MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
La Buena y la Mala Semilla
Leeré
de Palabras de Vida del Gran Maestro, comenzando en la página
49.
"'El
reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena
simiente en su campo: mas durmiendo los hombres, vino su enemigo,
y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y
como la hierba salió e hizo fruto, entonces apareció
también la cizaña'. 'El campo - dijo Jesús-
es el mundo'. Pero debemos entender que esto significa la
iglesia de Cristo en el mundo. La parábola es una descripción
de lo que pertenece al reino de Dios, su obra por la salvación
de los hombres; y esta obra se realiza por medio de la iglesia
La buena simiente representa a aquellos que son nacidos
de la palabra de Dios, de la verdad. La cizaña representa
a una clase que constituye los frutos o la personificación
del error o los falsos principios. 'Y el enemigo que la sembró,
es el diablo'. Ni Dios ni sus ángeles han sembrado
jamás una simiente que produjese cizaña. La
cizaña es sembrada siempre por Satanás, el enemigo
de Dios y del hombre".
De
acuerdo a esta lectura, nuestra oración esta tarde
debe ser que nos demos cuenta que Dios por medio de sus siervos
de su propia asignación completa su obra para la salvación
de las almas, que ni él ni sus ángeles sembraron
jamás una cizaña, sino que Satanás, el
enemigo de Dios y el hombre, sembró la cizaña.
Oremos, también, entonces que nosotros mismos seamos
de la buena simiente, nacidos de la Verdad, y no de la mala
simiente, no de los que son el fruto de la carne, privados
del Espíritu.
Vol.
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TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 17 DE JULIO DE 1948
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Que
tenebrosa sería la vida si no hubiera historia - si
no hubiera manera posible de conocer el pasado. Y aún
peor sería si no hubiera profecía - si no hubiera
manera de tener una idea de lo que encierra el futuro. Pero
lo peor de todo sería si no hubiera luz sobre el presente.
Permítame
ilustrar: supongamos que mirara por la ventana hacia el este
y hacia el occidente, y viera la tierra iluminada por millas
alrededor, aún hasta el horizonte, pero no hubiera
ninguna luz en su propio hogar. De nuevo, suponga que usted
desea manejar a algún lugar, y usted tuviera un diluvio
de luces en la parte de atrás y al frente de su carro,
pero el motor no enciende. ¿De qué le serviría
el carro? ¿Y de qué servirían las luces?
Eso es la exacta situación que sería si entiende
la historia y la profecía, pero no sabe de su propia
condición espiritual, no sabe que está siendo
vencido por los dardos encendidos del Diablo. Sería
como caminar sobre un puente que, sin usted saberlo se esta
derrumbando.
Estará
de acuerdo, lo sé, que es absolutamente
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necesario conocer ambas historia y profecía, absolutamente
necesario conocer el pasado y el futuro. Pero esto en sí
no le beneficiaría si su alma está languideciendo
en tinieblas, si usted está muerto espiritualmente
y no lo sabe; - no, esto no le beneficiaría mas que
el carro con un diluvio de luz enfrente y atrás pero
con el motor muerto. La vida para su alma, y la luz mas cerca
a sus pies son, por consiguiente, de primera importancia.
¿Y cómo se obtienen éstas? -
La
Biblia, sabemos, consiste de tres partes: (1) Historia, (2)
Mandamientos y Estatutos, (3) Profecía. Los Salmos
y los Proverbios, junto con Los Cantos de Salomón,
vienen bajo estas mismas categorías. La historia nos
dice el pasado, y la profecía nos dice el futuro, pero
el guardar los mandamientos y estatutos trae las bendiciones
que deberían ser nuestras hoy, iluminan el alma, y
protegen el cuerpo. Verdaderamente, Jesús en los mandamientos
y estatutos es nuestra única salvación. ¿Estoy
hablando verdad? - Veamos lo que Jesús mismo tiene
que decir:
Apocalipsis
22:16, 13-14 - "Yo Jesús he enviado mi ángel
para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy
la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente
de la mañana
Yo soy el Alfa y la Omega, el principio
y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los
que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de
la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad".
Mateo
5:17-22, 27-28 - "No penséis que he venido
para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar,
sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que
pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que
cualquiera que
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quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y
así enseñe a los hombres, muy pequeño
será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera
que los haga y los enseñe, éste será
llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que
si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas
y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás;
y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero
yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano,
será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio,
a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera
que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de
fuego
Oísteis que fue dicho: No cometerás
adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer
para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón".
Sólo
los que guardan los mandamientos de Dios, vemos, pueden entrar
en la Santa Ciudad. Nadie mas es así privilegiado.
No, Jesús no vino para traer crimen y desobediencia,
sino por el contrario a traer justicia y paz al expiar los
pecados de todos los que se arrepientan de transgredir la
ley. Para ser salvo involucra mucho mas que meramente llamarle
Señor y Salvador y gritar aleluya.
"No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará
en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de
mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán
en aquel día: Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios,
y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les
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declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí,
hacedores de maldad. Cualquiera, pues, que me oye estas palabras,
y las hace, le compararé a un hombre prudente, que
edificó su casa sobre la roca" Mateo 7:21-24.
Jesús
dijo: "Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais
a mí" Juan 5:46. Creer en Moisés es creer
lo que el escribió; creer en Jesús es creer
lo que él dice. Si usted no puede creer en Moisés,
entonces no puede creer en Jesús. ¿Y cuánto
debemos de creer? - Jesús responde: "¡Oh
insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo
que los profetas han dicho!" Lucas 24:25. Si hemos de
creer todo, entonces primero leamos -
Malaquías
4:4, 5 - "Acordaos de la ley de Moisés mi
siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes
para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta
Elías, antes que venga el día de Jehová,
grande y terrible".
Ahora
usted sabe que Malaquías, capítulos 3 y 4, proféticamente
hablan al pueblo de hoy, al pueblo justamente antes del día
grande y terrible, al pueblo a quien es enviado el antitípico
profeta Elías. ¿Y qué sabio consejo da
el Señor por medio de Malaquías? - El dice,
"Acordaos de la ley de Moisés mi siervo".
¿Cuál ley? - La ley de los "estatutos y
ordenanzas" que el Señor ordenó "en
Horeb". puesto que este es el fiel consejo de Dios para
su pueblo de este día, haríamos bien en volver
a estudiar esta ley de Moisés, y recordarla, porque
no podemos ignorar su consejo y todavía esperar sus
bendiciones.
Generalmente
hablando, la ley de Moisés consiste
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de tres partes. La primera es la ley Ceremonial, la ley del
templo - la ley de los sacrificios. Esta ley, por su puesto,
no la debemos observar nosotros hoy, excepto en antitipo,
porque prefiguraba cosas que habían de venir, particularmente
el primer advenimiento de Cristo. Así es que si hubiéramos
vivido en el tiempo del Antiguo Testamento y hayamos faltado
en cumplir con la ley sacrificial y los sistemas de ese día,
hubiéramos por ello demostrado incredulidad en Cristo,
Quien había de venir. Pero puesto que estamos viviendo
en la era Cristiana, si observáramos ahora la típica
ley y sistema sacrificial, por ello demostraríamos
incredulidad en Cristo, Quien ha venido.
Y
así, como esta ley fue clavada en la cruz (Colosenses
2:14), no necesitamos, y no debemos, observarla ahora.
La
segunda parte de la ley de Moisés, es la ley por la
cual Israel debía gobernar a su pueblo, la civil, o
ley legal, - la ley que define qué penalidad el gobierno
debe imponer a los que son encontrados robando, matando, o
algo semejante. Ahora, puesto que nosotros como Cristianos
no tenemos un gobierno propio, sino que todavía estamos
bajo los gobiernos de las naciones de hoy, nosotros personalmente,
o como grupo tampoco se nos requiere cumplir la ley legal
de Moisés.
La
única ley de Moisés, por consiguiente, que posiblemente
somos amonestados a recordar, es la tercera parte de su ley;
la ley moral, que consiste de las cosas que pertenecen a nosotros
como individuos, las cosas que nosotros como individuos debemos
hacer, las cosas que perfeccionan nuestro carácter,
las cosas que nos hacen un pueblo peculiar. Por lo tanto necesitamos
escudriñar y hacer las cosas contenidas en la ley moral
de Moisés - "Los mandamientos, y estatutos y decretos".
Deuteronomio 5:31.
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Y la manera más segura para elegir esta moral esencial
de entre las cosas que pertenecen a los sistemas sacrificial
y legal, es ir al libro de Deuteronomio. Este libro es el
resumen de todas las leyes y estatutos que Moisés habló
al antiguo Israel, sus últimas palabras.
Comenzaremos
con su predicción de nuestra propia situación,
de nuestra estancia en la tierra de los Gentiles, como es
este día, la certificación del hecho que en
los consejos de los escritos de Moisés, nosotros también,
estamos incluidos.
Deuteronomio
4:26-31 - "Yo pongo hoy por testigos al cielo y a
la tierra, que pronto pereceréis totalmente de la tierra
hacia la cual pasáis el Jordán para tomar posesión
de ella; no estaréis en ella largos días sin
que seáis destruidos. Y Jehová os esparcirá
entre los pueblos, y quedaréis pocos en número
entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.
Y serviréis allí a dioses hechos de manos de
hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen,
ni huelen. Mas si desde allí buscares a Jehová
tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón
y de toda tu alma. Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren
todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres
a Jehová tu Dios, y oyeres su voz; porque Dios misericordioso
es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá,
ni se olvidará del pacto que les juró a tus
padres".
Aquí
Moisés predice la desintegración del reino entonces
esperado, y la dispersión del pueblo de Israel por
todas las naciones, la
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exacta situación en la que estamos nosotros hoy. También
él aquí predice nuestra visitación en
los últimos días, nuestro tiempo - el tiempo
en que nosotros como Cristianos nos encontramos como fugitivos
y pecadores entre las naciones, el tiempo en que somos visitados
por la Inspiración y se nos aconseja "volvernos
a Jehová", para "ser obedientes a su voz".
Y si obedecemos, El nos oirá y nos salvará.
Por
lo tanto, debemos ahora dar oído a su voz, y lo que
él mande debemos hacerlo si queremos sus bendiciones
sobre nosotros.
Recuerde
que antiguamente perdimos el Reino por desobedecer sus mandamientos
y estatutos, y es cierto que él no nos llevará
de nuevo a él mientras descuidamos en prestar atención
a su voz. Y aquí está la Voz que suena en nuestros
oídos hoy, tan alto como sonó en los oídos
del pueblo en el tiempo de Moisés:
Deuteronomio
5:11-21 - "No tomarás el nombre de Jehová
tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente
al que tome su nombre en vano. Guardarás el día
de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te
ha mandado. Seis días trabajarás, y harás
toda tu obra; mas el séptimo día es reposo a
Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú,
ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu
buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero
que está dentro de tus puertas, para que descanse tu
siervo y tu sierva como tú. Acuérdate que fuiste
siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te
sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido;
por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes
el día de reposo. Honra a tu padre y a tu madre, como
Jehová tu Dios te ha
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mandado, para que sean prolongados tus días, y para
que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios
te da. No matarás. No cometerás adulterio. No
hurtarás. No dirás falso testimonio contra tu
prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra,
ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa
alguna de tu prójimo".
Deuteronomio
6:5, 8 - "Y amarás a Jehová tu Dios
de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas
tus fuerzas
Y las atarás como una señal
en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos".
Deuteronomio
7:6, 12, 15 - "Porque tú eres pueblo santo
para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido
para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos
que están sobre la tierra
Y por haber oído
estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová
tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia
que juró a tus padres
Y quitará Jehová
de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto,
que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes
las pondrá sobre todos los que te aborrecieren".
De
acuerdo a estos versículos la mayoría de nuestra
enfermedades son causadas por la desobediencia. Y el mismo
hecho de que hay tantas enfermedades en nuestro tiempo es
evidencia en sí que el mundo está segando una
cosecha por su desobediencia. De aquí que, entre mas
continuemos en nuestros pecados peor estaremos.
Deuteronomio
10:12-13, 19-20 - "Ahora, pues, Israel, ¿qué
pide
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Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová
tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y
sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón
y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová
y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas
prosperidad?
Amaréis, pues, al extranjero; porque
extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. A Jehová
tu Dios temerás, a él solo servirás,
a él seguirás, y por su nombre jurarás".
Deuteronomio
11:26-28 - "He aquí yo pongo hoy delante de
vosotros la bendición y la maldición: la bendición,
si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios,
que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis
los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis
del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses
ajenos que no habéis conocido".
Deuteronomio
12:32 - "Cuidarás de hacer todo lo que yo
te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás".
Deuteronomio
14:3 - "Nada abominable comerás".
Deuteronomio
18:10-12 - "No sea hallado en ti quien haga pasar
a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación,
ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador,
ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque
es abominación para con Jehová cualquiera que
hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová
tu Dios echa estas naciones de delante de ti".
Deuteronomio
22:5-11 - "No vestirá la mujer traje
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de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque
abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que
esto hace. Cuando encuentres por el camino algún nido
de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos
o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos,
no tomarás la madre con los hijos. Dejarás ir
a la madre, y tomarás los pollos para ti, para que
te vaya bien, y prolongues tus días. Cuando edifiques
casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no
eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayere
alguno. No sembrarás tu viña con semillas diversas,
no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste
como el fruto de la viña. No ararás con buey
y con asno juntamente. No vestirás ropa de lana y lino
juntamente".
En
este particular catálogo de mandamientos y estatutos,
vemos que Dios es particular en lo que su pueblo viste y en
lo que come. El espera que sea amable con los animales. El
quiere que sea cuidadoso de no dejar trampas para que los
inadvertidos caigan o que alguno se lastime en alguna manera.
Luego, también, el pueblo de Dios debe labrar de acuerdo
con su sabiduría si quiere tener sus bendiciones en
su trabajo, y si quiere obtener salud de lo que come.
Deuteronomio
23:19-23 - "No exigirás de tu hermano interés
de dinero, ni interés de comestibles, ni de cosa alguna
de que se suele exigir interés. Del extraño
podrás exigir interés, mas de tu hermano no
lo exigirás, para que te bendiga Jehová tu Dios
en toda obra de tus manos en la tierra adonde vas
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para tomar posesión de ella.
"Cuando
haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo;
porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios
de ti, y sería pecado en ti. Mas cuando te abstengas
de prometer, no habrá en ti pecado. Pero lo que hubiere
salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás,
conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la
ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca".
Deuteronomio
24:6, 10-15 - No tomarás en prenda la muela del
molino, ni la de abajo ni la de arriba; porque sería
tomar en prenda la vida del hombre
"Cuando
entregares a tu prójimo alguna cosa prestada, no entrarás
en su casa para tomarle prenda. Te quedarás fuera,
y el hombre a quien prestaste te sacará la prenda.
Y si el hombre fuere pobre, no te acostarás reteniendo
aún su prenda. Sin falta le devolverás la prenda
cuando el sol se ponga, para que pueda dormir en su ropa,
y te bendiga; y te será justicia delante de Jehová
tu Dios. No oprimirás al jornalero pobre y menesteroso,
ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en
tu tierra dentro de tus ciudades. En su día le darás
su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo;
pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que
no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado".
Aquí
se le dice al pueblo de Dios no empañar sus medios
o sus herramientas (no empañar "la muela de molino,
ni la de abajo ni la de arriba") con la que se gana la
vida. Y no debe ser exigente con
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sus hermanos pobres. No deben cobrar por fuerza, y no deben
detener el salario a los pobres.
Deuteronomio
25:4, 13-16 - "No pondrás bozal al buey cuando
trillare
No tendrás en tu bolsa pesa grande
y pesa chica, ni tendrás en tu casa efa grande y efa
pequeño. Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal
y justo tendrás, para que tus días sean prolongados
sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. Porque abominación
es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera
que hace injusticia".
Deuteronomio
27:17, 21, 24, 26 - "Maldito el que redujere el límite
de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén
Maldito el que se ayuntare con cualquier bestia. Y
dirá todo el pueblo: Amén
Maldito el
que hiriere a su prójimo ocultamente. Y dirá
todo el pueblo: Amén
Maldito el que no confirmare
las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo
el pueblo: Amén".
Deuteronomio
28:1-4, 6, 15-22, 27, 35 - "Acontecerá que
si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para
guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te
prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará
sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán
sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán,
si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 3 Bendito serás
tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. 4
Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el
fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños
de tus ovejas
Vol.
2, N° 37 22
"Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir
"Pero
acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu
Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos
que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas
maldiciones, y te alcanzarán. Maldito serás
tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu
canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre,
el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los
rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar,
y maldito en tu salir. Y Jehová enviará contra
ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto
pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas
pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me
habrás dejado. Jehová traerá sobre ti
mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras
para tomar posesión de ella. Jehová te herirá
de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con
sequía, con calamidad repentina y con añublo;
y te perseguirán hasta que perezcas
Jehová
te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores,
con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado
Te herirá Jehová con maligna pústula
en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie
hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado".
Estos
versículos no necesitan comentarios. Los requerimientos
son claros para todos.
Deuteronomio
30:15 - "Mira, yo he puesto delante de ti hoy
Vol.
2, N° 37 23
la vida y el bien, la muerte y el mal".
1ª
Juan 1:4-6 - "Estas cosas os escribimos, para que
vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que hemos oído
de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas
tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión
con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos
la verdad".
Santiago
2:19, 20 - "Tú crees que Dios es uno; bien
haces. También los demonios creen, y tiemblan.¿Mas
quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?".
Su
obediencia a "todos los mandamientos, y los estatutos,
y los derechos" de la ley moral de Moisés, vemos,
es su evidencia que usted ha nacido de nuevo, que ha sido
dotado con poder de lo alto, que usted está capacitado
para elegir lo bueno y desechar lo malo, que usted es hijo
de Dios. Guardar los mandamientos y los estatutos en el Señor,
entonces, es la luz y la protección de su vida. Es
la señal externa que por la vida de Cristo ha vencido
al enemigo de su alma y cuerpo. Este sistema de adoración,
por lo tanto, es verdaderamente la Justificación por
la fe que trae la justicia de Cristo en el pueblo de Dios.
Escuchemos ahora con oídos ampliamente abiertos la
campana del pregonero:
Isaías
52:1, 7 - "Despierta, despierta, vístete de
poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén,
ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso
ni inmundo
Cuán hermosos son sobre los montes
los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz,
del que trae nuevas del bien, del que publica salvación,
del que dice a
Vol.
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Sion: ¡Tu Dios reina!"
Nahum
1:15 - "He aquí sobre los montes los pies
del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz. Celebra,
oh Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca
más volverá a pasar por ti el malvado; pereció
del todo".
Aquí
la profética Palabra de Dios claramente declara por
ambos profetas Isaías y Nahum que cuando veamos publicadas
estas buenas nuevas por aquel cuyos pies se ven sobre los
montes (y esto está tomando lugar por primera vez desde
que el profeta escribió), debe ser una señal
de que los impíos, los violadores de las leyes de Moisés,
pronto serán cortados de entre el pueblo de Dios.
Y
ahora, puesto que usted tiene el privilegio de oír
todas estas cosas, "bienaventurados seréis",
dice el Señor, "si las hiciereis". Juan 13:17.
Para
el resumen de nuestro estudio, quiero que miren seriamente
esta ilustración. Mírenla, guardenla en su mente,
y estudienla en su tiempo libre. Si, convensase de la verdad
que he tratado de presentarle, porque esto es su vida, su
prosperidad, su salud y felicidad, su eternidad.
Vol.
2, N° 37 25