se nos dice que este poderoso ángel, el enemigo de Satanás
tiene la "llave del abismo". Si El la tiene, entonces
a El debe habérsele "dado" la llave. La Estrella
que recibió la llave, por consiguiente, es símbolo
de este ángel.
Además,
notemos que cuando la llave abrió el abismo, salieron
las langostas. Finalmente, el hecho que las langostas son enemigas
de los que no tienen el sello de Dios en sus frentes, entonces
la "Estrella" (el ángel) que cayó del
cielo y abrió el abismo para que salieran las langostas
es amigo de ellas y un poderoso enemigo de Satanás. Por
lo tanto no hay escape para esta conclusión: la Estrella
celestial representa a un ser enviado del cielo, el mismo "ángel",
de quien leímos otra vez en el capítulo 20:1,
y las langostas son una multitud rescatada del Cielo. ¿Quién
más, entonces, puede representar la "Estrella y
las langostas sino Cristo y los Cristianos? Satanás había
encerrado en el abismo toda la nación Judía, -
la única nación que había estado previamente
fuera del abismo. Por consiguiente, Cristo vino a abrir el abismo
y liberar a los cautivos. A tal mundo fue enviado el Señor
del Cielo, y cuando vino inmediatamente declaró:
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Lucas 4:18, 19 - "El Espíritu del Señor
está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar
buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados
de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista
a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar
el año agradable del Señor".
Aquí
lo tiene en el propio código de misticismo de la Inspiración
frescamente revelada que Jesucristo es verdaderamente un Ser
enviado del cielo, el Salvador del mundo.
Ahora el
claro hecho que la era Cristiana comenzó al sonar la
quinta Trompeta, la verdad de las primeras cuatro Trompetas
debe ser vista en la era del Antiguo Testamento.
Hemos visto
ahora la naturaleza y el tiempo donde comienzan y terminan los
Siete sellos y las Siete Trompetas, y los que quieran saber
los temas con todos sus detalles pueden hacerlo estudiando los
tratados - "La Advertencia Final", y "La Apertura
de los Siete Sellos" - los cuales serán enviados
gratis si los solicita.
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