MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
Las Tretas de Satanás en el Juego por las Almas
Leeré
de Palabras de Vida del Gran Maestro, página 36, comenzando
en el primer párrafo:
"Los
cuidados, las riquezas, los placeres, todos son usados por Satanás
en el juego de la vida para conquistar el alma humana. Se nos
da la amonestación: 'No améis al mundo, ni las
cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo,
el amor del Padre no está en él
' Aquel
que lee el corazón de los hombres como un libro abierto
dice: 'Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados
de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta
vida'. Y el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu
Santo, escribe: 'Los que quieren enriquecerse, caen en tentación
y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden
a los hombres en perdición y muerte. Porque el amor del
dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando
algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos
dolores'".
Vamos a
pedir para que venzamos el amor al mundo y recordar que Satanás
está jugando el juego de la vida por las almas del pueblo
de Dios; que se nos dé gracia para obrar y orar como
nunca antes; para vencer las tretas del Diablo; saber que él
no es un enemigo con el cual jugar, y que Jesús es el
Capitán que nunca pierde una batalla; que si conseguimos
su ayuda él nos verá hasta el fin.
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TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA
EL SÁBADO, 3 DE ENERO DE 1948
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Nuestro
tema para hoy se encuentra en Oseas, capítulos uno y
dos. Lo primero y más importante para indagar en estos
capítulos es el tiempo en el que se desarrolla su significado
profético. Para encontrar esto, leeremos:
Oseas
2:18 - "En aquel tiempo haré para ti pacto con
las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes
de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y
guerra, y te haré dormir segura".
Hasta este
mismo día el pueblo de Dios nunca ha experimentado tan
completa y absoluta seguridad y libertad como se establece en
este versículo de la Escritura. Por lo tanto, se ve rápidamente
que el tema del capítulo alcanza aun más allá
de nuestro tiempo. Al estudiar los capítulos versículo
por versículo, el elemento tiempo aparecerá aun
cada vez más brillante.
Oseas
1:1, 2 - "Palabra de Jehová que vino a Oseas
hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y
Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam
hijo de Joás, rey de Israel. El principio de la palabra
de Jehová por medio de Oseas.
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Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria,
e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose
de Jehová".
Se le mandó
al profeta Oseas tomar una esposa fornicaria por ninguna otra
razón que ilustrar la condición triste y abominable
que prevalecía entonces por Israel.
Este matrimonio
es, por supuesto, solamente visionario así como el profeta
Ezequiel acostándose 40 días en un lado, y 390
en el otro lado. (Ezequiel 4:4-6).
Oseas
1:3-5 - "Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim,
la cual concibió y le dio a luz un hijo. Y le dijo Jehová:
Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré
a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel,
y haré cesar el reino de la casa de Israel. Y en aquel
día quebraré yo el arco de Israel en el valle
de Jezreel".
El primer
hijo del matrimonio visionario del profeta, vemos, fue nombrado
Jezreel para mostrar lo que iba a acontecer a la nación
- prediciendo no sólo la terminación del reino,
sino también el lugar mismo en el cual su ejército
iba a ser derrotado - en el valle de Jezreel. Y este mal destructivo
habría de venir sobre ellos por derramar la sangre de
Jezreel, pero obviamente no el Jezreel que recién había
nacido y nombrado. Quien es el Jezreel muerto, lo veremos mas
tarde en nuestro estudio.
Oseas
1:6,7 - "Concibió ella otra vez, y dio a luz
una hija. Y le dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ruhama, porque
no me compadeceré más de la casa de Israel, sino
que los quitaré del todo.
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Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y
los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré
con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni
jinetes".
El reino
de las diez tribus, Israel, fue preservado hasta el nacimiento
de Lo-ruhama, pero el nombre de esta segunda hija certifica
que Dios no había de tener más misericordia de
la casa de Israel, que su fin ya había llegado. De cualquier
modo, él tendría misericordia de la casa de Judá,
el reino de las dos tribus, y había deliberarlos por
un milagro. Y eso es lo que pasó: un ángel hirió
185.000 del ejército asirio, y así salvó
Dios la casa de Judá (2ª Reyes 19:35).
Oseas
1:8, 9 - "Después de haber destetado a Lo-ruhama,
concibió y dio a luz un hijo. Y dijo Dios: Ponle por
nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré
vuestro Dios".
El tercer
niño fue llamado Lo-ammi para mostrar que las misericordias
de Dios se habían apartado aún de la casa de Judá.
Pero en lugar de permitirles ser subyugados como su pueblo,
él primero los rechazó, después de lo cual
no fueron más su pueblo. El Apóstol Pedro cita
este versículo de la Escritura como refiriéndose
a los Judíos incrédulos; como nación ellos
fueron rechazados después de la crucifixión de
Cristo, y así no fueron más su pueblo (1ª
Pedro 2:9, 10) los individuos, no obstante, que creyeron en
el Señor fueron reaceptados, y vinieron a ser "los
hijos del Dios viviente" (Véase Romanos 9:26).
Note que
este simbolismo hasta aquí nos ha traído proféticamente
e históricamente desde los días de la casa de
Israel hasta la era Cristiana.
Oseas
1:10 - "Con todo, será el número de los
hijos de Israel
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como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en
el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío,
les será dicho: Sois hijos del Dios viviente".
"Con
todo", es decir, no obstante del hecho que los hijos de
Israel habían a ser esparcidos por todas las naciones,
y rechazados, no ser más el pueblo de Dios, con todo
no obstante todo esto, ambos, los descendientes de la casa de
Israel y de la casa de Judá (todos los hijos de Jacob)
habían de ser multiplicados como la arena del mar en
el tiempo cuando ellos son reaceptados y así venir a
ser los hijos del Dios viviente a través del Salvador,
Jesucristo.
De esta
Escritura notamos que esta multitud de los hijos de Jacob no
son los Judíos identificados de hoy, sino por el contrario
los descendientes perdidos de Judá e Israel, de los que
fueron asimilados por las naciones Gentiles y por la primitiva
iglesia Cristiana tomando sobre sí mismos el título
"Cristianos", de los que perdieron así su identidad
racial y nacional. De todo esto, después de haber sido
esparcidos por todas las naciones Gentiles, y después
de haber perdido su identidad, vendrán los hijos de Dios
que están proyectados en esta profecía alegórica.
Así muchos de nosotros que suponemos ser de las naciones
Gentiles podríamos al fin descubrir que somos de las
tribus perdidas de Judá e Israel, y de los Judíos
apostólicos Cristianos. Aunque ninguno de nosotros conoce
realmente nuestra genealogía muy atrás, con todo
Dios quien conoce aún el número de los cabellos
de nuestra cabeza ha mantenido un registro genealógico
exacto de cada uno de nosotros. El dice: "Yo me acordaré
de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen; He aquí
Filistea y Tiro, con Etiopía; Este nació allá.
Y de Sion se dirá: Este y aquél han nacido en
ella, y
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el Altísimo mismo la establecerá. Jehová
contará al inscribir a los pueblos: Este nació
allí". Salmos 87:4-6.
Oseas
1:11 - "Y se congregarán los hijos de Judá
y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán
de la tierra; porque el día de Jezreel será grande".
Aquí
se nos dice definitivamente que en los últimos días,
los santos de Dios, sin un pecador entre ellos, serán
congregados juntos de los cuatro cantones de la tierra, y serán
organizados en un gobierno Teocrático, del cual David
antitípico será el rey. Así es que "
en los días de estos reyes [no después
de sus días] el Dios del cielo levantará un reino
que no será jamás destruido, ni será el
reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá
a todos estos reinos, pero él permanecerá para
siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una
piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el
bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado
al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño
es verdadero, y fiel su interpretación". Daniel
2:44, 45.
En otra
profecía alegórica, en conexión con esta,
se nos dice de nuevo:
Oseas
3:4, 5 - "Porque muchos días estarán
los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio,
sin estatua, sin efod y sin terafines. Después volverán
los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios,
y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad
en el fin de los días".
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Otra vez aquí las promesas están tan claras como
las palabras las pueden hacer que después de la dispersión
y cautividad, los "muchos días", el esparcido
pueblo de Dios regresará entonces a su patria, y entonces
buscarán al Señor su Dios, y a David su rey. De
aquí que, estos hijos de Dios no son los identificables
Judíos incrédulos de hoy quienes están
tratando de hacer un permanente hogar nacional en la Tierra
Prometida.
Los Cristianos
por siglos han predicado el Reino de Dios, pero no esta tan
claro aun para la mayoría de ellos si será tan
tangible como la tierra misma, o si ¿será algo
espumoso, algo flotando en el espacio, o qué? De cualquier
manera, la Inspiración, claramente declara que el Reino
de Cristo (la iglesia purificada - limpiada, Daniel 8:14) será
tan real como cualquiera de los reinos de la tierra.
Ahora continuaremos
nuestro estudio en el capítulo dos de Oseas, porque,
como dije antes, sus contenidos son la continuación de
los del capítulo uno.
Oseas
2:1-3 - "Decid a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras
hermanas: Ruhama. Contended con vuestra madre, contended; porque
ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones
de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos; no sea que
yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que
nació, la haga como un desierto, la deje como tierra
seca, y la mate de sed".
Recordemos
que el primer capítulo nos trajo a través de la
corriente del tiempo, hasta la era Cristiana. Ahora, en el capítulo
dos otra vez se dirige nuestra atención a los hijos visionarios
de Oseas, pero el prefijo "Lo" ha sido omitido de
los nombres Lo-ruhama y Lo-ammi para cambiar el significado
de no misericordia, y no Mi pueblo, a "misericordia",
y "Mi pueblo".
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Aquí en este simbolismo único, ideado años
antes de la dispensación Cristiana, la Inspiración
predice la gracia que se le iba a dar al pueblo en la era Cristiana,
y que en vez de continuar siendo llamados Judíos, iban
a ser llamados por otro título - Cristianos: Misericordia,
y Mi pueblo.
La orden,
"Decid a vuestros hermanos, Ammi; y a vuestras hermanas,
Ruhama", en sí mismo explica que Dios está
hablando a Jezreel, (el hermano de Ami y Ruhama), y que Jezreel
en turno ha de hablar a Ami y a Ruhama.. Y el hecho que Dios
llama a la esposa visionaria de Oseas su propia esposa, el tema
viene a ser mas claro: Oseas, vemos, representa a Dios, y la
esposa de Oseas representa la iglesia de Dios; Jezreel, al que
Dios habla, representa su porta voz, un profeta, y los hermanos
de Jezreel, Ammi y Ruhama, representan los miembros de la iglesia,
ambos masculino y femenino. Ahora, como Ami y Ruhama representan
los laicos, es obvio que la madre representa el ministerio,
los que traen conversos a la iglesia. Aquí tenemos una
completa representación de la familia de Dios.
El hecho
que Jezreel ha de urgir a sus hermanos, los laicos, a pleitead
con la madre (con el ministerio, los que traen los conversos),
que quite sus fornicaciones, la verdad claramente muestra que
este reavivamiento y reforma no viene a los laicos a través
del ministerio, sino al ministerio a través de los laicos.
Los laicos
han de explicar que si los ministros fracasan en reformarse,
Dios los despojará desnudos - tan desnudos como en el
día que nacieron.
Oseas
2:4, 5 - "Ni tendré misericordia de sus hijos,
porque son hijos de prostitución. Porque
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su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró,
porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan
y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida".
Estos versículos
establecen el significado de la gracia de Dios: que si la "madre"
fracasa en reformarse, fracasa en quitar sus fornicaciones con
el mundo y sus prácticas, entonces no sólo la
madre sino también sus hijos simpatizantes caerán
para siempre de la gracia.
La madre,
se nos dice aquí, imagina que sus amantes ilícitos
son los únicos que la suplen con las cosas temporales
de la vida, y esa es su excusa para tener algo que hacer con
ellos.
Además,
se nos dice otra vez que mientras ella está jugando así
a la ramera, está trayendo hijos ilegítimos, falsos
conversos. Aquí está una amonestación la
cual en no inciertos términos demanda una reforma o si
no a toda la familia de la iglesia, excepto a los que se reformen,
será destruida tan completamente como fue destruida la
antigua Jerusalén algunos años después
de la crucifixión de Cristo.
Oseas
2:6-13 - "Por tanto, he aquí yo rodearé
de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará
sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará;
los buscará, y no los hallará. Entonces dirá:
Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor
me iba entonces que ahora. Y ella no reconoció que yo
le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué
la plata y el oro que ofrecían a Baal. Por tanto, yo
volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino
a su sazón, y quitaré
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mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de
sus amantes, y nadie la librará de mi mano. Haré
cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días
de reposo, y todas sus festividades. Y haré talar sus
vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario
que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral,
y las comerán las bestias del campo. Y la castigaré
por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba
de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes
y se olvidaba de mí, dice Jehová".
Estos versículos
explican la manera y el poder de Dios para salvar. Antes de
hacer el llamado para una reforma él prepara el camino,
El trae su iglesia a circunstancias de prueba y perplejidad
de las cuales no fácilmente se puede soltar por sí
misma. El la trae a una situación similar a la cual él
trajo al pródigo. El hace esto para que ella pueda darse
cuenta de donde en realidad viene su sostén, que sepa
con certeza que no viene de sus amantes. Entonces, y sólo
entonces, podrá ella hacer las mismas cosas que hizo
el pródigo cuando vino en sí.
En cumplimiento
de la profecía contenida en el versículo once,
Dios permitió al cuerno pequeño de Daniel siete
cambiar los tiempos y las leyes, y permitió que los santos
del Altísimo fueran entregados en sus manos hasta "tiempo,
y tiempos, y medio tiempo". Daniel 7:25.
Oseas
2:14, 15 - "Pero he aquí que yo la atraeré
y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
Y le daré sus viñas desde allí, y el valle
de Acor por puerta de
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esperanza; y allí cantará como en los tiempos
de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra
de Egipto".
Habiéndola
traído a circunstancias tan estrechas y embarazosas como
uno puede estar, Dios promete inducirla, y traerla al desierto,
para allí hablarle confortablemente. Específicamente
hablando, habiendo salido de la "gran tribulación,
cual no la ha habido desde el principio del mundo" (Mateo
24:21), Dios la trae, no a la viña, no a la Tierra Prometida,
sino al "desierto" (a la tierra de los Gentiles),
para hablarle allí confortablemente, y para ayudarle
a reformarse. Después que tome lugar esta reunión
confortadora ella tendrá sus viñas desde allí,
y el Valle de Acor por puerta de esperanza; allí cantará
y se regocijará como en los días de su juventud,
como en el día que salió de Egipto.
El Valle
de Acor, notamos, es su puerta de esperanza - es el único
camino para salir de su situación. El valle sólo
tiene un significado; representa una purificación completa,
la destrucción de los pecadores que están en su
medio antes de poseer la tierra - su única esperanza
para venir a ser una decente, respetable esposa de Dios.
Fue en el
Valle de Acor que Josué apedreó el último
pecador en Israel - Acán y su familia. Entonces fue que
se le permitió a la nación Israelita tomar la
tierra prometida, la viña. Semejante purificación
como esta es la única "puerta de esperanza"
para la iglesia, dice la Inspiración, el único
escape de su presente condición. Entonces ella ha de
volver a su primera posición y gracia. Entonces recibirá
la bendición prometida tan verdaderamente como el antiguo
Israel recibió la suya. Ese notable incidente en el Valle
de Acor se ve ahora tipificando la purificación para
la reposesión de la tierra prometida - tipificando el
Juicio de los Vivos,
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la congregación de los santos, y la destrucción
de los pecadores - la separación del trigo de las cizañas,
los cabritos de las ovejas, el pescado bueno del pescado malo.
El "alfolí' (Mateo 13:30), denota el Reino aquí
proyectado como lo hace la derecha del Señor, y como
lo hacen los vasos.
Oseas
2:16 - "En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás
Ishi, y nunca más me llamarás Baali".
Si, en lugar
de ser su Señor, Dios será realmente su esposo,
porque uno puede tener muchos señores, pero solamente
un esposo.
Oseas
2:17 - "Porque quitaré de su boca los nombres
de los baales, y nunca más se mencionarán sus
nombres".
Los nombres
de Baalí son significantes de personas que poseen caracteres
egoístas tales como los maestros de la religión
de Baal, profetas que preferirán maldecir a Israel que
perder la oportunidad de ganancia monetaria, o de cualquier
otra promoción tonta, egoísta que exalta y halaga.
Los tales no serán entonces conocidos más por
su señorío, altos y exaltados títulos.
Cuando la
iglesia es así purificada de todos sus ídolos,
entonces hallará paz eterna.
Oseas
2:18-22 - "En aquel tiempo haré para ti pacto
con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las
serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco
y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré
conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia,
juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo
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en fidelidad, y conocerás a Jehová. En aquel tiempo
responderé, dice Jehová, yo responderé
a los cielos, y ellos responderán a la tierra. Y la tierra
responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán
a Jezreel".
Estos versículos
claramente muestran que la presencia de Dios en aquel día
estará en su iglesia, que aún los cielos oirán
la voz de Dios mientras él habla a su pueblo aquí
en la tierra. También la tierra oirá al "trigo,
y al vino, y al aceite"; eso es, la tierra oirá
la Verdad - Verdad que satisface el alma como lo hace el alimento
saludable, y nutritivo. Además, no sólo el trigo,
el vino, y el aceite - toda la Verdad - sino a Jezreel, también,
oirá la tierra. Claramente, todas estas promesas serán
cumplidas durante el tiempo de gracia, porque ellas no le pueden
hacer ningún bien después que el tiempo de gracia
se haya terminado.
El Jezreel
de cuya sangre el antiguo Israel era culpable, vemos, era figurativo
de los profetas a quienes Israel rechazó y mató.
Así es que la casa de Israel que odiaba a los profetas
encontró derrota en el Valle de Jezreel, el cual por
interpretación es el valle de los profetas muertos.
Oseas
2:23 - "Y la sembraré para mí en la tierra,
y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi:
Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios
mío".
"La
sembraré para mí en la tierra", significa
multiplicar sus hijos en el orden de Dios después que
ella recibe todas estas bendiciones prometidas. Entonces verdaderamente
tendrá la misericordia de Dios, tan grande misericordia
como nunca antes la ha obtenido. Así que a los que les
fue dicho, "Tú eres pueblo mío", entonces,
en gran
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realidad, les será dicho, "Sois hijos del Dios viviente".
Ahora que
toda la verdad de estos capítulos es revelada por primera
vez desde que el profeta los escribió, y puesto que ninguna
profecía de la Escritura es de interpretación
privada, no por voluntad humana, sino por la voluntad del Espíritu
(2ª Pedro 1:20, 21), el hecho es que Dios nos tiene en
mente (nosotros a quien estos capítulos son revelados)
cuando él hizo que estas cosas fueran escritas. Además,
puesto que los primeros versículos del segundo capítulo
nos trae hasta el tiempo de que un reavivamiento y reforma tome
lugar en nuestro propio tiempo, dirigido por Dios mismo y traído
a la luz a través de Jezreel, luego llevado a la iglesia
por los laicos, es una obra que se cumple en sí misma
únicamente en este movimiento laico que ahora está
golpeando por todo el mundo Adventista del Séptimo Día.
Esta Verdad, por consiguiente, está tan alta como una
montaña que Dios está ahora en obra, que las cosas
se moverán de acuerdo a su propósito Divino. Así
es como "ellos responderán a Jezreel", y que
Dios mismo les dirá, "Pueblo mío tú",
y ellos, también, dirán, "Dios mío".
La Inspiración
muestra así que nuestros esfuerzos con este mensaje absolutamente
cierto efectuarán la más grande reforma de todos
los tiempos; que el reproche de los hijos a la madre seguramente
trae paz y felicidad a la familia de Dios. Nosotros, por lo
tanto, tenemos toda la razón para estar tan positivos
de ganar y tan ansiosos de obrar, como estaba el antiguo David
cuando enfrentó al gigante Goliat. Claro es que los hijos
(laicos) nacidos a una mujer ramera (iglesia) traen paz y felicidad
en la familia de Dios. Por consiguiente, usted no debe fracasar
para unirse de todo corazón y realmente a este poderoso
movimiento laico para un reavivamiento y reforma por toda Laodicea
y terminar la obra del evangelio con una iglesia "'Hermosa
como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos
en orden', ha de ir a todo el mundo, vencedora y para vencer".
Profetas y Reyes, página 535. Usted no puede darse el
lujo de perderse esto.
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