MEDITACIÓN
PARA LA ORACIÓN DE APERTURA
No mida la obra de Dios con el modelo del hombre
Daré
lectura de Palabras de Vida del Gran Maestro, la página
57, segundo párrafo:
"Los
grandes dirigentes del pensamiento religioso de esta generación
hicieron sonar las alabanzas y edificaron los monumentos de
aquellos que plantaron hace siglos la semilla de la verdad.
¿No se vuelven muchos de esta obra para pisotear el
crecimiento que brota de la misma semilla hoy en día?
Se repite el antiguo clamor: 'Nosotros sabemos que a Moisés
habló Dios, mas éste [Cristo en la persona del
mensajero que envía] no sabemos de dónde es'.
Así como en los primeros siglos, las verdades especiales
para este tiempo se hallan, no en posesión de las autoridades
eclesiásticas, sino de los hombres y las mujeres que
no son demasiado sabios o demasiado instruidos para creer
en la palabra de Dios. 'Porque mirad, hermanos, vuestra vocación,
que no sois muchos sabios según la carne, no muchos
poderosos, no muchos nobles; antes lo necio del mundo escogió
Dios, para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo escogió
Dios, para avergonzar lo fuerte'".
Esta
lectura nos manda a orar por los que se consideren sabios,
puesto que hoy, como en tiempos anteriores, los así
llamados grandes dirigentes de la religión por una
parte están cantando alabanzas, edificando, por así
decirlo, grandes monumentos a los siervos de Dios, siglos
antes, mientras que por otra parte pisotean los mensajeros
de Dios de su propio tiempo. Ellos también en efecto
dicen: "Nosotros sabemos que a Moisés habló
Dios, más éste no sabemos de dónde es".
Deberíamos orar para que ellos se den cuenta de su
error de medir la obra de Dios con el modelo del hombre. Y
oremos también que no caigamos en tal práctica.
Vol.
2, N° 39 2
TEXTO
DE LA ALOCUCIÓN POR V. T. HOUTEFF
MINISTRO DE LOS DAVIDIANOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO
DÍA
EL SÁBADO, 13 DE JULIO DE 1948
CAPILLA DEL MONTE CARMELO
WACO, TEXAS
Mucho
se habla entre nosotros acerca de la "justificación
por la gracia" y la "justificación por la
fe", además de la "justicia de Cristo".
Pero, en que ha de beneficiarnos todo lo que comentemos a
menos que hagamos algo para entender lo que realmente son,
y como apropiarnos de ellas. Por lo tanto no debemos fallar
en lograrlo, y no podemos fallar si buscamos al Señor
de todo corazón a medida que estudiamos a través
de los ejemplos definidos que el Espíritu de Verdad
ha puesto en mi mano.
Para
comenzar el estudio leeré dos versículos de
las Escrituras, primero de Romanos, y luego de los Hebreos:
Romanos
11:6 - "Y si por gracia, ya no es por obras; de otra
manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es
gracia; de otra manera la obra ya no es obra".
La
escritura dice que somos llamados elegidos de Dios, no como
resultado de alguna buena obra nuestra, sino a través
de la gracia de Dios. Por lo tanto, somos invitados a ser
Cristianos, hijos de Dios, no porque merecemos ser adoptados
por El, sino por Su favor hacia nosotros. Indudablemente,
no hay otro medio por el cual podemos ser salvos, siendo que
todos hemos pecado y, por lo tanto, ¿cómo podemos
ser
Vol.
2, N° 39 3
salvos a menos que El, a través de Su gracia, perdone
nuestros pecados y nos conceda un nuevo comienzo? Esto es
lo que se conoce como el nuevo nacimiento, lo cual significa
que no merecemos mérito alguno al venir a formar parte
de la Familia de Dios. El mérito es Suyo.
Por
nuestro nacimiento natural nosotros nacemos pecadores, pero
por nuestro nacimiento espiritual nacemos justos. Cuando nacemos
pecadores servimos al pecado, pero cuando nacemos justos servimos
a la justicia. De aquí no es por obras, sino por "gracia"
que nosotros somos lo que somos.
Hebreos
11:1 - "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve".
Por
fe, no por vista, sabemos que somos hijos de Dios, ciudadanos
de Su gobierno. Y como tales nos sometemos a sus normas y
leyes. Como tal le honramos y reverenciamos como nuestro Salvador
y Rey.
Vayamos
ahora, por ejemplo, a los días de Noé. Noé
vivió en un mundo excesivamente pecaminoso, como vosotros
sabéis. Era tan perverso que, con todo lo misericordioso
que es Dios, ya no pudo contenerse al ver el desarrollo de
la maldad. Finalmente El ordenó a Noé que construyera
un arca, y prometió que todos, ya bien justos o impíos
que entraran al arca hallarían liberación del
terrible diluvio. Puesto que no merecían tal favor,
a ellos, por lo tanto, se les ofreció la liberación
del diluvio solamente a través de la "Justificación
por gracia" - A ellos se les iba a acreditar con justicia
y se les iba a conceder vida que no merecían. Vemos
así la "gracia" en acción para salvar
pecadores aun en el tiempo de Noé. Así pues,
"cuando el pecado abundó, sobreabundó la
gracia". Romanos 5:20.
Vol.
2, N° 39 4
En el Tiempo de Abraham, también, solamente como 400
años después del diluvio, el mundo había
caído profundamente en la idolatría, y Dios
le ordenó a Abraham a salir de la casa de su padre,
fuera de su país idólatra, e ir a otra tierra,
una tierra que habría de ser para los suyos y para
el pueblo de Dios solamente. Y así como buenos o malos
se unieron a Abraham y su Dios y fueron permitidos tan libremente
de entrar a la tierra prometida como a los antediluvianos
se les permitió entrar al arca, a ellos, también,
les fue otorgada la "justificación por gracia";
o sea, ellos tuvieron el privilegio de ponerse del lado de
Dios con Abraham, y compartir las bendiciones, más
no debido a obra alguna de parte de ellos.
Habiendo
prevalecido hasta el fin, Abraham, cuya fe no faltó,
vino a ser el padre de todos los que a través de la
"justificación por gracia" obtienen justificación
por fe. Vemos pues, que la "justificación por
gracia" es precursora de la "justificación
por fe", cuya recompensa es la "justicia de Cristo.
Más
tarde en la historia vino el tiempo cuando los que así
lo desearon, buenos o malos, se unieron al éxodo, y
salieron de Egipto, hallando así liberación
de los capataces de Faraón y, y también de su
ejército que los perseguía. No obtuvieron esta
liberación porque la merecían, sino debido a
la "gracia" de Dios hacia ellos (Véase Ezequiel
20:1-8). Así, "todos estuvieron bajo la nube,
y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados
en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento
espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque
bebían de la roca espiritual que los seguía,
y la roca era Cristo". 1ª Corintios 10:1-4. Si,
a través de la "Justificación por la Gracia"
nadie fue excluido de participar en las bendiciones entonces
ofrecidas.
Vol.
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Habiendo recibido "justificación por la gracia"
suficiente para cruzar el mar, una vez llegaron al desierto
les fue dada una gran oportunidad de ejercitar la "justificación
por fe". Pero solamente aquellos que ejercitaron la "justificación
por la fe" vivieron para entrar en la Tierra Prometida.
Aquellos, sin embargo, que no hicieron mayor uso de "fe"
en el desierto de lo que hicieron en Egipto perecieron en
el desierto.
Finalmente,
llegó la hora de que los fieles poseyeran la tierra.
De manera que sólo aquellos cuya "justificación
por la fe" les sustentó, cruzaron el río
Jordán. Fueron los únicos. Para nuestro beneficio
el Apóstol dejó el siguiente consejo: "Temamos,
pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar
en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena
nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír
la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la
oyeron". Hebreos 4:1-2.
En
nuestro estudio, hemos visto hasta ahora que Dios es imparcial,
que El se ha esforzado por salvar a toda la humanidad en todas
las edades de la misma forma que hace el esfuerzo por salvarnos
a nosotros; que El no está experimentando consigo mismo
- salvando a unos de una manera y otros de otra.
Finalmente
el Reino fue establecido en la tierra prometida y el pueblo
fue dejado para que continuara en "justificación
por la fe". Pero como en las veces anteriores la "fe"
disminuyó, y la nación se tornó insoportablemente
impía, - tan impía que Dios no podía
tolerar que siguieran llamándose por Su nombre mientras
seguían viviendo en Su tierra. Enseguida, ambos, el
templo y el palacio - el físico y el espiritual - fueron
derrumbados por tierra, y el pueblo fue
Vol.
2, N° 39 6
llevado cautivo.
Dios
sin embargó se aferró a Su pueblo como una madre
se aferra a sus hijos, y después de siete décadas,
habiéndoles extendido una vez más justificación
por gracia, Dios les dio la oportunidad de regresar a su tierra
donde disfrutaron de un reavivamiento y reforma pero sólo
por breve tiempo. En lugar de continuar en "justificación
por la fe", cayeron de la "gracia" y se volvieron
siete veces peor que sus antecesores.
Así
fue que si Dios había de salvar algún miembro
de la nación podía hacerlo solamente ofreciéndoles
otra oportunidad de "gracia". Esta vez dio el regalo
de Su Hijo unigénito, Cristo Jesús, el Salvador,
sobre quien fueron puestas las iniquidades de todos. Y luego,
a pesar de lo malvados e impíos que eran los judíos
y los gentiles, todos fueron invitados al don mayor de "gracia",
la gracia que sólo la vida del Hijo de Dios podía
ofrecer. Los Apóstoles fueron privilegiados de participar
de la "justificación por fe" no porque había
algo bueno en ellos sino por el don de la "justificación
por gracia".
Así
es que el injusto, los violadores de la ley de Dios, siempre
han sido invitados por medio de la "justificación
por gracia" a venir a la "justificación por
la fe", la única justificación que actualmente
recibe la recompensa de la "justicia de Cristo"
y la vida eterna. "Ahora", dice la Inspiración,
"mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere,
no agradará a mi alma" Hebreos 10:38. El justo,
como podemos ver, vive por fe, pero el injusto por gracia.
"Gracia" como notarán, no es el toque final
de la salvación.
Vol.
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"Gracia" más "fe", más la
"justicia de Cristo", son los que obtienen la vida
eterna.
La
ley, por lo demás, no salva. Condena el pecado y defiende
la justicia. "Porque por las obras de la ley ninguna
carne se justificará delante de él; porque por
la ley es el conocimiento del pecado". Romanos 3:20.
Siendo ya pecador, por la ley, el hombre está condenado
a muerte. Sólo por "gracia", por lo tanto,
puede él ser liberado de la condenación de la
ley. El pecador, por consiguiente, es un violador de la ley,
y el justo es un guardador de la ley. "Gracia",
por lo tanto, perdona al pecador, le saca de prisión,
por así decirlo, y le da otra oportunidad de vencer
el pecado; pero la "fe" lo mantiene libre. La esencia
del asunto es ésta: La "justificación por
la gracia" es justificación por el perdón;
mientras que la "justificación por fe" es
justificación por el comportamiento, y es coronada
con la "justicia de Cristo".
Repito:
La "gracia" perdona nuestros pecados y nos libra
- nos da una oportunidad más para hacer de la vida
lo que debe ser. Consecuentemente, si usted está bajo
la "gracia" no está bajo la ley, porque la
"gracia" te ha libertado de la penalidad que la
ley impone.
Habiendo
fracasado en obtener la "justificación por fe",
los Judíos una vez más cayeron de la "gracia";
y siendo así por la ley, condenados para la muerte
eterna, a ellos se les dio otra vez "gracia" - una
segunda oportunidad - a través de la muerte del hijo
de Dios. Aquellos que se aprovecharon de la "gracia"
vinieron a la iglesia Cristiana para continuar libres de allí
en adelante, sin volver a pecar mas a no ser por error, percance,
o por falta de perspicacia; los cuales son pecados de los
que somos perdonados si no continuamos
Vol.
2, N° 39 8
cometiéndolos.
"Hijitos
míos", dice la Inspiración, "estas
cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el
justo. Y él es la propiciación por nuestros
pecados; y no solamente por los nuestros, sino también
por los de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros le
conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo
le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso,
y la verdad no está en él; pero el que guarda
su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios
se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él".
1ª Juan 2:1-5.
La
iglesia Cristiana, sin embargo, no continuó en la "gracia"
por mucho tiempo y también ella, con el tiempo, cayó
aun más bajo que la iglesia Judía. Necesariamente
también por ella debía hacerse algo si es que
alguno de sus miembros habrían de ser libertados y
el Señor tener así una iglesia aquí en
la tierra. Incuestionablemente este "algo" no podía
ser sino la Reforma Protestante. Más, como todos sabemos
que la Reforma no ha cumplido todavía su propósito
Divinamente señalado; y que no ha alcanzado la unidad
y fe que la iglesia disfrutó en el día del Pentecostés,
es obvio que es absolutamente necesario otro intento de reavivamiento
y reforma. Pero, para estar seguros de ello debemos buscar
la "palabra profética más segura",
por el profeta Ezequiel.
Ezequiel
4:1, 2 - "Tú, hijo de hombre, tómate
un adobe, y ponlo delante de ti, y diseña sobre él
la ciudad de Jerusalén. Y pondrás contra ella
sitio, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás
contra ella baluarte, y pondrás delante de ella campamento,
y colocarás contra ella arietes alrededor".
Vol.
2, N° 39 9
Al profeta se le ordenó aquí que sitiara una
ciudad, una Jerusalén - la capital de la iglesia. Esta
Jerusalén, por supuesto, no es realmente la Jerusalén
geográfica sino una ciudad que represente lo que Jerusalén
representó - la iglesia diseminada por todas las naciones
"Gentiles". Además, a Ezequiel mismo, de
hecho, se le dijo que este simbolismo era referente a la iglesia
mientras ésta estaba esparcida entre los Gentiles.
(Véase el versículo 13). Más aún,
a Ezequiel se le ordenó a sitiarla y tomarla. Ahora,
siendo que esta Jerusalén representa la iglesia durante
el tiempo que está esparcida entre los Gentiles, y
siendo que Dios ordena a su propio siervo, el profeta, a sitiarla,
para protestar en su contra, y que la tome, es por lo tanto
obvio que la iglesia, la Jerusalén aquí representada,
es mostrada como que ha sido alejada de Dios, y Dios está
esforzándose por rescatarla, para efectuar una reforma
en su medio. El sitio de Ezequiel es con ese propósito.
Finalmente,
siendo que la iglesia Cristiana, Jerusalén, aparte
de su localización geográfica original, fue
así atacada, por primera vez en la historia, o sitiada,
por Martín Lutero, - por la Reforma Protestante - el
cumplimiento de esta profecía obviamente comienza con
Lutero. Este hecho lo veremos a través del capítulo
a medida que continuemos el estudio versículo por versículo.
Ezequiel
4:3 - "Tómate también una plancha de
hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad;
afirmarás luego tu rostro contra ella, y será
en lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal a
la casa de Israel".
El
muro de hierro, ilustrado por la plancha de hierro, es un
símbolo perfecto de la separación que
Vol.
2, N° 39 10
existió entre Lutero y la supuesta Jerusalén,
la iglesia. Esto había de ser una señal, no
para Judá, el reino antitípico de las dos tribus
que estaba entre los Gentiles, sino a Israel, los miembros
del reino antitípico de las diez tribus mientras estaban
diseminadas entre las naciones.
Ezequiel
4:4, 5 - "Y tú te acostarás sobre tu
lado izquierdo y pondrás sobre él la maldad
de la casa de Israel. El número de los días
que duermas sobre él, llevarás sobre ti la maldad
de ellos. Yo te he dado los años de su maldad por el
número de los días, trescientos noventa días;
y así llevarás tú la maldad de la casa
de Israel".
El
poner la iniquidad de uno sobre otra persona, es liberar al
pecador de la penalidad que él merece. Es un acto en
el cual se acredita al pecador con "justicia" que
él no ha ganado. Esto es lo que la Inspiración
llama "justificación por gracia". Previamente
la iniquidad de los Judíos fue puesta sobre Cristo,
y a la nación le fue dada la oportunidad de salir de
su sepulcro, por así decirlo, y estar libre en Cristo.
Muchos, aunque no todos, se apropiaron de esta "justificación
por la gracia" y adelantaron sus pasos hacia la "justificación
por la fe". Esta misma "gracia" fue ofrecida
nuevamente a la iglesia en el siglo dieciséis, porque
poner la iniquidad de la casa de Israel sobre Ezequiel, significa
prácticamente lo mismo que poner la iniquidad de nosotros
sobre Cristo.
Esta
gracia a través de Ezequiel continúa 390 días-años
(Ezequiel 4:6). Después de este período de tiempo,
la casa de Israel, las iglesias protestantes llevan su propia
iniquidad; o sea, una vez terminado este período de
tiempo dado, entonces esta "gracia" extendida cesa
y no ha de haber otra.
Vol.
2, N° 39 11
Luego Ezequiel no lleva sus pecados por más tiempo.
Entonces es el tiempo en el cual ellos tienen que agarrarse
firmes a la "justificación por fe" si es
que han de ser recompensados con la "justicia de Cristo"
y la vida eterna.
Ezequiel
4:6, 7 - "Cumplidos éstos, te acostarás
sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás la maldad
de la casa de Judá cuarenta días; día
por año, día por año te lo he dado. Al
asedio de Jerusalén afirmarás tu rostro, y descubierto
tu brazo, profetizarás contra ella".
Ezequiel
había de acostarse sobre su lado derecho, no sólo
por la iniquidad de la casa de Israel, sino también
por la iniquidad de la casa de Judá y llevar así
su iniquidad, también, por cuarenta años. Así
que ambas casas (todo el Cristianismo), reciben la misma oportunidad.
La una primero y la otra después. A la primera se le
otorgan trescientos noventa años de "gracia",
y cuarenta años a la segunda para un total de 430 años.
Durante este período de tiempo ellos deben triunfar
sobre el pecado y finalmente obtener "justificación
por la fe", y ser recompensados con la "justicia
de Cristo". El año exacto del comienzo de este
período de 430 años, lo veremos a medida que
continuamos el estudio.
Ezequiel
4:7, 8 - "Al asedio de Jerusalén afirmarás
tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra
ella. Y he aquí he puesto sobre ti ataduras, y no te
volverás de un lado a otro, hasta que hayas cumplido
los días de tu asedio".
Vol.
2, N° 39 12
El descubrir el brazo de Ezequiel significa, por supuesto,
que el poder de la Reforma sería visible, y los pecados
de Jerusalén quedarían al descubierto - profetizaría
en su contra.
Además,
las cosas aquí mencionadas ciertamente ocurrirían
porque Ezequiel está atado para que no pueda darse
vuelta y cambiar el simbolismo. El no puede levantarse a voluntad,
hasta que haya cumplido el mandato de Dios, hasta no haber
terminado los días de su sitio. Entonces al fin de
este tiempo él ha de levantarse y de allí en
adelante, cada cual ha de llevar su propia iniquidad. Ezequiel,
por lo tanto, mientras está acostado, simboliza las
condiciones durante la Reforma desde el tiempo de Lutero hasta
el fin de los 430 años. Entonces Ezequiel se levanta
y es hecho el Atalaya: "Hijo de hombre, yo te he puesto
por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú
la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte".
Y puesto que esta profecía está siendo revelada
por primera vez, Ezequiel, obviamente, es figurativo especialmente
de este esfuerzo final de reavivamiento y reforma, del esfuerzo
después que Ezequiel terminó de estar acostado,
y está de pie y activo. Por consiguiente, el mismo
esfuerzo que Lutero efectuó en el siglo dieciséis
ha de ser llevado a cabo, en mayor medida, ahora en el siglo
veinte, ya que tal es el mandato del profeta.
La
diferencia entre la reforma durante los 430 años y
la siguiente es ésta: Durante los 430 años la
"gracia" demoraba mientras que después de
este período de tiempo ha terminado, y mientras Ezequiel
está de pié, aquellos que no obtienen la "justificación
por fe" tendrán que pagar el precio de sus pecados
ellos mismos. Sus pecados no descansan sobre Ezequiel ya más,
ni tampoco está Ezequiel acostado e inactivo; y tampoco
han
Vol.
2, N° 39 13
de ser excusados sobre el terreno de la ignorancia después
que la amonestación ha resonado en sus oídos,
pues que Ezequiel fue claramente informado:
"Hijo
de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel;
oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los
amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío:
De cierto morirás; y tú no le amonestares ni
le hablares, para que el impío sea apercibido de su
mal camino a fin de que viva, el impío morirá
por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano.
Pero si tú amonestares al impío, y él
no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él
morirá por su maldad, pero tú habrás
librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e
hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él,
él morirá, porque tú no le amonestaste;
en su pecado morirá, y sus justicias que había
hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré
de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque,
y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado;
y tú habrás librado tu alma". Ezequiel
3:17-21.
Ezequiel
4:9-11 - "Y tú toma para ti trigo, cebada,
habas, lentejas, millo y avena, y ponlos en una vasija, y
hazte pan de ellos el número de los días que
te acuestes sobre tu lado; trescientos noventa días
comerás de él. La comida que comerás
será de peso de veinte siclos al día; de tiempo
en tiempo la comerás. Y beberás el agua por
medida, la sexta parte de un hin; de tiempo en tiempo la beberás".
Vol.
2, N° 39 14
Los cereales mencionados en el versículo 9 son seis
en número, y, por supuesto, son simbólicos de
comida espiritual, la comida con la cual la manada ha de ser
alimentada durante los 390 años. Las seis clases de
cereales no sólo denotan seis clases de verdades, doctrinas,
dadas a la manada durante el período de los 390 años,
sino que además denotan lo incompleto de la Verdad,
ya que el número siete, no el seis, es la denotación
Bíblica de lo completo. Por consiguiente, ellos son
las doctrinas que los reformadores trajeron:
(1)
La doctrina de fe que caracterizó la denominación
Luterana; (2) La doctrina del Espíritu que caracterizó
la denominación Presbiteriana; (3) La doctrina de la
gracia que caracterizó la denominación Metodista;
(4) La doctrina del bautismo que distinguió la denominación
Bautista; (5) La doctrina del segundo advenimiento de Cristo
que dio paso a los Adventistas del Primer Día; (6)
La doctrina de la purificación del santuario adjunto
al Sábado como el Séptimo Día que dio
origen a los Adventistas del Séptimo Día. (Todas
las demás sectas con sus adiciones, omisiones, y deducciones,
obviamente se han ramificado de estas seis denominaciones).
Alguien
puede argumentar, aunque sólo para perder, con relación
a las denominaciones aquí mencionadas, pero difícilmente
puede presentar un argumento honesto sobre el hecho de que
estas seis doctrinas (cereales) son las doctrinas principales
sobre las cuales el total del Protestantismo está fundado.
Sin embargo, sean estas u otras doctrinas, la verdad de que
sólo hay seis, significa que hay una séptima
verdad que no ha sido revelada. Más aún, estas
verdades, dice la Inspiración, eran para ser dadas
escasamente, por peso, - no todo lo que pertenece al asunto,
- y todo el Cristianismo sabe que este ha sido el caso.
Ezequiel
4:12-15 - "Y comerás pan de cebada
Vol.
2, N° 39 15
cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás a vista de
ellos al fuego de excremento humano. Y dijo Jehová:
Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo,
entre las naciones a donde los arrojaré yo. Y dije:
¡Ah, Señor Jehová! he aquí que
mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este
tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca
en mi boca entró carne inmunda. Y me respondió:
He aquí te permito usar estiércol de bueyes
en lugar de excremento humano para cocer tu pan".
Así
como el pan de cebada que hirió y tumbó la tienda
de los Madianitas fue un pronóstico de ayuda Divina
para la victoria de Gedeón sobre los Madianitas, los
cereales comidos como pan de cebada significan que las verdades
aceptadas eran como del Espíritu, como de origen Divino.
En la preparación de éstas, sin embargo, es
donde surge la objeción, porque la Inspiración
señala que estos debían ser cocidos sobre "estiércol"
en lugar de madera, denotando enfáticamente que estas
verdades fueron contaminadas por los hombres mientras eran
preparadas para el rebaño. Y ¿qué más
puede ser la preparación sino las adiciones privadas,
omisiones, perversiones y mala aplicación de hombres
no inspirados que predican de estos asuntos desde los púlpitos,
y que escriben las supuestas verdades Bíblicas y se
las entregan a la gente?.
No
hay misterio en esto, pues todos conocemos de los vientos
de doctrinas que soplan en todas direcciones, unas contradiciendo
las otras, no pueden ser todas verdades Bíblicas puras.
La única parte sorprendente es que la Inspiración
lo anticipó con tanta anterioridad, y que nadie lo
descubrió antes que la Inspiración lo revelara.
Dios,
por supuesto, no guarda esto en contra de
Vol.
2, N° 39 16
nadie, porque El dice: "Así comerán los
hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde
los arrojaré yo". Ezequiel 4:13.
De
esta manera la Profecía declara que tal ha sido el
alimento espiritual con que el rebaño ha sido alimentado
por 390 años, los años durante la Reforma. Y
¿quién puede negarlo?. ¿Estamos nosotros
entonces preguntándonos todavía que denominación
está dando Verdad no adulterada a sus miembros? La
Profecía declara que ninguna lo hace puesto que así
habría de ser el alimento que recibirían todos
a través de los 390 años. Y si ellos no reciben
nueva verdad enviada del cielo, después de transcurridos
los 390 años, entonces deben alimentarse con alimento
cocido sobre "estiércol" por siempre, y morir
con este.
Esto,
digo nuevamente, no debe ser una sorpresa para nadie, ya que
todos saben que puesto que todas las denominaciones están
en desacuerdo una con la otra en relación a sus doctrinas,
es imposible que todas estén correctas. Puede ser sorprendente,
sin embargo, saber que ni siquiera una está absolutamente
en lo correcto.
Aun
la escasez de estas verdades contaminadas por el hombre, declara
la profecía, es traída sobre el mundo cristiano
para que sean "asombrados", y que reconozcan su
pobreza, su necesidad de una verdad absoluta, para que cuando
venga el Espíritu de Verdad, encuentre una respuesta
armoniosa en el corazón de los hombres, y no sean consumidos
en su iniquidad.
Para
encontrar exactamente el comienzo del período de 430
años, primero debemos encontrar el año en que
término el período, el año en que se
levantó el Ezequiel antitípico y comenzó
a dar el aviso, el año en que el Espíritu de
Verdad desarrolló el rollo y trajo una abundancia de
divina verdad
Vol.
2, N° 39 17
inspirada, pura y sin ser adulterada (que no ha sido cocida
sobre estiércol), y tampoco por peso o por medida,
- las verdades en que nos hemos estado gozando en esta serie
de estudios y que la Asociación ha publicado fiel y
gratuitamente en las Llamadas Oportunas y otras publicaciones,
y las ha esparcido a través del mundo como hojas de
Otoño - un fenómeno que la iglesia no ha visto
nunca antes. Y cuando yo digo como las hojas de Otoño,
significa eso precisamente, porque estas hojas - si, millones
de ellas - son depositadas por todos lugares entre los Laodicenses
sin límites, sin precio, y sin obligación.
Este
mensaje, como algunos de ustedes ya saben, comenzó
a desarrollarse en 1930. Por tanto, si restamos 430 años
de 1930, nos lleva al 1500, la fecha cuando Martín
Lutero fue llamado, el tiempo cuando él comenzó
a estudiar la Biblia, el tiempo que él comenzó
a prepararse para la obra de la Reforma. Este mensaje, por
lo tanto, fue planeado por Dios mismo desde el tiempo de Ezequiel,
y todo por el bien suyo y mío. ¡Cuán considerado
es Dios! Y cuán indignos nosotros.
En
vista de que el período de 430 años durante
el cual nuestros pecados fueron puestos sobre Ezequiel está
en el pasado, nosotros y no Ezequiel, hemos de ser responsables
por nuestros pecados de aquí en adelante si no damos
oído al mensaje de la hora y obtenemos "justificación
por la fe". Cuán importante, entonces, que no
seamos negligentes y que aceptemos la oportunidad que Dios
nos da ahora, y que nos apropiemos de la "justificación
por la fe" para que seamos recompensados con la "justicia
de Cristo". Solamente de esta forma podemos esperar escapar
de las armas destructoras de los ángeles y vivir y
reinar con Cristo durante el milenio.
Vol.
2, N° 39 18
De acuerdo a esta profecía recién revelada no
ha de haber otra oportunidad, como pueden ver, ninguna otra
oportunidad para los Laodicenses, la casa de Judá!
Este mensaje a los Laodicenses, por lo tanto, es el último
mensaje, su última oportunidad! Contemplando el futuro
y al pueblo que ha de ser purificado el profeta Isaías
escribió: "Despierta, despierta, vístete
de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén,
ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso
ni inmundo
¡Cuán hermosos son sobre los
montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia
la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación,
del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!". Isaías
52:1, 7.
Habiendo
visto que los 430 años terminaron en 1930, debemos
ahora encontrar cuando terminaron los 390 años, el
tiempo en que comenzaron los 40 años de gracia. Para
encontrar esta fecha restamos 40 años de 1930, lo cual
nos lleva al 1890. ¿Qué sucedió entonces
como indicación de que los 40 años habían
comenzado? Sólo lo siguiente: La denominación
rechazó totalmente el mensaje que había de revelar
la verdad sobre la "justificación por la fe"
y la "justicia de Cristo", la misma verdad que una
vez más comenzó a ser revelada años más
tarde, la Verdad que estamos disfrutando ahora. Dios, en Su
misericordia, por lo tanto, puso la iniquidad de ellos sobre
el profeta Ezequiel durante esos 40 años, - les dio
una oportunidad por medio de la "justificación
por la gracia" para que pudieran tener la oportunidad
ahora de acogerse a la "justificación por la fe",
y así cosechar como recompensa la "justicia de
Cristo".
Vemos
aquí que la historia vuelve a repetirse: Debido a que
el Israel antiguo prestó oídos al reporte perverso
que los diez espías les trajeron, perdieron como resultado
la
Vol.
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fe en el poder de Dios, y por consiguiente permanecieron alejados
de la tierra prometida por 40 años.
De
la misma manera, la Denominación, como pueden ver,
desde el 1890 al 1930 ha estado vagando en el desierto, por
así decir. Podemos decir que han sido puestos en juicio.
Es aquí donde usted puede ver claramente que la demora
en el desierto fue típica. Aquí el tipo y antitipo
se encuentran. Y ustedes percibirán que su rechazo
de la "justificación por la fe" no indica
que Dios ha sido derrotado y que nunca más habría
de traernos la misma verdad que pudo haber sido de ellos 40
años atrás.
Además,
así como quienes en tiempos de Moisés rehusaron
avanzar por fe murieron en el desierto, también los
hombres que en los años 1888 -1890 fueron responsables
por rehusarse a avanzar con la verdad, murieron antes de que
el Señor volviera a traer esa verdad por segunda vez.
Finalmente, así como el segundo esfuerzo de los antiguos
tuvo éxito inmediatamente después de que Acán,
el último pecador en aquel día, fue apedreado,
así el segundo esfuerzo de hoy día, también,
triunfará justamente después de que los Acanes
de hoy sean destruidos por los ángeles de Ezequiel
nueve.
¡Que
reprensión para los hermanos líderes! ¡Que
lección para nosotros! ¡Y cuán diminuta
la oportunidad que tienen si ciegamente continúan oponiéndose!
Los laicos, sin embargo, que llegan a conocer esta verdad
pueden ser de gran ayuda para ellos si en lugar de consentir
a la demanda irrazonable de la oposición que exige
que los laicos dejen de estudiar esta literatura bajo la amenaza
de perder la membresía, a su vez demandan de la oposición
una mejor, o por lo menos igualmente
Vol.
2, N° 39 20
razonable exposición de las escrituras en cuestión
en lugar de ceder. Es fatuo el rechazar la Verdad para retener
el nombre en Laodicea. Es mejor aceptar la Verdad y retener
el nombre en el Libro de la Vida del Cordero.
Yo
digo que es necedad rechazar la Verdad meramente porque alguien
la sugiera así en lugar de ir a Dios en oración
y actuar en armonía con sus propias convicciones por
medio del Espíritu que conduce a toda Verdad. Hacer
lo contrario es negar cualquier conexión personal con
el Cielo, y poner vuestra confianza en el hombre, hacer de
la "carne tu brazo". Isaías 2:22. Por lo
tanto, no permitas que el enemigo te aleje de esta Verdad,
especialmente en vista del hecho de que la oposición
no tiene nada oficial, autoritario o substancial para tomar
su lugar. Y cuán necio el que uno trate de asegurarse
de la Verdad con el razonamiento de la oposición. Tiene
tanto sentido como si usted solicitara la opinión de
un político republicano acerca de su deseo de votar
en una papeleta democrática. Tiene sentido el que uno
pida ayuda a una persona imparcial, pero no tiene ningún
sentido en ir a uno que está tan opuesto a esta Verdad
como estuvieron los sacerdotes, escribas y fariseos a las
verdades que enseñaba Cristo.
Si
usted no ve cada punto con toda la claridad que desea, Déjeme
leerle algunos párrafos:
"
Si llega un mensaje que no entendéis, empeñaos
en escuchar las razones que el mensajero expone, comparando
texto con texto, a fin de que podáis saber si lo apoya
o no la Palabra de Dios. Si creéis que las opiniones
expuestas no tienen la Palabra de Dios
Vol.
2, N° 39 21
por fundamento y si la opinión que vosotros sostenéis
tocante al asunto no puede ser controvertida entonces exponed
vuestras poderosas razones; porque vuestra posición
no será debilitada por ponerse en contacto con el error.
No hay virtud ni virilidad en mantener una guerrilla continua
en la oscuridad, cerrando vuestros ojos para no ver, y vuestros
oídos para no oír, y endureciendo el corazón
en la ignorancia y la incredulidad para no tener que humillaros
y confesar que habéis aprendido algo sobre algunos
puntos de la verdad". Consejos Sobre la Obra de la Escuela
Sabática, páginas 30-31.
"Una
luz preciosa ha de resplandecer de la Palabra de Dios, y no
se atreva nadie a decir qué cosa debe o qué
cosa no debe ser expuesta al pueblo en los mensajes de iluminación
que él envíe, apagando así el Espíritu
de Dios. Cualquiera que sea su puesto de autoridad, nadie
tiene derecho de impedir que la luz llegue al pueblo. Cuando
un mensaje viene en el nombre del Señor a su pueblo,
nadie puede excusarse de investigar sus pretensiones. Ninguno
debe arriesgarse, quedándose atrás y asumiendo
una actitud de indiferencia y confianza en sí mismo,
diciendo: "Yo sé qué cosa es verdad. Estoy
satisfecho con mi posición. He tomado ya mi posición,
y no me dejaré mover de ella, venga lo que viniere.
No escucharé el mensaje de este mensajero; porque sé
que no puede ser la verdad." Porque siguieron este mismo
proceder, las iglesias populares fueron dejadas en tinieblas
parciales, y por esto los mensajes del cielo no las han alcanzado".
Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabática, páginas
29-30.
"Todavía
hay mucha verdad preciosa para ser revelada al pueblo en este
tiempo de peligros y tinieblas, pero es el propósito
determinado de Satanás impedir que los rayos de luz
de la verdad penetren en
Vol.
2, N° 39 22
el corazón de los hombres. Si queremos tener la luz
que ha sido provista para nosotros, debemos manifestar el
deseo que tenemos de ella por un diligente escudriñamiento
de la Palabra de Dios. Verdades preciosas, por largo tiempo
ocultas, han de ser reveladas de una manera que pondrá
de manifiesto su sagrado valor; porque Dios glorificará
su Palabra para que aparezca en una forma en que nunca antes
la hayamos visto. Pero aquellos que profesan amar la verdad
deben ejercitar hasta lo sumo sus facultades a fin de comprender
las cosas profundas de la Palabra, para que Dios sea glorificado
y su pueblo bendecido e iluminado. Con corazones humildes
y enternecidos por la Gracia de Dios, deberíais entregaros
a La tarea de escudriñar las Escrituras, listos para
aceptar todo rayo de luz divina, y andar en el camino de la
santidad". Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabática,
páginas 26-27.
Aún
más, uno nunca ve el mundo entero en una ojeada. Sólo
ve una sección a la vez. De la misma forma no puede
esperar ver toda la Verdad a una vez, sino en forma progresiva.
Uno debe abrazarse al primer destello de luz, y a medida que
uno continua orando y estudiando, todo se hará tan
claro como el sol y comenzará a comprender el asunto
en su totalidad.
Hermano,
Hermana, do deje pasar su oportunidad. Actúe ahora
y esté en paz con Dios. Huya de las abominaciones,
y tome su posición al lado derecho de Dios si desea
Sus bendiciones y vivir eternamente. "Si oyereis hoy
su voz, no endurezcáis vuestros corazones" Hebreos
4:7. Démonos cuenta que Dios Mismo les está
hablando, que estas no son palabras mortales, ni mitos, que
este es un mensaje que ha permanecido sellado a través
de los siglos, y que ahora ha sido revelado y traído
a la luz tan fresco como los lirios cubiertos con el rocío
del verano.
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Una de las partes más importante de este estudio es
el hecho de que durante los 430 años - desde 1500 a
1930 - la iniquidad de nosotros ha sido puesta sobre el profeta
de Dios. Yo digo, debido a esta abundancia de "gracia"
que ha estado disponible durante tantos años, se nos
permite estar aquí hoy día. Los hombres, sin
embargo, han mal interpretado la "gracia" de Dios
y han llegado a pensar que Dios se ha olvidado de la tierra,
que nos ha dejado para que hagamos de acuerdo a nuestra voluntad,
y que nos conduzcamos de la mejor manera posible. Todos cambiaremos
de parecer tan pronto como la advertencia de Dios sea completada.
Por
tanto, aquellos Laodicenses que se apropien de la oportunidad
de participar de esta fiesta de "alimento a tiempo",
fresco y sin adulteración, que ahora, en la última
llamada, se aferran de la "justicia por gracia"
que ya les ha sido dada, - pueden todos entrar en la "justificación
por la fe" que ha de ser recompensada con la "justicia
de Cristo", y así coronados con la vida eterna.
Obviamente, todos los demás tendrán que cargar
su propia iniquidad y pagar por la penalidad. Tendrán
que perecer.
De
cierto, ustedes piensan que no tienen necesidad de nada, pero
Dios que conoce la realidad sabe que están 'cuitados
y miserables, y pobres y ciegos y desnudos", en necesidad
de todo. ¿Por qué no tomáis su consejo
y ungen vuestros ojos con colirio para que podáis ver?
Finalmente,
cuando el mensaje de amonestación haya alcanzado a
la gente, entonces aquellos que no se han beneficiado de este,
que no se han reformado, que fallan en "gemir y clamar
a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de
ella", - entonces aquellos que ahora no se apropian de
la "justificación por fe", se encontrarán
a sí mismos sin la "señal". Por consiguiente,
ellos
Vol.
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tendrán que pagar la penalidad de sus pecados, perecer
bajo las armas destructoras de los ángeles (Léase
Ezequiel Nueve; Joyas de los Testimonios, Tomo 1, páginas
335-336; Testimonios para la Iglesia, Volumen 5, páginas
195-196).
Claramente,
la casa de Judá; desde el 1930 está en la misma
necesidad que estuvo la casa de Israel después de 1890.
Todos ellos necesitan ahora el mensaje para hoy día
si es que esperan tener un hogar en el reino de Dios. Más
aun, se puede ver claramente que lo que la casa de Judá
no hizo después de 1890 nosotros debemos hacerlo ahora
en menos tiempo y con mayores obstáculos.
Las
lecciones enseñadas en este capítulo son las
siguientes: primero se señaló que el período
de "justificación por la gracia" está
en el pasado; que ahora estamos en el tiempo en el cual nuestra
seguridad descansa solamente en practicar la "justificación
por fe", si es que esperamos ser recompensados con la
justicia de Cristo", y coronados con la vida eterna.
La segunda lección enseña que la iglesia no
tiene todavía toda la Verdad, y que la que tiene está
contaminada, "cocida sobre estiércol". Por
lo tanto, tenemos una gran necesidad de Verdad Inspirada procedente
del trono de Dios; pues con esta somos salvos, y sin ella
estamos perdidos.
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