Tratado 5

 

 



LA AMONESTACIÓN FINAL


"¿Hasta Cuándo Claudicaréis Vosotros Entre Dos Pensamientos?"

Para que todos los que tienen sed de la verdad puedan obtenerla, se les envía este tratado sin costo alguno. La única recaudación que exige es el que el individuo se comprometa a examinarlo todo y retened lo bueno. La única obligación atada a esta ofrenda gratuita está sostenida por las doradas hebras del Edén y el cordel carmesí del Calvario--los lazos que unen.

LAS SIETE TROMPETAS

El Registro del Revelador

Apo. 8:6-13; 9:1-4, 13-19

CAPÍTULO 8, VERSOS 6-13 "Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

"El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruída.

"El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

"El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se obscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asímismo de la noche.

Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!"

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CAPÍTULO 9, VERSOS 1-4. "El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como de un gran horno; y se obscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes."

VERSICULOS 13-19. "El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. Así vi en visión los caballos, y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo, y el azufre que salían de su boca. Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban."

Desde que Juan registró este solemne simbolismo, la historia de la iglesia repetidamente a través de sus

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páginas siempre ha tenido que hacer la entrada que cada intento hizo para revelar su misterio pero sólo ha resultado en obstruir con misticismo y confusión. Es necesario, por consiguiente, para aclarar el misticismo, primero que todo encontrar

LA RAZÓN DE LA CONFUSIÓN.

El mismo hecho que diecinueve siglos de orar para que se abra el tema sólo lo ha hecho más impenetrable, la evidencia posible más fuerte es que Dios controla las Escrituras y las revela sólo al tiempo divinamente señalado. La verdad de esta declaración es sostenida concluyentemente por las palabras del ángel: "Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de verdad; y ninguno hay que se esfuerce conmigo en estas cosas, sino Miguel, vuestro príncipe." Dan. 10:21.

Y "cuando viniere aquel Espíritu de verdad," dice Cristo, en una declaración más clara de esta misma verdad, "El os guiará a toda verdad." Juan 16:13.

Habiendo puesto al frente prematuramente y sin la indicación del Espíritu de Verdad, por consiguiente los esfuerzos humanos han fracasado en descubrir y explicar la verdad de las "trompetas." Y ninguna escritura siendo desarrollada sin la Inspiración, las exposiciones de mentes no inspiradas son de interpretación privada, en advertencia de las cuales la Biblia dice: ". . . .ninguna profecía de la escritura es de particular interpretación." 2 Ped. 1:20.

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Así que antes que una persona pueda escalar la escalera de la Verdad, primero que todo debe liberarse a sí misma de teorías erróneas que le mantienen atada en tinieblas. Y para soltarse de semejantes pesos de error para alcanzar el último paso de la escalera de Verdad, debe investigar cuidadosamente y "examinadlo todo" con

Mente Abierta.

"No leáis la Palabra a la luz de opiniones anteriores; investigadla, en cambio, cuidadosamente y con oración, con una mente libre de prejuicios. Si al leerla, se produce la convicción y veis que las opiniones que habíais acariciado no están en armonía con la Palabra, no tratéis de hacer concordar la Palabra con esas opiniones. Haced concordar vuestras opiniones con la Palabra. No permitáis que lo que habéis creído o practicado en lo pasado gobierne vuestro entendimiento."--Mensajes para los Jóvenes, p. 258.

Esta necesidad principal urgentemente confronta a los que han estado dispuestos a aceptar, como incuestionables verdades bíblicas, teorías que son el resultado de

Añadir y Quitar de las Escrituras.

Cualquier explicación de una profecía que añade o quita cualquier parte de una escritura pertinente para armonizar la interpretación, sólo puede ser falsa. Cuando el Espíritu de Dios interpreta las Escrituras, él en ninguna manera necesita alterar cualquier parte de ellas para hacer que la explicación encaje en lo que está

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siendo revelado. Además, cuando se hace la verdadera interpretación de una profecía, siempre contiene una lección de verdad presente "adaptada a las necesidades del pueblo de Dios." (El Conflicto de los Siglos, p. 667) al tiempo que la escritura es revelada. Sabiendo esto, satanás continuamente está

Pavimentando el Camino para Pecar
Contra el Espíritu Santo.

Nadie se pierde por creer una falsa interpretación de una profecía antes que la verdad de ella sea revelada, provista la falsa interpretación no lo aparta de alguna otra verdad. Sin embargo, tales individuos están en gran peligro porque, como la historia lo revela, muy pocos de los que se envuelven en el error están dispuestos a humillarse a sí mismos renunciando a sus errores y aceptando la verdad cuando es dada a conocer. Por consiguiente están en constante peligro de pecar contra el Espíritu Santo. Y estando agudamente consciente de esto, satanás tuerce las profecías antes que sean reveladas divinamente. El sabe muy bien que muchos, renuentes a ser corregidos y a cambiar sus errores por la verdad revelada, serán así guiados a la ruina eterna. Por lo tanto, es importante la necesidad que el estudiante de la verdad se fortalezca a sí mismo con toda honestidad y humildad mientras la luz de la verdad ahora se está volviendo minuciosamente en

Teorías Populares.

Para comenzar, se llama la atención del lector al libro del Anciano Uriah Smith, originalmente titulado

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Pensamientos sobre Daniel y El Apocalipsis, y más tarde Daniel y el Apocalipsis, en el cual se explica, entre otros temas, el tema de "las siete trompetas." Aquí uno notará que el Anciano Smith no es el autor original de la exposición de las trompetas. Los originadores fueron Messrs. Keith, Clark, Barnes, etc. "Hasta aquí," dice el Anciano Smith, "Keith nos ha suplido con ilustraciones del tocar de las primeras cinco trompetas. "--Daniel y Apocalipsis, p. 506.

Luego más adelante en el mismo capítulo, y en explicación de Apocalipsis 9:17, leemos: "Al disparar los turcos sus armas de fuego montados en los caballos, pareciera al observador distante, que el fuego, humo, y azufre que salían de las bocas de los caballos, como lo ilustra la placa acompañante."--Id., p. 510. "Barnes cree que este era el caso," enfatiza el Anciano Smith; "y una declaración de Gibbon confirma esta opinión."--Id, . P. 510, nota al pie de la página.

Así, claramente, la interpretación de las siete trompetas, como se encuentra en Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, no fue originada por la Denominación Adventista del Séptimo Día. Pero poniendo en ella su aprobación la hace aparecer como doctrina Adventista del Séptimo Día. En otras palabras, las teorías de hombres no inspirados teniendo la estampa de aprobación de los A.S.D., se hacen aparecer a los laicos A.S.D. como genuinas doctrinas bíblicas de los A.S.D. Esto va a mostrar que la mayoría de Adventistas del Séptimo Día,

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junto con otros, no preguntan, " '¿es correcta? ¿está en harmonía con la palabra de Dios?' sino, '¿Quién la sostiene?' "--Testimonios para Ministros, p. 106. ¡Y si la teoría viene por un canal popular, por regla la aceptan incuestionablemente!

Un claro ejemplo es su aplauso sin vacilar a tales manipulaciones a interpretar las "cabezas de leones" (en el simbolismo de Apocalipsis 9:17) como cabezas de caballos árabes, y las colas semejantes a serpientes (Apo. 19:9), a colas de caballos comunes (como se ve en la ilustración acompañante) con el fin de conectar las trompetas con las batallas de los turcos

¡Pero aun peor, ellos sin vacilar están de acuerdo que el "fuego," "humo," y "azufre" no salían, como los vio Juan, de las bocas semejantes a leones, sino por el contrario de una pistola en la mano de un turco!

Su aceptación de estas adiciones y substracciones de la Santa Palabra, una práctica condenada por las Escrituras (Apo. 22:18, 19), muestra que son víctimas de una visión imperfecta, la que les hace pensar que todo esta bien cuando todo anda mal. (Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 327).

Su aprobación a tales prácticas, además, debilita la fe en la Biblia, porque si el revelador está equivocado en un lugar, entonces ¿no podrá también estar equivocado en otros lugars? Y si no podemos depender del libro de Apocalipsis así como

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está, entonces ¿cómo podemos poner confianza en algún punto de la Biblia? Y si los profetas inspirados no pueden declarar la verdad positiva de lo que ven, entonces ¿cómo pueden estudiantes no inspirados de sus escritos declararla? Así,

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los que aprenden "para responder. . . a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en ellos" (1.Pedro 3:15), no tendrán problema para responder a la pregunta:

¿Miró Juan Correctamente?

Cierto, el vidente de Patmos era un ser humano sujeto a error como nosotros, pero el que dictó sus escritos--el gran e infalible YO SOY, Inspector y Calificado Lector de las Escrituras--estaba allí para ver que Juan hiciera un registro fiel de lo que vio, porque la verdad exacta del simbolismo significa nuestra vida misma. Verdaderamente, no es posible que el Señor comprometa nuestra salvación por mostrar el simbolismo tan lejos de la vista de Juan que él no pudiera verlo y registrarlo correctamente, y con todo esperar salvarnos por él.

Si Juan falló en ver correctamente los símbolos en la visión, como estos supuestos hombres de conocimiento y experiencia aparentemente explican, entonces ¿no implica esto que Dios es indiferente en cuanto a si El revela o no la verdad que es esencial para nuestra salvación de una manera engañosa? Si no, y si Juan estaba equivocado, ¿por qué, entonces, Dios no lo corrigió? ¿Era imposible para El aquí corregir a su profeta?

"Y el segundo ángel," dice el Revelador, "derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fue muerta en el mar." Apo. 16:3.

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Si Juan no pudo ver exactamente, como se afirma, de donde vinieron el "fuego," "el humo," y el "azufre," entonces ¿cómo pudo ver que "toda" criatura, como él dice en las palabras citadas, murió en el mar? ¿Cuál condición es la más difícil de ver con exactitud?

La aceptación y la enseñanza de tales interpretaciones es evidencia señalada de que hay densas tinieblas hoy en toda la iglesia, que envuelven tanto a los laicos como a los atalayas quienes sostienen ser los "hombres de experiencia" mencionados en Testimonios, Tomo 5, p. 273.[Español,] e ilustrados en el Tratado No. 4, Las Ultimas Noticias para la Madre, Edición Revisada, pp. 32-35. Estos hombres, aunque grandemente "ineptos en la Palabra," como se ve en las observaciones anteriores, impiden que cualquier cosa nueva en la que ellos no ven luz, sea presentada ante el pueblo. Y no obstante el hecho que semejantes restricciones totalmente ilegales y que oscurecen la luz son maquinadas para mantener al pueblo en sus errores para siempre, sin embargo los laicos las aceptan sin preguntar, y estiman a los que las maquinan como amigos sabios y verdaderos. Y a todos los que rehúsan someterse por tales restricciones los "echan fuera" (Isa. 66:5), ¡mientras multitudes que no creen en el Espíritu de Profecía son retenidas, y otras multitudes de igual incredulidad son aceptadas como miembros en posiciones aprobadas! Así es promulgado de nuevo el pecado sobresaliente de los judíos, que hizo salir de los labios del Salvador la penetrante declaración: "Así que, si la lumbre que en

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ti hay es tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas? Mat. 6:23.

"El enemigo," dice el Espíritu de Profecía, "se está preparando para su última campaña contra la iglesia. Está de tal manera oculto de la vista que para muchos es difícil creer que existe, y mucho menos ser convencidos de su asombrosa actividad y poder. Han olvidado mayormente su pasado, y cuando da otro paso adelante, no le reconocen como su enemigo, la serpiente antigua, sino que le consideran como un amigo que está haciendo una buena obra."--Testimonios, Tomo 5, pp. 273, 274. En español.

¡O qué gran oscuridad ha cubierto al pueblo! Hermano, hermana, ¿se sentará usted en indiferente calma, y mirará que el enemigo los arroja ciegamente al infierno? El Señor dice: "Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana." Apo. 22:16. Luego agrega la terrible declaración: "Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de lo que está escrito en este libro." Apo. 22:18, 19.

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Ahora, si Juan fracasó en su obra, y las Escrituras verdaderamente están tan imperfectamente escritas como los comentarios aquí examinados forzaría a uno a concluir que lo están, entonces, ¿cómo, Cristo se atreve a ordenarnos solemnemente, bajo pena de tan terrible castigo, no corromper la Santa Palabra de Dios? Porque si Juan estaba equivocado en lo que escribió, nosotros perecemos. Y si alteramos sus escritos, ¡perecemos de igual modo! ¡Qué! ¿Fueron las Escrituras planeadas para nuestra destrucción en lugar de nuestra salvación? ¡Dios no lo permita! Las inmutables palabras de Jesús antes citadas, certifican que su Libro es perfecto, y que no necesita ser alterado por ningún hombre.

Sin embargo, irónicamente, los que usualmente se envuelven en la práctica de alterar las Escrituras, son los que hablan mas fuerte en cuanto a ejercer cuidado de no ser entrampados por falsas doctrinas. Y para respaldar lo que dicen, muy cuidadosamente se mantienen apartados de toda cosa nueva que no viene por medio de ellos mismos. Los tales nunca se recuperarán de su terrible ceguera hasta que comiencen a buscar "colirio" (Inspiración) así como buscan oro, porque solamente nueva verdad puede abrir sus ojos, desenmascarar sus errores, y enamorarse de la verdad. Sin embargo, satanás, sabiendo bien que su vista rápidamente se recuperará si vienen con un corazón abierto a la luz, consecuentemente los llenan con prejuicio para impedirles de hacer una investigación personal parcial de las verdades reveladas.

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Los tales son los miembros "tibios" de la iglesia que no han tenido paz con la luz, y que como resultado han sido dejados atrás en cada desarrollo de la verdad. Mientras que los que no han estado satisfechos con su grado de instrucción, que son "fríos o calientes," han avanzado con la verdad presente de generación a generación.

Por lo tanto, nunca se olvide la solemne verdad que nunca en ningún tiempo la iglesia de Dios ha sido guiada fuera del camino por investigar nuevas doctrinas que han tocado a sus puertas, suplicando ser recibidas. Por el contrario, muchas veces ella ha sido dejada en tinieblas por causa de indolencia, indiferencia y prejuicio de investigar para encontrar si las así llamadas "enseñanzas extrañas" eran de Dios. Y es triste decirlo, la misma condición existe hoy.

"Tenemos mucho más que temer de enemigos internos," declara el Espíritu de Verdad "que de externos. Los impedimentos para el vigor y el éxito provienen mucho más de la iglesia misma que del mundo."--Cristo Nuestra Justicia, p. 45. ó Mensajes Selectos, Tomo 1, p. 142.

Ahora, como en tiempos pasados, los líderes y ministros están pregonando contra todo aumento de luz, y están manteniendo al pueblo lejos de ella. Al mismo tiempo, están alimentando el rebaño con tanto error revestido de verdad que las ovejas se están muriendo espiritualmente.

"El alimento que está siendo preparado para el rebaño

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causará desgaste, decaimiento, y muerte espiritual. Cuando los que profesan creer la verdad presente vengan a sus sentidos, cuando acepten la palabra de Dios tal cual es, cuando no traten de torcer las Escrituras, traerán del tesoro del corazón cosas nuevas y viejas, para fortalecerse a sí mismos y a aquellos por quienes trabajan."--Review and Herald, Vol. 78, No. 25, Martes, junio 18, 1901. (Véase también Primeros Escritos, p. 62).

Aunque semejante práctica correcta, no es lo que él quiere, satanás obra contínuamente para impedirlo. Y tan poderosos son sus engaños, que los "cabritos" entre las "ovejas" sin saberlo y contra sus propios intereses eternos se prestan como instrumentos para el cumplimiento de sus designios mortales.

El título original del libro del Anciano Smith, Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, lo reconoce como sincero y franco al escribir el libro. La palabra, "pensamientos," denota una idea, una teoría, no una verdad absoluta, muestra que él simplemente recomienda el libro a sus lectores para lo que su contenido pueda ser de valor para ellos. Hizo esto, por supuesto, con el implícito entendimiento que al tiempo del "desarrollo del rollo" (Testimonios para la iglesia, Tomo 6, p. 17), cuando los escritos de Daniel y de Juan el revelador serían iluminados, el lector cambiaría sus "pensamientos," si fueren erróneos, por la verdad, como lo hace siempre el humilde seguidor de Cristo.

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Sin embargo, yendo mas allá de esta modesta intención del autor, la denominación omitió de lasúltimas edicións del libro la palabra "pensamientos," la primera palabra del titulo original. Y ahora algunos de los dirigentes tratan de hacernos creer que a la Hermana White se le mostró que un ángel estaba guiando la mano del Anciano Smith mientras él estaba estableciendo las teorías de hombres no inspirados. De aquí que es muy evidente que aunque grandes porciones del libro perjudica la finalidad de las Escrituras, con todo, los defensores del libro tendrán los errores a todo costo--¡aun a costa de la verdad! Verdaderamente, así al exaltar las fabricaciones de hombres, y aprobarlos como si tuvieran el sello de la Inspiración, mientras desprecian la precisión de La Revelación, muestra que satanás es el que los ha guiado en este razonamiento.

Luego, de nuevo, mientras por un lado estos comentaristas profesan saber más acerca de la visión de Juan que Juan mismo, por otro lado estos defensores de los escritos de Urias Smith actúan como si supieran más de su experiencia con la Inspiración que él mismo, porque él nunca pretendió ser inspirado, mientras que ellos aseguran que si era. Y ahora que el apóstol Juan, el Anciano Smith, y la Hermana White están muertos y no se pueden defender, la multitud viva, dormida bajo la cubierta de sus pecados, no puede detectar las trampas del diablo. Que lección para tomar el consejo del Señor, para confiar en su Palabra aun en "una jota" o "una tilde" (Mat. 5:18), y si es necesario desconfiar

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de todo ser mortal (Isa. 2:22).

Si los que tienen gran luz, y profesan que "guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús," se atreven así a tratar con la Biblia y el Espíritu de Profecía, ¿es de sorprenderse, entonces, que hay tanta duda de la inspiración de las Escrituras y que hay casi innumerables interpretaciones de ellas?

Nuestra conducta como A.S.D. también ha cumplido exactamente toda la profecía contra los laodicenses, clasificándonos así indeleblemente como ese pueblo. Por lo tanto, confesemos nuestros pecados y aceptamos alegremente el consejo del Padre: "Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo; Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas." Apo. 3:17, 18. Con los ojos así ungidos, mientras escudriña la verdad, entonces uno encontrará que

La Hermana White Nunca Dijo Que El Libro Es Inspirado.

Cualquier última duda que persista en que la Hermana white no dijo y no pudo haber dicho que el libro Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis es inspirado, es completamente disipada por el Anciano Arturo L. White en

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la carta siguiente:

"Entre nuestros antiguos obreros hay un número que ha pensado que la Sra. White había escrito palabras para significar que ella había visto en visión un ángel que estaba al lado del Anciano Smith, ayudándole mientras él escribía el libro antes mencionado. Sin embargo, un cuidadoso escudriñamiento de sus manuscritos en archivo ha fracasado en revelar tal declaración entre sus escritos, y creemos que no hay semejante declaración en la prensa. . .el Anciano A.C. Bordeau, hace algunos años hizo la siguiente declaración:

" 'Hace muchos años, cuando el difunto anciano Uriah Smith estaba escribiendo "Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis," mientras el Anciano Jaime White y Ellen G. White estaban en mi casa en Enosburg, Vt., recibieron por correo un rollo de prueba imprimido sobre "Pensamientos sobre el Apocalipsis" que el Hermano Smith les había mandado. El Hermano White leyó porciones de ellos a la compañía, y expresó mucho placer y satisfacción porque estaban tan concisa y claramente escritos. Luego la Hermana White declaró lo que se le había mostrado, como sigue:--

" ' "El Señor está inspirando al Hermano Smith--guiando su mente por su Espíritu, y un ángel está guiando su mano al escribir estos 'Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis,' "

" 'Yo estaba presente cuando estas palabras fueron dichas.

" '(Firmado) A.C. Bordeau.' "

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"Estimando la exactitud de las palabras atribuidas a la Sra. White por el Anciano Bordeau," continúa el Anciano Arturo White, en cuanto a la declaración del Anciano Bordeau, "uno debe tener en mente que un número de años han transcurrido entre el incidente relacionado y su narración. No podemos creer consistentemente que ella intentó transmitir la idea que el Anciano Smith era inspirado a tal grado que sus escritos fueran sin error.

* * *

"El Anciano W.C. White testifica que el estaba presente cuando el Anciano Smith fue persuadido a hacer treinta y ocho correcciones en la primera edición de Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, pero el conocimiento de esto no disminuye del todo su entusiasmo en favor de la venta de este maravilloso libro.

* * *

"Algunas veces, cuando se pide considerar alguna exposición de Profecía, . . .nuestros hermanos han rehusado dar una audiencia abierta y erróneamente han justificado su acción diciendo que la Sra. White había estampado este libro con la aprobación divina. Esta posición es contraria a la razón y a los Testimonios."

Añadiendo responsabilidad por las declaraciones antes citadas, la carta concluye con la línea de crédito: "Declaración preparada por W.C. White y A.L.White, Oficina de 'Elmshaven,' Santa Helena, Calif. febrero 22, 1934."

De lo que este documento dice inconsistentemente

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en cuanto a la venta del libro, nuestros hermanos una vez más se ve que no son estrechamente tan cuidadosos como están tratando de hacernos creer que están interesados de lo que enseñan y dan al publico. Observe lo que dice: "¡. . . pero el conocimiento de esto [los errores] no disminuye del todo su [de W.C.White] entusiasmo en favor de la venta de este maravilloso libro"! Una confesión más clara de la ceguedad de uno, mentalmente, sería difícil en verdad para uno prepararse deliberadamente!

Que no sólo el Anciano Smith no era inspirado, sino también que sus enseñanzas están en oposición directa a lo que se le mostró a la hermana White en visión, es mostrado por la siguiente declaración de una antigua publicación A.S.D.

"Miré," dice la Hermana White, "a todos los que 'no recibieron la marca de la Bestia, y su imagen, en sus frentes o en sus manos,' que no podían comprar o vender [Apo. 13:15-17]. Miré que el número (666) de la Imagen de la Bestia [la bestia de dos cuernos del versículo 11] fue hecho; y que era la bestia [la bestia de diez cuernos del versículo 1] que cambió el sábado, y la imagen de la Bestia [la bestia de dos cuernos] había continuado después, y guardó el sábado del Papa, y no el Sábado de Dios."--Una Palabra a la Pequeña Manada, p. 19.[ En Inlés]

Contradiciendo esta visión dada del Cielo, Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis aplica este número "666" al papa. De aquí vemos que el Anciano

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Smith no participó en la misma Inspiración que guió a la hermana White. Aunque como su seguidor él fue influenciado por ella, con todo su libro muestra que también él fue influenciado por los escritos de autores no inspirados. Conteniendo doctrinas de los escritos de la hna.White como también de los de ellos, por consiguiente, el libro, es una mezcla de verdad y error.

Pero la parte más inexcusable de todo es que los hermanos dirigentes han ignorado enteramente la visión inspirada tocante al número 666 (Apo. 13:18), y en su lugar casi han aceptado unánimemente estas tradiciones y teorías de hombres. El triste resultado es que ellos han llegado a ser ciegos a la luz, rebeldes contra el Espíritu de Cristo y por consiguiente siervos indignos de confianza, ineptos y descalificados como lideres de su pueblo. Y además, con todo, ellos continúan mientras complacientemente aseguran que ellos son los "hombres de experiencia," ¡que sólo ellos son capaces de investigar y decidir si el mensaje que viene al pueblo es de Dios o no! Una arrogancia de autoridad que nadie tiene el derecho de hacerse a sí mismo, es el despótico resultado del egoísmo y

Evidente Inconsistencia.

"Ahora pienso mucho de la hermana White y sus escritos," comienza cierto ministro A.S.D. en una de nuestras conferencias en California, en un intento para derribar la confianza de cierto hermano en

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los escritos de la hermana White. "Yo los leo por mí mismo," continúa, "pero de lo que les he mostrado, ni los hombres de la Conferencia General, o ella misma, o alguien más lo toma muy seriamente; ellos sólo toman lo que les agrada y dejan el resto."

Mientras los oficiales A.S.D. desfraternizan a los que aceptan la Vara, argumentando que contradice los Escritos de la hermana White, ellos toleran tan subversiva declaración como la antes citada, y permiten a su autor, mientras sacan el salario, para continuar en su obra profana. Si fueran sinceros en su gesto de desfraternizar a los seguidores de la Vara, nunca retendrían y apoyarían a los ministros que abiertamente enseñan y escriben contra los escritos de la hermana White. Los desfraternizarían a ellos primero que todo.

Además, si el ministro aquí citado está correcto en lo que escribe acerca de la Conferencia General, entonces para que ellos desfraternicen a uno por estudiar La Vara del Pastor, con el falso cuento que contradice los escritos de la hermana White, y al mismo tiempo se mantienen ellos mismos (con su incredulidad en sus escritos) en el oficio, es, por decir lo menos, evidente inconsistencia. O aun si él los está acusando falsamente, entonces mantenerlo en su posición, es otra y una muy extraña inconsistencia.

Las acciones de la gran mayoría, llevando totalmente la atrevida confesión aquí citada, ineludiblemente incrimina a los hermanos dirigentes que inequívocamente no aceptan

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como inspirados, los escritos de la hermana White, sino que en lugar de esto los usan meramente por conveniencia y cuando es conveniente como un manto con el cual engañar a los laicos y así impedir que la luz llegue a ellos.

Tomando por ellos mismos esta prerrogativa, hechan fuera como malos a los que no aceptan sus decisiones, mientras mantienen en posición reputable a la multitud que, aunque albergan duda e incredulidad en el Espíritu de Profecía, confían ciegamente en ellos y se someten a sus deseos. En esta desfraternización de los que no están de acuerdo con ellos, y defendiendo a los que los exaltan a ellos, aunque los tales no crean en el Espíritu de Profecía o quebranten los mandamientos de Dios, estos hombres en efecto ¡están asumiendo establecerse a sí mismos sobre Dios! ¿La luz no levantará a la iglesia en esta condición para dar atención al siguiente consejo?-

"Pero guardaos de rechazar aquello que es verdad. El gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo. Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan." --Testimonios para Ministros, p. 106.

"No tiene derecho a dirigir," dice además el

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Espíritu de Verdad, "al menos que dirija en el orden de Dios. ¿Está usted bajo el control de Dios? ¿Mira su responsabilidad hacia él?. . .Que estos hombres están en un lugar sagrado para ser como la voz de Dios para el pueblo, como una vez creíamos que era la Conferencia General,--esto esta en el pasado. Lo que queremos ahora es una reorganización" (Boletin de la Conferencia General, sesión 34, Vol. 4, Extra No. 1, abril 3, 1901, p. 25, columnas. 1, 2) en lugar de malgastar el tiempo haciendo la pregunta:

¿Por qué El Permitió los Errores?

Para uno preguntar, ¿Por qué permitió Dios que los errores entraran entre su pueblo, y fueran tan ampliamente circulados? Sería preguntar al mismo tiempo, ¿Por qué permitió que vinieran errores entre su pueblo antiguo a tal grado que finalmente perdieron de vista el punto focal de todo el sistema ceremonial--el gran Infalible poste indicador, el tan esperado Hijo de Dios--que no sólo lo habían perdido de vista sino también, cuando vino, fue rechazado y crucificado entre ladrones.

La razón que los judíos fueron guiados a este curso obscuro y trágico fue porque ellos rechazaron y mataron a los profetas, que Dios envió para corregir sus caminos errados, hasta "que no hubo remedio." 2 Cro. 36:16. La experiencia de la iglesia hoy tiene su paralelo en cada punto con la de los judíos. De hecho, "El ángel dijo, 'Peor que ellos os habeis conducido

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vosotros.' "-Joyas de los Testimonios Tomo 1. p. 35. Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 129. Aun desde el mismo comienzo, el Israel de hoy ha dicho de los Testimonios: ". . .creeremos la porción que pensamos que es de Dios, y no daremos atención a la demás."--Id., p. 234. "Si el Señor diese, delante de esta clase de personas de nuestra época, una visión que señalase sus errores, reprendiese su propia justicia y condenase sus pecados, se levantarían en rebelión, como los habitantes de Nazaret cuando Cristo les mostró su verdadera condición."-Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, p. 646. [Español.]

Por lo tanto, ya es hora de levantarse al llamado:

"Despierta, despierta, vístete tu fortaleza, oh Sión: vístete tu ropa de hermosura, oh Jerusalén, ciudad santa." "Levántate, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti." Isa. 52:1; 60:1. No permanezca más en ceguedad y prejuicio, sino venga y rozonemos honestamente juntos--primero en cuanto a si las trompetas son

Simbólicas o Literales--¿Cuál?

Sólo cuando esta pregunta sea contestada correctamente tendremos la llave -la interpretación correcta- para abrir esta gran casa del tesoro simbólico de verdad. Al establecernos en esta búsqueda, comenzaremos, lógicamente, al comienzo del relato de Juan de la visión de las trompetas.

Capítulo 8 Versículo 7. "Y el primer ángel tocó la trompeta, y

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hubo granizo y fuego, mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde."

Nosotros sabemos que si "fuego," "granizo," y "sangre" literales, se mezclaran, resultaría que el fuego derretiría el granizo y quemaría la sangre. Sin embargo, no se observa este resultado al mezclar estos tres elementos, el "granizo" y el "fuego"y la "sangre" al tocar la primera trompeta. Ineludiblemente, por lo tanto, deben ser interpretados simbólicamente. Y esta conclusión es reforzada por el hecho de que el fuego quemó toda la "hierba verde," y sólo una "tercera parte" de los "árboles." Esta circunstancia antinatural hace inevitable la deducción que la hierba seca, que se quema más fácilmente, estuvo ilesa; de otra manera no se hubiera hecho mención en cuanto a que clase de hierba el fuego consumió. Pero como es contrario a lo natural porque la hierba seca no se consumió al quemarse la hierba verde, de aquí que la "hierba verde" y los "árboles" son símbolos de algo vivo, y vulnerable al daño, mientras que la seca no lo es.

Y finalmente, como prueba en " medida buena, apretada. . .,y rebosando" (Luc. 6:38), que las trompetas son simbólicas, llamamos la atención a los eventos principales que acontecen en conexión con algunas de las otras trompetas.

Al tocar la segunda trompeta, una gran "montaña," como ardiendo con fuego, "fue precipitada

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en el mar." si la "montaña" no fuera simbólica, entonces después que fue lanzada al "mar," las olas hubieran extinguido el fuego o el fuego hubiera transformado el agua en vapor. Sin embargo, por el contrario una parte del mar se tornó en "sangre"--una condición completamente ilógica, y que tampoco existe en la naturaleza.

Obviamente, entonces, la "montaña," el "fuego," las "naves," las "criaturas," y la "vida" que ellos tenían, cada uno son figurativos. De igual manera debe ser el mar, porque sólo esas "criaturas" que estaban en el "mar," y que "tenían vida," "murieron," muestra que había otras que no tenían vida pero todavía vivieron. Si las criaturas no son simbólicas, estaría de sobra decir que las que "tenían vida," "murieron." Porque al menos que tuvieran vida, ¿cómo podrían haber muerto? Además, un mar natural nunca está inmóvil, sino siempre ondulante. En efecto, si este "mar fuera literal, sería imposible confinar la "sangre" dentro de los límites de la "tercera parte del mar."

Si la "estrella" que, al tocar la tercera trompeta, "cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas," no fuera simbólica, sino literal, ¡desviaría la tierra de su curso y la destruiría por completo!

Al tocar la trompeta el cuarto ángel, la "tercera parte" del "sol," la "luna," y las "estrellas" fue "herida." Sin embargo, siendo imposible herir

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las luminarias celestiales, entonces éstas que se registran aquí como "heridas" manifiestamente son simbólicas. Esto se hace claro doblemente a la luz del conocimiento que aunque fueran literales, y en realidad una parte de ellas fue herida, las dos partes que quedaron sin herir todavía emitirían más luz de la necesaria para evitar la oscuridad.

Del "humo" que, al tocar la quinta trompeta, salió del "pozo del abismo," salieron fabulosas "langostas" a las que semejantes no existen. Por lo tanto, las langostas, el "humo," y el "pozo," también deben representar algo más. Y además como el pronombre personal "el" (Véase la versión en Inglés) se aplica a la "estrella," por consiguiente, la estrella, es figurativa de una persona en masculino.

Que un caballo, como en la sexta trompeta, debe tener una cola de serpiente, una cabeza de león, y una boca de la que arroja fuego, humo, y azufre--¡cuán completa y fantásticamente imposible! Por lo tanto esta anti-natural y grotesca combinación revela que la verdad de las siete trompetas debe ser abierta únicamente por la llave de la interpretación simbólica, y de aquí que la Biblia misma debe explicar.

La Naturaleza de las Trompetas.

Ese paralelismo singular existe entre los diversos efectos de las siete trompetas y los diversos efectos de las siete postreras plagas y se verá claramente en las siguientes situaciones:

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(1) Tanto los elementos de la primera trompeta ("granizo y fuego mezclados con sangre" como el contenido de la copa de la primera plaga son arrojados a la "tierra" (Apo. 8:7; 16:2).

(2) La "montaña" al tocar la segunda trompeta y el contenido de la "copa" al derramar la segunda plaga encuentran su punto de coincidencia al caer del mismo modo en el "mar" (Apo. 8:8; 16:3)

(3) En "los ríos, y sobre las fuentes de las aguas" (Apo. 8:10; 16:4) caen ambas, la "estrella" de la tercera trompeta y el contenido de la "copa" de la tercera plaga.

(4) Así como al tocar la cuarta trompeta, de igual manera al derramar la "copa" de la cuarta plaga, el sol es afectado (Apo. 8:12; 16:8)

(5) Obscuridad (Apo. 9:2; 16;10) sucede en común al tocar la quinta trompeta y al derramar la quinta plaga.

(6) Como con la sexta trompeta así también con la sexta plaga, el "río Eúfrates" es el punto central (Apo. 9;14; 16:12).

(7) Y trayendo el séptimo paralelo, la séptima trompeta y la séptima plaga exhiben los componentes idénticos: el templo en el cielo, de allí las voces y truenos y relámpagos, el terremoto y el granizo (Apo. 11:15; 16:17-21)--la segunda venida de Cristo.

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Estas coincidencias demuestran más allá de la más leve posibilidad que la naturaleza y el propósito de las siete trompetas son la mismas en
clase como la naturaleza y el propósito de las siete postreras plagas: destructiva--la de los impíos después que la gracia se ha cerrado para ellos.

Sin embargo no debe ser entendido que las respectivas destrucciones reveladas en el tema de las siete trompetas deben ser una y la misma en tiempo y evento con las destrucciones correspondientes de las siete postreras plagas, porque tal conclusión es imposible por el hecho que la voz que habló al ángel al tocar la sexta trompeta, diciendo, "Desatad a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates," vino "de entre los cuatro cuernos del altar de oro." Apo. 9:13, 14. El altar estando en el lugar santo del santuario al tocar la sexta trompeta, prueba que la trompeta fue tocada antes que el Lugar Santísimo estuviera abierto para ser usado. Porque si hubiera estado en uso, la "voz" necesariamente hubiera salido de allí, donde está el trono. De aquí que, el tocar esta trompeta tuvo que haber sucedido antes que la puerta del Lugar Santísimo fuera abierta y antes que el trono fuera ocupado.

Por lo tanto, así como las siete plagas revelan los juicios que vendrán sobre los impíos vivos después que rechazan el mensaje en el último período de la historia de este mundo, del mismo modo lo revelan las siete trompetas, como se verá, las destrucciones siguientes de las

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sucesivas generaciones de los impíos, cada una de las cuales cerró la gracia por su rechazo del respectivo mensaje de Dios para ellos. Así las trompetas culminan con los que rechazan su mensaje para ellos hoy.

Esta verdad básica que cada período de destrucción sigue sólo después de un período correspondiente de sellamiento, es corroborada por el hecho que las langostas simbólicas, que salieron al tocar la quinta trompeta, hirieron sólo a los hombres que "no tuviesen el sello de Dios en sus frentes." todo esto no sólo muestra que cada trompeta sigue su período de sellamiento, sino también que la naturaleza de las trompetas revela el castigo de los que no reciben el sello en sus períodos particulares.

Apo. 8:1,6. "Y cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. . . .Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se dispusieron a tocarlas."

Las declaraciones, "que deben suceder pronto" (Apo. 1:1), y "te mostraré las cosas que sucederán después de éstas" (Apo. 4:1), van a decir que El Apocalipsis es dado con el único objeto particular en vista de mostrar "las cosas" situadas, no atrás, sino adelante del tiempo de Juan, haciendo referencia sólo incidentalmente al pasado, para echar la base necesaria sobre la cual edificar el futuro.

Por ejemplo: la visión de Daniel de las cuatro bestias

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fue dada para mostrar en particular que el "cuerno pequeño" (Dan. 7:8) de la cuarta bestia había de quebrantar a los santos del Altísimo (Dan. 7:25), y no especialmente para predecir el desarrollo de los imperios de Babilonia, Medo-Persia, Grecia, y Roma. Porque esos imperios ya habían sido dados a conocer en la visión de la gran imagen del capítulo dos, la cual en turno, intenta principalmente mostrar que los reinos de este mundo se deteriorarán y finalmente serán quebrantados por el reino de Cristo que ha de gobernar todo el mundo. Sin embargo, para ayudarnos a ver más fácilmente la verdad de estos últimos eventos, la profecía empieza allá con Babilonia, luego en su recorrer hacia adelante abarca el surgimiento y la caída de los grandes reinos históricos, y termina con el establecimiento del reino de Cristo y con el fin de este mundo (Dan. 2:44).

De nuevo: el capítulo once de Daniel, aunque no fue dado principalmente para mostrar lo que ha acontecido durante el largo período de tiempo que abarca, comenzando con el imperio Medo-Persa y culminando en el "tiempo del fin," no obstante llama nuestra atención a la larga línea de historia profética para identificar para nosotros el "rey del norte" "en el tiempo del fin," el que "vendrá hasta su fin, y no tendrá quien le ayude."

Así que, aunque todas esas profecías necesariamente traen a nuestra atención cosas que sucedieron hace siglos, sin embargo están designadas, como El Apocalipsis, para

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"mostrar" al pueblo de Dios "las cosas que deben suceder presto." Por lo tanto, se ve que las profecías cumplidas se emplean por las Escrituras sólo como base para esa parte de la profecía que aun debe ser cumplida.

De cualquier modo, principalmente las trompetas y los sellos representan un evento que está en el futuro del tiempo de Juan, y que sucede en el cielo, aunque también representa eventos que tienen afinidad. De estos eventos relacionados, algunos son contribuyentes y algunos son consecuentes al principal evento profético. Los primeros naturalmente preceden y los últimos naturalmente le siguen históricamente.

Esta doble verdad es explícitamente ilustrada en conexión con la última fase de ésta, con el hecho que cuando la puerta fue abierta en el santuario celestial y el juicio comenzó,--el evento que había de ser "después de estas" del tiempo de Juan,--luego todos los desarrollos históricos en conexión con las trompetas y los sellos fueron revelados uno después del otro mientras cada período sucesivo vino a revisión ante el tribunal del juicio. En otras palabras, cuando fue abierta la puerta en el santuario, los períodos representados por las trompetas y los sellos vinieron en revisión ante el que está sentado en el trono, y que tiene en su mano derecha el libro en el cual estaban revelados los eventos de las trompetas y de los sellos.

Reanudando con las trompetas correspondientes, tomamos

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la declaración que "los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se dispusieron a tocarlas." aunque no tocaron hasta que el último de los sellos fue abierto, eso no garantiza la conclusión que los eventos representados en las trompetas necesariamente deben ocurrir después de los eventos representados en los sellos. Por el contrario simplemente muestra que porque los sellos tratan con un tema y las trompetas con otro, los eventos de ambos no pueden ser registrados al mismo tiempo, sino primero uno, luego el otro, en su orden lógico.

Así Juan registró primero los pormenores de los sellos, luego los pormenores de las trompetas. Los sellos vienen primero porque ellos revelan, en el juicio, los varios períodos del sellamiento de los santos, lo que necesariamente precede la combinación de los varios períodos de destrucción de las trompetas de los que no recibieron el sello. Naturalmente, entonces, el primer sello debe anteceder a la primera trompeta, el segundo sello, la segunda trompeta, y así, como la aguja y la lanzadera, en lugar de que todos los siete sellos deben anteceder a todas las trompetas.

Así se ve como los eventos de los sellos preceden a los eventos de las trompetas correspondientes, y como resultado, las "langostas" sabían quien si y quien no tenía el sello, y así sabían a quien si y a quien no dar "tormento."

Por lo tanto, por su secuencia lógica, cada período de sellamiento antecede a cada período de des-

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trucción, fue necesario que los sellos y las trompetas fueran puestas secuencialmente en ese orden. Así se mostró que los que en cada período rechazaron la verdad como se les enseñó entonces, no fueron sellados, con la consecuencia que fueron destruídos por los juicios de Dios sobre ellos. Así como un tema revela los períodos sucesivos de sellamiento, el otro tema correspondientemente revela los períodos sucesivos de destrucción: juntos muestran que colectivamente cubren la misma extensión de tiempo.

(Para una exposición de "los sellos," léase La Apertura de los Siete Sellos).

Así como el alfabeto se presta a sí mismo para la fabricación de palabras, frases, y oraciones en un predeterminado patrón de pensamiento, sostenido y coherente, del mismo modo la Biblia, cuando completamente se explica a sí misma, maravillosamente edifica ricamente sus variados materiales (tipos, símbolos, parábolas, alegorías, numéricos, etc.) en una sobresaliente revelación, preordenada, de verdad salvadora perfectamente coordinada. Por consiguiente, como cada letra, palabra y frase de una oración tiene su parte asignada que desempeñar para dar expresión coherente al pensamiento determinado, así también cada escritura tiene su parte asignada en el desarrollo de las verdades bíblicas. Cuando cada una es cuidadosamente unida en su relación correcta en el marco de verdad revelada, una guiando e iluminando a la otra, el gran diseño que lo incluye todo se destaca en toda su solemne majestad de su enorme finalidad y grandeza.

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"El número siete," dice el Espíritu de Profecía con respecto al significado de este número básico en la Biblia, "indica totalidad."--Los Hechos de los Apóstoles, p. 467.

Por consiguiente, la vedad de las siete trompetas debe comprender toda la destrucción que sigue a cada sello desde que comenzó el mundo. Además, siendo verdad que vinieron en revisión ante el tribunal judicial celestial cuando el juicio se estableció y los libros fueron abiertos, y que comenzaron con los que vivieron primero sobre la tierra, es doblemente claro entonces, que aunque se abrieron durante el juicio, se extienden en su conexión, así como los sellos en la suya, a toda la historia de la humanidad.

Estas observaciones preliminares han aclarado el camino para un estudio coherente de las trompetas, ahora las tomaremos en su orden registrado una por una, comenzando con

La Primera Trompeta.
Apocalipsis 8:7

VERSICULO 7. "El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde."

Viendo que las trompetas simbólicamente registran la destrucción de los impíos después de que rechazan el mensaje de Dios para ellos, y que el número "siete," denota totalidad, abarca todo

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el período del tiempo de gracia y hasta la segunda venida de Cristo, el tocar de la primera trompeta debe por lo tanto ser buscado tan atrás en la historia como la primera destrucción de una multitud impía, como resultado del rechazo del mensaje de Dios para ellos. Y siendo el diluvio la primera tal destrucción, entonces obviamente la primera trompeta, como vino en revisión ante el juicio, revela la predicación de Noé, su propósito al construir el arca y la razón de Dios para inundar el viejo mundo.

Dando las razones, ahora, como vocero del simbolismo, que puede hablar por si mismo, nos dice que el "granizo y fuego mezclado con sangre" y "lanzados sobre la tierra," denota algo que necesariamente se originó fuera de la tierra misma. De otra manera no se podría decir que "fueron lanzados sobre la tierra." Los tres elementos (el granizo, el fuego, y la sangre), además, representan algo que se compone de tres partes, y que no se limita a cualquier parte o partes particulares de "la tierra," fueron por lo tanto "lanzados" en toda la tierra.

Avanzando ahora para entender el simbolismo mientras que básicamente se define a sí mismo, al avanzar el estudiente verá que su tema no sólo se hace cada vez más claro, una verdad ensamblada con otra, y todas reforzando todo el tema, pero también llevando en movimiento una lección de verdad presente. Mirando esto, él conocerá que el tiempo señalado para el desarrollo de las trompetas ha llegado, trayendo la

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trascendental verdad aquí expuesta.

Luego al continuar, en la luz de esta realización, para averiguar el significado del "fuego" (tomándolo primero por ser el más común de los tres elementos involucrados), será guiado por el triple hecho que la presencia de Dios en la "zarza" fue manifestada a Moisés por una llama de fuego (Exo. 3:2; 19:18); que el Señor compara su Palabra a un fuego (Jer. 23:29); y que en el día del Pentecostés, el Espíritu Santo apareció como "lenguas como de fuego." Hech. 2:3.

A la luz de estos tres acontecimientos, se ve que el lanzar el fuego a la tierra es simbólico del descenso del Espíritu Santo con las palabras de Verdad, en las que está el Padre y el Hijo, aun como el Padre está en el Hijo (Juan 14:9). Así por medio del Espíritu, cuya influencia omnipresente no puede ser limitada, nuestro Señor "fue y predicó" a los habitantes antes que viniera el diluvio. Por medio de El, también, nuestro Señor fue "vivificado." 1 Ped. 3:18, 19, 20.

Enseguida, como la Palabra declara que "la vida de la carne está en la sangre" (Lev. 17:11) por consiguiente se ve que "la sangre" es símbolo de vida mortal.

Y la pregunta sencilla que Dios le hizo a Job, "¿Has visto los tesoros del granizo, que tengo yo reservado para el tiempo de angustia?" (Job.38:22, 23), revela que el granizo es símbolo de

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destrucción. Y el granizo siendo agua congelada denota una destrucción por agua--el diluvio, el cual no puede ser simbolizado por agua--en su forma líquida, porque agua fluida simbólicamente representa "vida," o "gente." (Véase Juan 4:14 y Apocalipsis 17:15). Por lo tanto, el granizo es el único elemento que puede simbolizar perfectamente una destrucción por agua.

Así que por estos tres elementos (granizo, fuego, y sangre) se describe figurativamente el mensaje que Noé predicó: la destrucción por agua (granizo); La construcción del arca para preservar la vida mortal (sangre); y el poder del Espíritu de Verdad (fuego), por el cual el mensaje fue traído y proclamado. Para declarar los hechos en otras palabras, el Espíritu de Verdad (el fuego), en el mensaje de Noé proveyó el arca para preservar las vidas (la sangre) de todos los que oyeron su voz y entraron allí. Entonces para todos los que no aceptaron su voz ni entraron al arca, el mensaje trajo destrucción por el diluvio (el granizo).

Cuando Noé supo que la obra que Dios le dio había terminado porque la multitud impía "despreció, criticó, ridiculizó, y rechazó" su mensaje, él y su familia entraron en el arca. Entonces vino el diluvio y todos los que no habían buscado el refugio del arca fueron arrastrados por las furiosas aguas.

Así es que las víctimas del diluvio están simbolizadas por la tercera parte de los "árboles" y por la "hierba verde" (versículo 7) que fueron quemados

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(Condenados por el poder del Espíritu contra el cual ellos pecaron) y que distingue dos clases de gente.

Pero ¿por qué "quemados" en vez de "ahogados."? No olvidemos que aquí estamos estudiando la verdad por medio de símbolos. El acto de destrucción denotado por el significado literal de la palabra "ahogados," sería real en lugar de simbólica, y torcería la llave de la interpretación: porque si cada término no es simbólico, ¿Cómo diferenciaríamos aquellos que son símbolos de aquellos que no lo son? ¿Cómo sabríamos por cual definir la verdad? La palabra "ahogados" simbólicamente no significaría destruídos, sino por el contrario sumergidos en la vida entre grandes masas de gente (Apo. 17:15).

Y el "fuego" siendo símbolo del Espíritu de Verdad, resulta por lo tanto que los que pecaron contra El rechazando el mensaje de Noé, figurativamente fueron "quemados," y por consiguiente los impíos sufrieron Su venganza ("del fuego") por pecar contra El.

Para ilustrar: si uno comete asesinato y es convicto por una ley que demanda castigo capital, entonces su vida estaría confiscada a un instrumento de muerte. ¿Pero es el crimen o el instrumento de ejecución la causa de su muerte?-- El crimen, por supuesto; si el acusado es encontrado sin culpa, la ley no puede imponer el castigo. Así también

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con los antediluvianos: ellos no perecieron porque vino el diluvio, porque si alguno hubiera querido, podría haber entrado en el arca. Ciertamente, si todos se hubieran arrepentido se les habría dado con ello, la causa de Dios para impedir el diluvio. Pero ellos cometieron el pecado imperdonable contra el Espíritu Santo, rechazando el mensaje de Noé, rehusando entrar en el arca--un pecado que trajo sobre ellos el castigo de la ley divina (el diluvio).

Que la "hierba verde" y los "árboles" son símbolos de dos clases de seres vivientes, se ve rápidamente en el sueño de Nabucodonosor en el cual se vio a sí mismo comparado a un "árbol," y el pueblo común de su reino, a la "tierna hierba del campo." Dan. 4:10, 14, 15, 20, 22; Isa. 40:6, 7. Y Jesús, hablando de los hombres en posiciones de responsabilidad dijo que "todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego." Mat. 3:10. Claramente, entonces, el pueblo común destruído por el diluvio, fue simbolizado por la "hierba verde;" y sus dirigentes por una tercera parte de los "árboles." "Y así fue destruida toda substancia" dice el registro, "que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra; y quedó solamente Noé, y lo que con él estaban en el arca." Gén. 7:23.

Simplemente porque una tercera parte fue quemada induce a pensar que dos partes fueron dejadas, ¿debemos

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por consiguiente creer que los que se salvaron eran lo doble de los que se quemaron? Y en tanto que fueron sólo ocho salvados, ¿concluiremos que sólo cuatro almas (árboles) se perdieron?

Tales conclusiones se alcanzaron solamente por poner a un lado la regla de interpretación. Siempre recuerden que estamos estudiando eventos proféticos por medio de símbolos. No permitamos que la mente se desvíe de un cómputo simbólico a uno literal de los que perecieron y de los que vivieron.

Encontrando una explicación en la "tercera parte de las estrellas del cielo" (Apo. 12:4),--los ángeles malos que satanás arrastró con él,--"la tercera parte de los árboles" se verá que significa los impíos gobernantes del mundo antediluviano. Las dos partes de las estrellas, o ángeles, que quedaron en el cielo fueron los justos. Correspondientemente, las dos partes de los "árboles" que no fueron quemadas son símbolo de los justos que sobrevivieron al diluvio. Si la Inspiración hubiera declarado que dos tercios fueron quemados y un tercio dejado, en lugar de lo inverso, la declaración hubiera estado simbólicamente incorrecta porque un "tercio" figurativo, en las trompetas siempre significa los impíos sin considerar el número.

¿Por qué toda la gente que entró en el arca fue simbolizada por árboles? ¿Por qué no por hierba?-- Porque la hierba comparada con los árboles carece de las características apropiadas, tales como estatura, firmeza, estabilidad,

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y larga vida. Por consiguiente, la hierba ni lógica ni bíblicamente simboliza los residentes del arca como los progenitores de todas las naciones post-diluvianas.

Así, en un corto versículo de la Biblia se dice toda la historia del diluvio, como se ve en el simbolismo de la primera trompeta, no sólo una maravillosa sencillez y precisión para decir el pasado sino también una gran economía de tiempo y de material escrito, siendo lo último una comodidad que fue entonces a una gran remuneración. Y esta misma sabiduría suprema va a todo lo largo, continuando con

La Segunda Trompeta.
Apocalipsis 8:8, 9.

VERSICULOS 8, 9. "El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo con fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruída."

Como el cumplimiento de la primera trompeta nos trae hasta el diluvio incluyendolo, el tiempo de la segunda trompeta debe entonces ser buscado en la primera destrucción después del diluvio precedida por un mensaje. Y para localizar su comienzo, sólo necesitamos razonar que puesto que en la Biblia un monte representa una iglesia o un reino (Zac. 8:5; Isa. 2:3), entonces la "gran montaña" estando envuelta en fuego, como estaba la zarza desde la que Dios le habló a Moisés (Exo. 3:2, 4), puede

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significar solamente que la presencia de Dios estaba entonces en medio y alrededor de su pueblo. Y en ese tiempo fue, sabemos, el movimiento Israelita, la primera iglesia después del diluvio con un mensaje--el sistema ceremonial. Guiando a este poderoso ejército del Señor, la columna de fuego que iba adelante; y resguardándolo, seguía la columna de nube por detrás.

Después que la montaña estaba ardiendo, fue "precipitada en el mar." El mar, el almacén de las aguas, representa la morada original de lo "pueblos, y multitudes y naciones y lenguas" (Apo. 17:15). De aquí que, mientras representa el mundo como un todo, el lugar donde las naciones (aguas) residen, definitivamente ubica el lugar donde aparece la iglesia (monte). Esto es sostenido por las palabras del profeta: "Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis a la mar [donde originó el mundo], y lo que la hinche, las islas y los moradores de ellas." Isa. 42:10.

Tengan en mente que sólo la tercera parte del mar [mundo] se tornó en "sangre," también que el movimiento Israelita alcanzó sólo una parte del mundo (en términos simbólicos la "tercera parte" del "mar")--los gentiles con los que el movimiento vino en contacto cercano, especialmente en la tierra prometida. Muy obviamente, entonces, el "monte" es símbolo de la iglesia del Antiguo Testamento.

Cuando la "montaña" (la iglesia) fue precipitada

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al "mar," y "tercera parte del mar se convirtió en sangre," "y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar." La "sangre" de nuevo, sin duda representa vida mortal. Siendo así, entonces resulta que la tercera parte del "mar" (mundo) que se tornó en "sangre" (vida), fue la porción en la que fue "precipitada" la "montaña," a la que el pueblo de Dios fue traído. Por consiguiente, esa porción, Palestina, vino a ser un refugio salva-vidas para los que se unieron completamente con el movimiento, pero un matadero para los que no lo hicieron, así como el arca de Noé fue un refugio salva-vidas para los que entraron, pero un agente de destrucción para los que quedaron fuera.

Con respecto a la tercera parte de las criaturas que murieron, la Biblia sería culpada de densa superfluidad al decir "seres viventes" [que tenían vida] si por ello quiere decir vida mortal, porque ¿cómo podían haber muerto al menos que fueran seres vivientes[que tuvieran vida mortal]? De aquí que sólo eran figura de los que vivían que fueron privilegiados para tener vida eterna, y que una vez la recibieron, pero que más tarde, por debilidad, la perdieron. Así, sólo una "tercera parte" simbólica de todos los que tenían vida eterna, pero que pecaron ("murieron"), fueron destruidos.

VERSICULO 9, la última parte. "Y la tercera parte de las naves fue destruída."

El "mar" siendo símbolo del viejo mundo, las "naves" por consiguiente deben ser figura de objetos que estaban supuestos a proteger y transportar gente,

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y que, aunque prometía transportarlos seguros sobre el mar (mundo), fracasó en llegar más allá de la orilla. Por consiguiente, ellos, sólo pueden representar las religiones paganas y sus templos, las cuales ofrecían transportar a sus adherentes a un mundo más allá. Pero aun los marineros, se encontraron con desastre mientras navegaban. Tanto ellos como sus templos fueron destruídos por los Israelitas en respuesta a la orden del Señor: "Destruiréis enteramente todos los lugares [templos--"naves"], donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre los collados, y debajo de todo árbol espeso. Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y sus bosques consumiréis con fuego, y destruiréis las esculturas de sus dioses, y extirparéis el nombre de ellas de aquel lugar." Deu. 12:2, 3.

En otro ejemplo, bajo un grupo de circunstancias diferentes, cuando la iglesia figuradamente está pasando sobre la tierra en vez de sobre el mar, se usan carros en lugar de naves para simbolizar la iglesia. (Véase Tratado No. 2, La Gran Paradoja).

En su ajuste perfecto respectivamente los primeros dos períodos del mundo antiguo, las dos primeras trompetas dan garantía de que los períodos subsiguientes son también perfectamente simbolizados por las trompetas subsiguientes. Por consiguiente la verdad con respecto al tercer período, está simbolizada por

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La Tercera Trompeta.
Apocalipsis 8:10, 11.

VERSICULO 10. "El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas."

La "estrella" al caer del cielo muestra claramente que sólo puede representar alguna clase de objeto celestial que desciende a la tierra. Ardiendo como una "antorcha" indica que es un objeto que tiene poder intrínseco para dar luz, y el único semejante objeto que da luz y viene del cielo es la Palabra: "Lámpara es a mis pies tu Palabra," corrobora el salmista, "y lumbrera a mi camino." Sal. 119:105. Y puesto que la estrella cae sólo sobre la "tercera parte" de los ríos (naciones--Apo. 17:15), se revela a sí misma como símbolo de las Escrituras del Antiguo Testamento, porque fueron las Escrituras del Antiguo Testamento que no eran accesibles a todas las naciones (ríos) de la tierra en ese tiempo, sino sólo a una porción (una tercera parte simbólica, no real) de ellas.

Aunque la estrella cayó sólo en la tercera parte de los "ríos," alumbró sobre todas "las fuentes de las aguas." Este hecho muestra que: las Escrituras del Antiguo Testamento cayeron en las manos de dos clases de gente--"ríos" y "fuentes." La primera representa las naciones que vinieron en contacto cercano con la Biblia. (Estas son semejantes a "aguas de ríos, impetuosas y muchas, a saber, al rey de Asiria." Isa.8:7)

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La segunda representa su pueblo escogido (las doce tribus de Israel), para quien su Palabra era el agua de vida, haciéndolos fuentes vivas. Así "el que cree en mi," declara el Señor mismo ". . . ríos de agua viva correrán de su seno" (Juan 7:38); y: "fuente de Jacob, habitará confiado solo, en tierra de grano y de vino." Deu. 33:28.

VERSICULO 11. "Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas."

El ajenjo, una hierba amarga y aromática, actúa como un catártico y como un tónico-- cualidades y virtudes de significación de las cuales debemos descubrir el significado simbólico del nombre "Ajenjo." Un catártico es algo que posee virtudes purgativas y purificadoras, el nombre "Ajenjo" por lo tanto, debe, primero que todo, denotar un agente purgante. Y como la Palabra de Dios tiene el poder para purgar la causa y el efecto de la debilidad espiritual y restaurar las funciones saludables y vigorizar el alma enferma de pecado, obviamente es el único agente que, en esta conexión, simboliza adecuadamente el nombre "Ajenjo."

Por consiguiente, las virtudes amargas, catárticas y tonificantes denotan que la Palabra de Dios, aunque ciertamente amarga para el sabor carnal de uno, es para los honestos que la aman por el bien que les hará (purificar el corazón y el alma), su mas dulce gozo; mientras que para los deshonestos, cuyo gusto carnal es su dios, y que

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no aman la verdad, la Palabra es como bilis para su gusto. Y lo es doblemente porque aman más que los caminos de salvación, los caminos del mundo, y ésta los condena.

La cualidad aromática de la hierba revela que los que comen la Palabra de Dios, aunque sea amarga para su gusto carnal, encontrarán en ella el excelente aroma de la influencia celestial, la que les hará respirar "un sabor de vida para vida."

Cada una revelando progresivamente verdades de gran mportancia, las primeras tres trompetas indican que las cuatro trompetas restantes, acercándose cada vez más en turno al período para el beneficio que las lecciones acumulativas de todo el simbolismo fueron dadas, deben revelar prograsivamente aún lecciones de más importancia. Y precisamente esto es lo que el estudiante del tema encontrará al entrar al estudio de

La Cuarta Trompeta.
Apocalipsis 8:12.

VERSICULO 12. "El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; para que se obscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asímismo de la noche."

Habiendo afectado las estrellas, la luna, y el sol, un simbolismo de todo el sistema solar, de lo cual depende la vida para su existencia, la acción revelada en estos versículos muestra que estos objetos celestiales representan algo sin los cuales toda

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la vida terrenal dejaría de existir. Sin disputa, por lo tanto, ellos deben en este marco, representar la iglesia de Dios--la luz y la vida del mundo. Así, transparentemente clara es la doble lección que únicamente por causa de la iglesia existe el mundo hoy, y que sin su luz y energía vitalizadora, la vida sobre la tierra se extinguiría tan rápidamente como lo haría si el sol y la luna retiraran su influencia de la tierra.

Sin embargo, viendo que la interpretación aquí está basada no solo en la lógica sino también en las Escrituras mismas, de aquí que nos volvemos a ellas para la última palabra en la presente conexión. Y esto lo encontramos en el sueño de José y su interpretación: "Y he aquí que el sol y la luna y once estrellas," dijo José, "se inclinaban a mí...y su padre le reprendió y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, a inclinarnos a ti a tierra?" Gén. 37:9, 10.

En el tiempo de Jacob su familia era (1) la depositaria de la Palabra de Dios aun no escrita, (2) el templo santo y (3) la congregación de los santos. Siendo todos los tres, era por lo tanto la iglesia viva de Dios. Por consiguiente Jacob interpretó el sol, la luna, y las estrellas como símbolo de su familia--la luz del mundo entonces.

Y el hecho que el padre, la madre, y los

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doce hijos componían la iglesia en ese tiempo, es evidencia concluyente en la prueba que el sol, la luna, y las estrellas son figura de la iglesia de Dios en tres partes, la primera de las cuales está aquí simbolizada por

El Sol Herido.

El gran resplandor y fuerza física vitalizadora de todo el sistema solar, el sol claramente representa la Palabra de Dios en la iglesia--la gran fuerza que da luz espiritual y sostiene la vida en el mundo. Por consiguiente, al ser herido muestra que la luz de la iglesia para ese tiempo fue obscurecida. Y esto nos guía secuencialmente en el simbolismo a

La Luna y las Estrellas Heridas.

Reflejando la luz del sol donde el sol no puede emitirla, por consiguiente la luna simboliza la iglesia enviando un mensaje (luz) de la Palabra (sol) a este mundo obscuro. Esta interdependencia simbólica entre la luna y el sol muestra que sin la iglesia, la Palabra misma no puede resplandecer sobre la tierra, y puesto que la luz de la Palabra, el sol, aquí simbolizado era el sistema ceremonial, el cual no podía ser llevado sin una estructura especial, la "luna" por lo tanto es símbolo del tabernáculo y del templo, por el cual la luz del mensaje--el servicio sacrificial--se reflejaba. Siendo esto verdad, entonces las "estrellas" obviamente son figura de la membresía de la iglesia, y de aquí que

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heridas junto con el sol y la luna simbólicamente revela un castigo sobre el antiguo Israel.

Pero sólo una tercera parte de ellas fue herida. Resulta que la nación Israelita comprende tres partes, una de las cuales fue herida. Y como la historia de la nación abarca tres períodos distintos (primero, desde la salida de Egipto hasta la posesión de la tierra prometida, segundo, desde que ocuparon la tierra prometida hasta el cautiverio babilónico; y tercero, desde la liberación de Babilonia hasta el Advenimiento de Cristo), por lo tanto, durante uno de estos períodos ellas fueron "heridas."

De la interpretación de estos símbolos solares ("sol," "luna," y "estrellas"), para no contradecir, se ve que la cuarta trompeta va a revelar el castigo que vino sobre la nación judía en el período de los reyes. Porque fue en esos días que el templo, sus servicios y su pueblo fue "herido"; es decir la nación (las estrellas) fue llevada al cautiverio babilónico, el templo (la luna) fue destruido, y el servicio (el sol) fue abolido por un período de tiempo. Resultando así tinieblas espirituales en la tierra, como está representado por la obscuridad de la "tercera parte" del "día" y de la "noche."

Esta gran ruina fue traída por los dirigentes judíos porque "hacían escarnio de los mensajeros de Dios y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió el furor de Jehová contra

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su pueblo, y que no hubo remedio. Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a cuchillo sus mancebos en la casa de su Santuario, sin perdonar joven, ni doncella, ni viejo, ni decrépito; todos los entregó en sus manos. . .Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron al fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus vasos deseables. Los que quedaron del cuchillo, pasáronlos a Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas. Para que se cumpliese la palabra de Jehová." 2 Cro. 36:16, 17, 19, 20, 21. "Y degollaron a los hijos de Sedequías en presencia suya; y a Sedequías sacaron los ojos, y atado con cadenas lleváronlo a Babilonia." 2 Rey. 25:7.

Así, porque los servicios religiosos, el edificio del templo, y la nación fueron heridos, la luz que una vez resplandeció por medio de ellos fue extinguida por más de setenta años, hasta que el templo fue reconstruido y los servicios sacrificiales restablecidos. Por lo tanto, manifiestamente el "día" (esa porción de la tierra donde la luz del sol resplandece directamente) representa la "tierra prometida" y la "noche" (esa porción de la tierra donde la luz del sol se refleja por la luna y las estrellas) representa las tierras de los gentiles.

Claramente, entonces, el simbolismo revela que cuando

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la nación fue llevada en cautividad, y los vasos sagrados fueron removidos y luego dejados en un estado de desuso, las tinieblas espirituales descendieron por todas partes. Esta verdad es sostenida por la verdad física paralela (de la cual se deriva el simbolismo) que en un día y una noche la tierra hace una vuelta completa en su propio eje, siendo obscurecida cada pulgada en algún tiempo dentro de las veinticuatro horas involucradas. Correspondientemente, el simbolismo muestra que el sistema religioso del antiguo Israel era la única luz espiritual en todo el mundo antiguo e Israel mismo la única iglesia reconocida por el Autor de las Escrituras.

¡Qué verdad de gran importancia hoy para un cristianismo sectarizado! Que esto amoneste a todo el que elija caminar en la luz, a

Evitar los Errores de Otros.

¡Oh cuán terrible el pensamiento de cerrar el corazón y dar oído sordo a los ruegos del Espíritu de Dios! Piense que gran dolor y sufrimiento pudiera haber sido evitado si los hombres no estuvieran tan endurecidos en el orgullo y engreimiento. Fue muy humillante para los líderes de Israel antiguo reconocer sus errores y recibir correcciones de los humildes siervos de Dios, los profetas. Pero su ignorancia de la verdad no perpetuó su exaltación a los ojos del pueblo, como lo habían esperado. Ni el matar a los profetas corrigió sus errores o cubrió sus pecados. Ni el

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acallar a Dios, sino por el contrario en el curso del tiempo expuso su completa ignorancia y descubrió su vergüenza ante todo el mundo.

¿Repetirá el pueblo de Dios en este tiempo los errores de los judíos,? entonces el castigo determinado en las palabras, "Allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mat. 24:51), fracasaría para encontrar en intensidad su paralelo en algún tiempo. Además, una completa comprensión, simplemente del chasco de estar en el mismo borde para entrar al Paraíso pero por el contrario encontrarse a sí mismo siendo arrojado en el infierno, sería suficiente herirse a uno enteramente con el más angustiante remordimiento. Por lo tanto, abramos completamente nuestros corazones al leer la súplica misericordiosa del Señor:

"¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta." Mat. 23:37, 38. "La voz de Jehová clama a la ciudad, y el sabio mirará a tu nombre. Oíd la vara, y a quien la establece." Miq. 6:9. Y por fracasar en oír su voz, recuerde que

Dios Puede Herir Mientras Que Los
Hombres no Pueden.

Así como es imposible para cualquier ser fuera de Dios hacer daño a los planetas celestiales, del mismo modo es imposible, revela el simbolismo, que alguien

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dañe la iglesia cuando está totalmente entregada a Dios y por consiguiente bajo su protección. Así, simbólicamente, El asegura a su pueblo que El no permite que venga sobre ellos cualquier mal sino sólo el que ellos mismos inviten y que para su bien, El pueda permitir. "He aquí," dice el Salmista, "no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel." Sal. 121:4. ". . . porque el que os toca, toca a la niña de su ojo." Zac. 2:8.

Para muchos de los siervos de Dios estas promesas fueron realizadas. Notablemente fue el ejemplo cuando el movimiento del éxodo llegó al Mar Rojo, y mas tarde al río Jordán, y ambos cuerpos de agua "se detuvieronen como en un montón" para proporcionar al pueblo un pasaje seguro, y para destruir a sus enemigos; también cuando los tres hebreos fueron librados del horno de fuego, Daniel del foso de los leones; Mardoqueo y su pueblo de la ejecución instigada por Amán; y Elías, de la mano de Acab y Jezabel.

Ciertamente, "si tuviereis fe como un grano de mostaza," como declara el Salvador, " diríais a este monte: Pásate de aquí para allá, y se pasará; y nada os será imposible." (Mat. 17:20) aunque los impíos traen

Los Ayes.
Apocalipsis 8:13.

VERSICULO 13. "Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo

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a gran voz: ¡Ay, ay, ay de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles! ."

Las últimas tres de las siete trompetas siendo las trompetas de los ayes, a diferencia de las primeras cuatro, algún gran cambio obviamente ha de acontecer entre las cuatro primeras y las tres últimas.

Habiéndonos traído hasta este punto, hasta la destrucción del primer templo y hasta la construcción del segundo, la Palabra profética de Dios nos lleva ahora hasta el primer advenimiento de Cristo y hasta su crucifixión, los siguientes grandes eventos asociados con las trompetas. Y estos eventos, anunciando la salida de la era del Antiguo Testamento y la llegada del Nuevo, revela que las tres últimas trompetas abarcan la historia del período del Nuevo Testamento. Por consiguiente, los ayes muestran primero a satanás persiguiendo a los fieles en sus esfuerzos para impedirles abrazar el cristianismo, y segundo persiguiendo a los gentiles en su esfuerzo para cristianizarlos. El primer ay viene con

La Quinta Trompeta.
`Apocalipsis 9:1-12.

VERSICULOS 1-4. "El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas

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sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes."

Tomando en orden las partes (la "estrella," la "llave" el "pozo," el "humo," la oscuridad, y las langostas) del simbolismo de esta quinta trompeta, venimos primero a

La Estrella.

Así como lo hizo la estrella de la tercera trompeta, así esta estrella de la quinta trompeta desciende del cielo a la tierra. Y como la "estrella" de la tercera trompeta concluyentemente ha sido identificada que representa el advenimiento de la Biblia, entonces esta última, puesto que es similar a la primera, debe representar algo equivalente a ella.

La Biblia y Cristo siendo teniendo afinidades complementarias, con la Palabra de Dios (Juan 1:1-14), entonces el hecho que el descenso de la primera "estrella" es símbolo del advenimiento de la Biblia, lleva a la conclusión que el descenso de la segunda estrella es símbolo del primer advenimiento de Cristo. Además, la estrella es personificada como "El" [versión en Inglés] (masculino en género), limitado así a una persona del sexo masculino. Y finalmente Cristo mismo da Testimonio que El es "la estrella resplandeciente de la mañana." Apo. 22:16. A El, recordemos, le fue dada

"La Llave del Pozo del Abismo."

"Y vi un ángel descender del cielo, que

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tenía la llave del abismo, y una gran cadena en su mano. Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el diablo y satanás, y lo ató por mil años." Apo. 20:1, 2.

Como Cristo es el que asegura la prisión de satanás, introduciendo así el milenio, sólo El puede ser adecuadamente simbolizado por el "ángel...que tenía la llave del abismo," y por la "estrella" a quien le fue dada la "llave." Y como el "dar" algo a alguien debe preceder el que otro lo "tenga," los verbos "dar"[le fue dada] (Apo. 9:1) y "tener"[tenía la llave] (Apo. 20:1; 1:18) muestran, por supuesto, dos tiempos diferentes. Por lo tanto, claramente Cristo recibió la "llave" cuando se tocó la quinta trompeta--en algún tiempo antes del milenio. De aquí que al comienzo del milenio El ya la tiene.

Siendo la misión de Cristo traer liberación de la prisión del pecado y de la muerte (el pozo del abismo), y hacerlo por medio de la predicación del evangelio, por lo tanto, las llave debe ser figura del evangelio, el único poder que puede liberar a los que están encarcelados en

El "Pozo del Abismo."

Puesto que el "pozo del abismo" de Apocalipsis 20:3, 19 es símbolo de la tierra como una prisión durante el milenio, entonces el "pozo del abismo" de Apocalipsis 9:1; siendo idéntico, debe igualmente ser símbolo de

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la tierra como una prisión en otro tiempo.

Esta implícita interpretación bíblica de la "estrella" la "llave," y el "pozo del abismo," revela que la tierra, en el primer advenimiento de Cristo, se había tornado en una prisión (un pozo) para el pueblo de Dios, y que Cristo vino a abrirlo para salvarlo.

El mismo hecho que el pueblo de Dios está investido con el poder para mantener abierto el pozo del abismo, entonces si fuera derrotado, el pozo se cerraría, y se tornaría en una prisión de la cual no habría escape al menos que fuera reabierto. Y así satanás en los últimos días de los judíos, como la historia sagrada lo registra, los atacó, los llevó cautivos, y cerró así el pozo. Y sabiendo que cuando viniera el Salvador, El lo abriría, por lo tanto el dragón se paró listo para devorar a "su hijo cuando hubiese nacido." Apo. 12:4. Pero al perder de vista al niño Cristo, incitó a Herodes para matar "a todos los niños que había en Belén y en todos sus términos, de edad de dos años abajo." (Mat. 2:16), con la esperanza de deshacerse del Salvador. Sin embargo, bajo la protección de la Providencia Cristo fue guardado de las manos sangrientas de Herodes. Posteriormente entonces con la llave del evangelio, El abrió el "pozo" y libertó su pueblo. Esto lo reconoció El mismo:

"El Espíritu del Señor," declaró, "es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado para sanar a

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los quebrantados de corazón, para pregonar a los cautivos libertad, y a los ciegos vista, para poner en libertad a los quebrantados, para predicar el año agradable del Señor." Luc. 4:18, 19. Y como resultado de abrir el pozo, salió

El Humo, La Oscuridad,
Y Las Langostas.

VERSICULO 2. "Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo."

Para el significado del "humo," no necesitamos mirar más allá que el sistema ceremonial el cual era "una profecía resumida del evangelio."--Hechos de los Apóstoles. p. 13. Allí miramos el humo ascendiente de las ofrendas ceremoniales, que como sabemos, prefiguraban el gran sacrificio de Cristo en favor de la raza humana. Por consiguiente, el humo que salió del "pozo" es símbolo de la crucifixión de Cristo y la "obscuridad del sol" y el "aire" son símbolos de las "tinieblas sobre toda la tierra" de "la hora sexta... hasta la hora nona" (Mar. 15:33).--mientras El estaba muriendo en la cruz. Y las tinieblas que cubrieron la tierra por el período de estas tres horas muestran que al momento cuando fue la sexta hora, el "pozo" fue abierto.

Esta clara secuencia de hechos muestra que con la llave del evangelio (las buenas nuevas de salvación a través de

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su sangre derramada) Cristo abrió a su pueblo cautivo, el camino de liberación de la prisión--el "pozo del abismo" de pecado y muerte.

Así vemos, para recapitular en breve, que la "estrella" es símbolo de Cristo; la "llave," del evangelio; el "pozo," de la tierra; el "humo," de su sacrificio; y el oscurecimiento del "sol y el aire," de las tinieblas que cubrieron la tierra durante su crucifixión. Símbolos perfectos.

VERSICULOS 3, 4. "Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes."

Con el humo simbolizando la crucifixión, y las langostas saliendo del humo, la única conclusión admisible es que ellas son símbolo de los cristianos que salieron como consecuencia de la sangre del sacrificio que fue derramada en el calvario. Y el hecho que ellas habían de hacer daño solamente a los "hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes," hace esta conclusión aún más ineludible. Porque sólo un verdadero cristiano, uno que tiene una experiencia personal con Dios y un conocimiento perfecto de su Palabra, y que está lleno de su Espíritu, puede distinguir al santo del pecador. Sólo él puede reconocer quien tiene el sello y quien no lo tiene, cuando éste último está encubierto en un falso manto de justicia.

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La idea de que las langostas son símbolo de los guerreros "saracenos" no es bíblica ni lógica, porque a diferencia de las langostas, los saracenos mataron tantos como se oponían en su camino. Especialmente molestaban a los cristianos--los que tenían el "sello de Dios en sus frentes." Y tal es precisamente el negocio de satanás, que él pueda matar a todos los que tienen el sello de Dios. Sin embargo, a los que representan las "langostas," la orden restringida "les fue dado que no los matasen" (Apo. 9:5), por el contrario, su negocio era herir "solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes." Apo. 9:4. Por esta razón, como también la anterior, las "langostas" no pueden ser símbolo de los seguidores de Mahoma o de otro agente de satanás.

Si no se les hubiera dicho a los cristianos que "no los matasen," naturalmente ellos no hubieran sabido que estaban entrando al período de la gracia, y hubieran seguido el ejemplo de la nación judía cuando, como una teocracia se les encomendó ejecutar los juicios de Dios, se les ordenó matar y sacar de la tierra (como fue revelado por las primeras tres trompetas) tanto a los que se apartaron de El como a los que no le conocieron como el único Dios verdadero. Sin embargo, su orden a las langostas "que no los matasen," inaugura un cambio significativo en el trato de su pueblo con sus enemigos. El gran principio de no-resistencia prescrito en este cambio, que Cristo pronunció en su sermón del monte:

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"Oísteis que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes a cualquiera que te hiera en tu mejilla derecha, vuélvele también la otra." Mat. 5:38, 39.

Predicar a Cristo y a El crucificado era una amarga copa que beber para los que, porque amaban el pecado y despreciaban la reprensión, le odiaban a El y a su pueblo. Por consiguiente los cristianos vinieron a ser un gran tormento y enojo para sus adversarios. Ciertamente, así como las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, los "dos testigos," que son los "dos olivos,"-"dos profetas" (Apo. 11:3, 10),--fueron tan grande tormento para los impíos durante los "cuarenta y dos meses" (Apo. 11:2), así también las langostas vinieron a ser tan grande tormento por la predicación del evangelio que ambos los judíos y los romanos persiguieron y mataron tantos de ellos como el tiempo se los permitió, cumpliendo así el primer "ay."

Tan solo piense cuantos se convirtieron en el día de Pentecostés- "como tres mil personas" y después de eso "el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos" Hech. 2:41, 47. Este gran aumento repentino entre los cristianos, después de la crucifixión, los hizo parecer en abundancia como "langostas."

Entonces, también, las langostas no pueden ser atemorizadas ni hacerlas defenderse bajo ninguna provocación.

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Ni tampoco se siente en el corazón humano algún pesar o piedad por ellas, aunque sean matadas brutalmente. Con todo no pueden ser exterminadas por la mano humana. Por estas razones, son un símbolo perfecto del valor indomable y mansedumbre de los primeros cristianos ante la cruel opresión de ellos por sus descorazonados enemigos, y de la imposibilidad de los últimos para traer una extinción del cristianismo.

VERSICULO 7, primera parte: "El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra."

Siendo bien entrenados, los caballos son preparados para la guerra, un hecho que en esta conexión manifiestamente denota que los primeros cristianos veloz y hábilmente avanzaron con su mensaje, como caballos en orden de guerra.

VERSICULO 7, segunda parte. "en las cabezas tenían como coronas de oro."

Tan claro que no requiere interpretación, las langostas teniendo "coronas de oro" significa que habían sido investidas con una autoridad pura y excelente: la autoridad de Cristo. Y tal fue exclusivamente el investimiento de los miembros de la iglesia cristiana primitiva. Cristo se las aseguró en su promesa:

"Y a ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo

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que desatares en la tierra será desatado en los cielos." Mat. 16:19.

VERSICULO 7, tercera parte. "sus caras eran como caras humanas."

Observe que las langostas tienen caras humanas." simbolizando inteligencia, pero note especialmente que son masculinos. Si fueran femeninas, el símbolo sería imperfecto, porque la cara de una mujer naturalmente no caracteriza a un soldado.

VERSICULO 8, primera parte. "tenían cabello como cabello de mujer."

El cabello de la mujer es su gloria (1 Cor. 11:15), y una "mujer" es símbolo de la iglesia (Jer. 6:2), el cabello femenino muestra que las "langostas" estaban afiliadas con la iglesia, y que ella era su gloria. "Tanto, que nosotros mismos," dice Pablo, " nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, de vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que sufrís." 2 Tes. 1:4.

VERSICULO 8, segunda parte. "sus dientes eran como de leones."

Aunque un león es el más temido de las bestias aunque él no tuviera dientes, sería apenas más temido que un perro. Las langostas teniendo dientes de león denota que los primeros cristianos tenían mucho más poder potencial para defenderse a sí mismos y matar toda bestia (hombre) que no era de su clase (un cristiano) que el que tenía el antiguo Israel contra los gentiles en su tiempo. Por esta razón fue necesario

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ordenarle a las "langostas" que no matasen.

Una demostración del poder que poseían se ve en la muerte de Ananías y Safira, quienes instantáneamente, al exponer Pedro su pecado de hipocresía, cayeron muertos a los pies del apóstol (Hech. 5:1-11). Claramente, entonces, si Pedro, sin esfuerzo de su parte, tuvo suficiente poder para destruir a los hipócritas que vinieron a su presencia, él más ciertamente tenía tanto poder para destruir a los gentiles que intentaban retardar el avance del evangelio.

VERSICULO 9, primera parte. "tenían corazas como corazas de hierro."

El significado bíblico de "corazas" es "fe y amor" (1 Tes. 5:8)-- la única defensa del cristiano. Y las corazas de las langostas eran "como corazas de hierro," el metal más fuerte que se conoce. Por lo tanto, la fe de los intrépidos soldados de la cruz era tan invencible, y su amor por Cristo y por su pueblo tan puro e insuperable, que "todos los días en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo." (Hech. 5:42), aunque por hacerlo fueron muertos como langostas. ¡Oh qué contraste entre estos heróicos esclavos amantes de Cristo y la mayoría de cristianos profesos de hoy!

VERSICULO 9, segunda parte. "el estruendo de sus alas, era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla."

Como se ha visto hasta aquí, los símbolos de la

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quinta trompeta muestran que aunque los primeros discípulos fueron perseguidos y matados sin misericordia, con todo, abierta e intrépidamente treparon a la línea de batalla para proclamar el evangelio de Cristo. Y dando un ejemplo individual de sus intrépidos esfuerzos, Pablo dice: "Cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas. Testificando a los judíos, y a los gentiles... sin saber lo que allá me ha de acontecer." Hech. 20:20-22.

¿Cuántos de los discípulos de Cristo hoy a sabiendas arriesgarían su vida por la proclamación del evangelio? Aun en tiempo de paz la mayoría de los cristianos enviarían un misionero para hacer la obra que el Señor llama que se haga en lugar de ir a hacerla ellos mismos. Sirviéndose así de un sustituto, por delegado por así decirlo, ellos no son diferentes del cucú que pone sus huevos en el nido de otro pájaro para que los críe y los cuide. Y algunos, por su ignorancia de la majestad de Cristo y de su poder para proteger, y por su ceguedad a su deber y a la "recompensa del reconocimiento" y hasta se avergüenzan de confesarlo abiertamente en palabra y obra.

(El versículo 10 será explicado después del versículo 11).

VERSICULO 11. "Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión."

Los cristianos genuinos, como súbditos del reino

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de Cristo, tienen sobre sí a Cristo, su Rey. Por lo tanto, gobernando sobre ellos en el tiempo del Antiguo Testamento (1 Cor. 10:1-4) como también en el tiempo del Nuevo Testamento, El es Rey sobre ellos en ambos períodos. Por consiguiente, las Escrituras del Antiguo Testamento, siendo escritas originalmente en la lengua hebrea, le dan a El el nombre Abadón, mientras que las Escrituras del Nuevo Testamento, siendo escritas originalmente en griego, le dan a El el nombre Apolión.

En la resplandeciente luz de este símbolo, que intensifica la iluminación de toda la serie de símbolos de los cuales es una parte, y que ninguna mente humana pudiera haber inventado o interpretado correctamente, se ve claramente que Cristo es el Rey de su pueblo en ambos períodos tanto del Nuevo como del Antiguo Testamento y Autor de las Escrituras en ambos, tanto el hebreo y el griego. Y de este hecho resulta que como El es "la Palabra" (la Biblia en forma humana), su nombre hebreo Abadón, es también el nombre de las Escrituras del Antiguo Testamento, y su nombre griego Apolión, es también el nombre de las Escrituras del Nuevo Testamento.

Mostrando que él reconoció la soberanía de Cristo sobre la iglesia no sólo en el período del Nuevo Testamento sino también en el período del Antiguo Testamento, Pablo, en su epístola a los Corintios, declara: "Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos... en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar... y todos

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bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo." 1 Cor. 10:1-4.

¡Ay de aquel que acepta un Testamento y deja a un lado el otro, que no presta atención a los dos o que exalta las tradiciones por encima de ambos!

Abadón, el nombre de Cristo en hebreo, representándolo como "destructor," muestra que en el período del Antiguo Testamento simplemente destruyó a muchos de sus enemigos; mientras que Apolión, su nombre en griego, lo representa como "exterminador," muestra que en el período del Nuevo Testamento El exterminará a todos los impíos. (¡Qué hermosa precisión de connotación en estas apelaciones simbólicas!) Y esta obra exterminadora es vívidamente representada en la escena culminante:

"Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las gentes. Y él los regirá con vara de hierro; y pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo a todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, congregaos a la cena del gran Dios. Para que comáis carne de reyes y de capitanes, y carne de fuertes, y carne de caballos y de los que están sentados sobre

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ellos; y carne de todos, libres y siervos, pequeños y grandes." Apo. 19:15-18.

Por lo tanto, a los que aceptan a Cristo como su Rey, El es un Salvador, mientras los que rehúsan tenerlo a El como gobernador sobre ellos (Luc. 19:14), El es un destructor. Por consiguiente, de aquí que las maldiciones o juicios, caen (como lo revelan las trompetas) sobre los que rechazan las enseñanzas y la autoridad de la Biblia, y que como resultado no tienen el sello.

Estos hechos solemnes nos amonestan seriamente a no olvidar las advertencias de la Biblia y que nuestro trato hacia ellas traerá uno de los dos resultados--muerte o vida.

VERSICULO 10, primera parte. "tenían colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses."

Hemos visto que las "langostas" son símbolo de los saldados de la cruz; sabemos que la cola de un animal es el miembro posterior de su cuerpo; en otras palabras, su retaguardia. Así que no tenemos elección sino concluir que las colas de las langostas simbolizan la retaguardia de la iglesia--sus seguidores. Además, siendo la cola una parte unida al cuerpo muestra que tanto los ministros como los laicos de la iglesia cristiana primitiva estaban unidos inseparablemente en Cristo (Rom. 12:5), uno contribuyendo con el otro. Así dice el registro: "porque todos los que poseían heredades o casas, vendiéndolas, traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los

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pies de los apóstoles, y era repartido a cada uno según que había menester." Hech. 4:34, 35.

VERSICULO 10, segunda parte. "y también aguijones."

Sus colas representan sus conversos, y al mismo tiempo tenían aguijones en ellas, entonces, obviamente, en el rápido aumento de discípulos a la religión de Cristo, había un aguijón, un tormento, para los impíos. "¿Qué hemos de hacer a estos hombres?" clamaban en consecuente desesperación, "Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no la podemos negar. Todavía, porque no se divulgue más por el pueblo, amenacémoslos que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este Nombre. Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el Nombre de Jesús," porque "el mundo se va tras de él." Hech. 4:16-18; Juan 12:19.

VERSICULOS 5, 6. " Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses:. . .y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos."

Viendo que las "langostas" son símbolo de los seguidores de Cristo después de la crucifixión, y que se les ordenó que no resistieran a sus enemigos, por lo tanto, los "cinco meses," comenzaron en ese tiempo. Y viendo, además, que la muerte no huye todavía de ningún hombre, sino que todavía reina sobre todos, por consiguiente los "cinco meses" es

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un tiempo simbólico, y se extiende desde la crucifixión hasta el tiempo cuando la "muerte huirá" de algunos hombres; es decir, hasta el tiempo cuando algunos serán invulnerables a la muerte.

VERSICULO 10, tercera parte. "tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses."

También el hecho que las trompetas son simbólicas, es otra evidencia que estos cinco meses son un tiempo simbólico. Pero ¿por qué deberá estar limitado este período en el que las langostas, los cristianos, tienen poder para atormentar a los hombres "cinco meses."? Nótese que los 144,000 son llamados los "primeros frutos," denotando que ellos son sellados al comienzo de "la cosecha"-- el comienzo del tiempo para separar "la cizaña" del "trigo." Entonces debemos ir a la parábola de la "cosecha" para una explicación completa del período de los "cinco meses."

En el Tratado No. 3, La cosecha, el tiempo desde el bautismo de Cristo hasta el fin de la gracia muestra ser ilustrado por doce meses simbólicos-- seis desde el bautismo de Cristo hasta su crucifixión, cinco desde su crucifixión hasta la recolección de los primeros frutos (los 144,000--Apo. 14:4), quedando un mes para la recolección de los segundos frutos (la gran multitud--Apo. 7:9).

Durante los cinco meses simbólicos, a las "langostas" se les ordenó atormentar a los que no tenían el sello de Dios, pero no matarlos. Esta orden significa que después de la terminación de este período, la

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restricción para matar terminará, y que desde entonces los impíos serán matados en lugar de ser atormentados solamente. En ese tiempo los cuatro ángeles de Apocalipsis 9:15 se habrán preparado "a fin de matar la tercera parte de los hombres."

Estos varios hechos vinculados presentan una cadena sólida de evidencia que en la era cristiana, durante los cinco meses simbólicos, Dios ha diferido su venganza a gracia. Y de aquí que ineludiblemente sucede que tales cristianos que ejecutaron la pena de muerte a los que no estaban de acuerdo con ellos, estaban obrando en contra de Cristo en vez de obrar para El. Porque, como cristianos (langostas), se les ordenó que no matasen, sino que bendijesen aún a los que "maliciosamente" los usaran. En verdad, al que los hiriera en "la mejilla," habían de darle también "la otra" mejilla. Y al que les quitare la "capa,"habían de darle su "túnica" también. Luc. 6:28, 29.

Después de la terminación de la restricción de los cinco meses simbólicos durante los cuales no habían de matar, algunos serán hechos invulnerables a la muerte para la terminación de la obra del evangelio, y estarán, si es necesario para desempeñar su responsabilidad,

Dispuestos a Morir, Pero no Podrán.

CAPITULO 9, VERSICULO 6. "Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos."

La experiencia de los primeros discípulos de Cristo explicará

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porque después de la terminación de los "cinco meses," los hombres desearán morir, pero no podrán. No obstante la gran persecución contra los fieles de la iglesia cristiana primitiva, su visión de la mayor necesidad del mundo los impulsó para predicar el evangelio de Cristo a costa de sus vidas. Y aunque les esperaba la muerte más cruel, su fe y ánimo en Dios sostuvieron la luz del evangelio ante el pueblo tan constantemente como el sol sostiene sus rayos sobre la tierra.

"Desde el primer día que entré en Asia," testifica el apóstol que murió atado, "he estado con vosotros por todo el tiempo, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y tentaciones que me han venido por las asechanzas de los judíos. . .

"Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. Por lo tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de todos. Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios. . .

"Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. Entonces Pablo respondió: ¿qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? Porque yo no sólo estoy presto a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el Nombre del Señor Jesús." Hech. 20:18, 19, 25-27; 21:12, 13.

Predicando en el nombre de Cristo, los cristianos

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en el tiempo de Pablo verdaderamente estaban buscando la muerte. Estimando como el más grande privilegio y honor morir por El, ellos deseaban que fuera así si por su muerte otros podían obtener vida eterna.

Aunque el pueblo de Dios hoy pasará por un "tiempo de angustia cual nunca fue" (Dan. 12:1), cuando los tribunales terrenales harán que acontezca "que cualesquiera que no adoraren la imagen de la bestia sean muertos" (Apo. 13:15), con todo la Palabra declara: ". . .mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro." Dan. 12:1.

¡Oh que promesa y que seguridad! ¿Quién puede comprender el poder de Dios, y la gloria de esta liberación tan esperada? Los que lo hacen del todo, y que confían completamente en el Señor, por el bien de su pueblo, "salgamos pues a El fuera del real, llevando su vituperio." Heb. 13:13.

Prosiguiendo así un curso contra todo favor terrenal (proclamando el mensaje de la "hora"), ellos irán "como a ovejas en medio de lobos" (Mat. 10:16)--"buscando la muerte." Y aunque felices de "morir" por la causa de Cristo, o, como lo expone el revelador, aunque ellos "desearán morir," la promesa es que "la muerte huirá de ellos," haciendo imposible que ellos mueran. Aun la espada de los malvados que es levantada para matarlos, se quebrará y caerá "tan inútil como una brizna de

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paja" (Primeros Escritos, p. 34), haciéndolos completamente invencibles.

"En aquel día," dice el Señor, "cualquiera que procurare salvar su vida, la perderá; y cualquiera que la perdiere, la salvará." Luc. 17:31, 33. En breve, sólo los que "deseen morir" por la causa de Cristo obtendrán vida eterna.

"El primer ¡Ay! [la quinta trompeta] es pasado. He aquí, vienen aún dos ayes después de estas cosas" (Apo. 9:12), el siguiente comienza en

LA SEXTA TROMPETA.
Apocalipsis 9:13 a 11:14.

CAPITULO 9, VERSICULOS 13, 14. "El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates."

Viniendo del "altar de oro," la orden, "Desata los cuatro ángeles," muestra que la sexta trompeta es tocada antes que el velo del Lugar Santísimo del santuario celestial fuera levantado. De otro modo la voz hubiera venido del trono-- el Lugar Santísimo. (Para un estudio detallado del levantamiento del velo, véase Tratado No. 3, La Cosecha). Pero como ha sido mostrado, todavía estamos en el período de la quinta trompeta, un hecho que evoca la pregunta: ¿Cómo, entonces, pudo haber tocado la sexta trompeta antes que hayan terminado los eventos de la quinta trompeta?

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Se observará que aunque cada una de las trompetas comienza en un tiempo definido, con todo una se sobrepone a la otra, y todas las siete se extienden hasta la segunda venida de Cristo. Esto se ve en la coexistencia de las verdades de todas las siete. El diluvio (la primera trompeta), el movimiento del Éxodo (la segunda trompeta), cuando se dieron las Escrituras del Antiguo Testamento (la tercera trompeta), la iglesia yendo en cautividad (la cuarta trompeta), el primer advenimiento de Cristo y los eventos subsecuentes (la quinta trompeta), todas están tocando más fuerte hoy que nunca antes. Y como estas verdades constituyen el evangelio para hoy, es evidente que aunque las trompetas ocurren en orden consecutivo, cada una comienza a un tiempo diferente, todas ellas continúan en vigor hasta el fin del mundo y terminando allí. Así, el rechazo de una es equivalente al rechazo de todas las siete, la lección se deduce agudamente que rechazar una verdad es rechazar toda la verdad.

Con el versículo catorce de Apocalipsis 9 comienza la descripción de la sexta trompeta, y termina con el versículo catorce de Apocalipsis 11, que anuncia: "El segundo ¡ay! [la sexta trompeta] pasó; he aquí, el tercer ¡ay! viene pronto." Por consiguiente, cada evento profético registrado entre Apocalipsis 9:14 y 11:14 debe encontrar su cumplimiento en el período de la sexta trompeta--entre el primer y segundo ¡ay!

A la luz de este hecho, vemos que el tiempo en

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que los "dos testigos" de Apocalipsis 11:3 habían de profetizar "por mil doscientos sesenta días, vestidos de sacos," debe ocurrir durante el tocar de la sexta trompeta. Y estando en el tiempo futuro, la frase, "profetizarán por mil doscientos sesenta días" (Apo. 11:3), muestra que al tiempo que la trompeta comenzó a tocar, este período de 1260 días todavía era futuro.

La voz que vino del altar de oro, dijo "al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates" Para identificar "los cuatro ángeles," primero debemos entender el significado literal del río Eúfrates.

La ciudad capital de la antigua Babilonia estaba edificada en ambos lados del Eúfrates, dividiendo así la ciudad en dos partes. El río también era la fuente de agua que suplía un punto fortificado alrededor de la ciudad. Así, los antiguos babilonios fueron los primeros que edificaron sobre las riberas del Eúfrates, y porque la aplicación original debe vincularse a los fundadores originales allí, el "gran río Eúfrates" surge como un tipo de "las aguas. . . donde la ramera se sienta" (Apo. 17:15)--Babilonia moderna. Y esta verdad importante se amplifica por el hecho que la antigua ciudad, Babilonia, no existe ahora, mientras la profecía señala una Babilonia hoy.

Ahora, para que haya una Babilonia moderna,

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necesariamente debe haber una repetición hoy de las condiciones y eventos que esencialmente caracterizaron a la antigua Babilonia en su conexión con el pueblo de Dios. Por consiguiente, su cautiverio en Babilonia, el tipo (Jer. 29:10), debe encontrar su paralelo en Babilonia, el antitipo. Muy oclaramente, entonces, los ángeles que están "atados en el gran río Eúfrates" deben ser símbolo de la iglesia cristiana durante el período de su cautividad en Babilonia antitípica--"la gran ciudad" que surgiera después del tiempo de Juan.

Además, la declaración hecha por la voz del altar de oro, "desata a los cuatro ángeles que están atados," concluyentemente muestra que cuando la "voz" habló, la iglesia (los ángeles) ya estaba en cautiverio y había de ser desatada.

VERSICULO 15, primera parte. "Y fueron desatados los cuatro ángeles."

La ejecución de la orden, "Desata los cuatro ángeles," significa libertar la iglesia de su cautividad en Babilonia, resultó en su liberación de su larga esclavitud de la tiranía del gobierno iglesia-estado, y la Biblia fue restaurada al pueblo de Dios para que pudieran estudiar y adorar en temor y no en favor de ningún hombre y en responsabilidad únicamente a sus conciencias y a su Dios. En la consecuente disolución de la unión iglesia-estado, los "cuatro ángeles" fueron desatados.

VERSICULO 15, última parte. ". . . que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres."

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El cumplimiento de la predicción de Josías Litch (calculando "una hora, y un día, y un mes, y un año" de Apocalipsis 9:15 a un total de 391 años y 15 días, contando un día por un año, como en Ezequiel 4:6) es el más fuerte aspecto de verdad que se encuentra en la interpretación de Uriah Smith de las trompetas. Poco me sorprende, entonces, que sus defensores están haciendo todo lo que pueden para mantener al pueblo creyendo en eso sosteniendo vigorosamente que El Conflicto de los Siglos presta apoyo a la posición establecida por la predicción de Litch.

"En el año 1840," dice el registro mencionado, "otro notable cumplimiento de la profecía despertó interés general. Dos años antes, Josías Litch, uno de los principales ministros que predicaban el segundo advenimiento, publicó una explicación del capítulo noveno del Apocalipsis, que predecía la caída del imperio otomano. Según sus cálculos esa potencia sería derribada 'en el año 1840 de J. C., durante el mes de agosto;'. . .

"En la fecha misma que había sido especificada, Turquía aceptó, por medio de sus embajadores, la protección de las potencias aliadas de Europa, y se puso así bajo la tutela de las naciones cristianas. El acontecimiento cumplió exactamente la predicción."-- El Conflicto de los Siglos, pp. 382, 383.

Decir lo que El Conflicto de los Siglos dice, es perfectamente lícito, pero decir que está apoyando la idea que la interpretación de Josías Litch de la

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"hora," "día," "mes," y "año," bíblicamente denota un período de "391 años, 15 días," terminando en 1840 D. C., no es lícito. Además, el evento que sucedió en 1840 no cumplió la predicción bíblica, por la muy simple razón que al fin de la "hora, y día, y mes, y año," los cuatro ángeles habían de "matar a la tercera parte de los hombres." Sin embargo, en hecho reall, en la fecha cuando la predicción de Litch se cumplió, no ocurrió ninguna matanza, ¡y Turquía, en lugar de ser derribada, fue puesta sin derramamiento de sangre bajo protección de las naciones Europeas! Además, los "cuatro ángeles," y no una nación (porque una nación nunca es simbolizada por ángeles), habían de ser libertados, y luego ellos habían de matar "la tercera parte de los hombres," mientras que los turcos no mataron a nadie, pero en lugar de ser libertados, realmente fueron puestos bajo mandato. Aun más, Juan oyó que el número de los que habían de hacer la matanza era exactamente 200,000,000 soldados de caballería ("jinetes") pero ¡Turquía nunca tuvo todos esos soldados de caballería en toda su vida!

Habiendo visto ya que el "fuego," "humo," y "azufre" son simbólicos, no literales, y que por eso ellos no vienen como una descarga de un arma de fuego en la mano de un turco, en consecuencia somos guiados a demostrar más allá su significado. Haciéndolo, encontramos que Apo. 9:20 revela que el fuego, humo, y azufre simbólicos resultan en "plagas." No armas de fuego, sino plagas, por lo tanto, son los medios con los que los jinetes matan a la "tercera parte de los hombres."

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Puesto que "los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, no dejaron de adorar a los demonios y a las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar" (Apo. 9:20), el objetivo de matar una tercera parte de los hombres manifiestamente no es para complir algún fin egoísta, sino por el contrario para ayudar a los hombres a arrepentirse.

Volviendo a la predicción de Litch, es claro ver que El Conflicto de los Siglos no está probando en lo que dice con respecto a la predicción, para explicar el tema de las trompetas. Meramente está registrando un evento histórico. Por lo tanto su declaración, "en 1840, otro notable cumplimiento de la profecía despertó interés general," no debe ser interpretada como defendiendo la interpretación de Josías Litch de la profecía del revelador, sino por el contrario registrando el cumplimiento de su predicción basada en El Apocalipsis. Así que, fue la posición de la de éste último, no la Biblia o El Conflicto de los Siglos que "cumplió exactamente la predicción."

Pero alguno puede preguntar, si Apocalipsis 9:15, sobre la cual la predicción de la fecha en cuestión fue construída, no encontró su cumplimiento al tiempo que él señaló, entonces ¿Que hizo que los turcos en la mismísima fecha establecida aceptaran a las naciones cristianas como un protectorado? ¿Trajo satanás hábilmente

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a los turcos a un arreglo en la fecha predicha por Litch, para impedir y desacreditar esta maravillosa verdad de las Trompetas, y con ello invadir firmemente con sus engaños a la iglesia?

En cuanto a eso, no sabemos, pero esto si sabemos: que no obstante el hecho que Litch involuntariamente aplicó mal las Escrituras, sin embargo el mismo día que él predijo para "la caída del Imperio Otomano," algún poder trajo al imperio bajo la "protección de los poderes aliados de Europa."

Aunque sí es cierto que en la fecha establecida algo le pasó a Turquía, es aun más cierto que este acontecimiento no fue en cumplimiento de la profecía bíblica. Sin embargo, basta que el Señor hizo la predicción de Litch una bendición:

"Cuando esto se llegó a saber, multitudes se convencieron de que los principios de interpretación profética adoptados por Miller y sus compañeros eran correctos, con lo que recibió un impulso maravilloso el Movimiento Adventista. Hombres de saber y de posición social se adhirieron a Miller para divulgar sus ideas, y de 1840 a 1844 la obra se extendió rápidamente."--El Conflicto de los Siglos, p. 383.

Una vez unos hombres disputaron en contra de los descubrimientos astronómicos de Galileo y aun lo forzaron a desmentir su posición de que la tierra era redonda. Pero su pleito en contra de la verdad no hizo la tierra plana. De la misma manera cualquiera

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que pleitee contra las claras y cortantes evidencias que Apocalipsis 9:15 no encontraron su cumplimiento en 1840, o, en realidad, tratar de obscurecer la luz en cualquier otra verdad bíblica, en ningún punto la obscurecerá o destruirá, pero solamente se obscurecerá y destruirá a sí mismo.

Pero teniéndolo todo junto, en el interés de sus ideas fomentadas, confundieron las mentes de los laicos mal interpretando las enseñanzas de la Vara, los adversarios de la Verdad Presente hoy sin duda harán de la misma manera con este tratado y con la declaración de el Conflicto de los Siglos con respecto a la predicción de Litch. Por lo tanto, los que han tenido la costumbre de permitir que otros piensen por ellos, pero que están interesados de su bienestar eterno, sean amonestados del peligro mortal de semejante curso, y guardarse de rechazar lo que es verdad. Porque "el gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo. Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan."--Testimonios para Ministros, p. 106.

Para continuar, ahora dirigimos nuestra atención a la verdad concerniente a los cuatro ángeles, "que estaban preparados para la hora y día y mes y año, a fin de matar la tercera parte de los hombres."

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Apo. 9:15, última parte.

La traducción marginal da la preposición "al o a la" para la preposición "para," haciendo el verso decir: "A la hora, y día, y mes, y año." Además traducido exactamente, diría: "A la hora, al día, al mes, y al Año." (Véase la versión Inglesa) Así son designados cuatro puntos de tiempo "al" que los cuatro ángeles estaban preparados "para matar la tercera parte de los hombres." y como la "tercera parte" en las trompetas representa, como hemos visto, los que rechazan las súplicas de Dios para que ellos se arrepientan y sean salvos, entonces, por consiguiente, la preparación de los ángeles en cuatro ocasiones sucesivas para la final ejecución de muerte sobre "la tercera parte de los hombres," muestra que los hombres han de rechazar un mensaje de cuatro-faces (cuatro doctrinas), siendo revelada cada fase sucesivamente:

(1) La única revelación de verdad que pertenece y viene "a la hora" es la proclamación del anuncio del ángel: "Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida." Apo. 14:7.

(2) La única revelación de verdad que pertenece y viene "al día" es la amonestación "el día de la venganza" (Isa. 63:4), "el día de Jehová grande y terrible," que ha de ser proclamado por el prometido "Elías el profeta." Mal. 4:5; Testimonios para los Ministros, p. 475.

(3) La única revelación que pertenece

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y viene "al mes" es (Ver la versión inglesa) " la lluvia tardía en el primer mes" (Joel 2:23)-- la luz del ángel que ha de alumbrar la tierra con su gloria (Apo. 18:1; Primeros Escritos, pp. 277, 278). Entonces "será que después de esto," dice el Señor, " derramaré mi Espíritu sobre toda carne." Joel 2:28. Gloriosa promesa profética, contempla el poder que Dios ha de otorgar sobre sus mensajeros que han de proclamar el mensaje que es revelado en el tiempo "de la lluvia tardía." "Al tiempo debido El envía a sus fieles mensajeros para que hagan una obra semejante a la de Elías."-Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, p. 254. (Para un estudio mas detallado sobre la lluvia tardía, Vease La Vara del Pastor, Vol. 2, pp. 256, 257).

(4) Y, finalmente, la única revelación que pertenece y viene "al año," y prepara los cuatro ángeles "para matar la tercera parte de los hombres" es, dice el Señor, "El año de mis redimidos." Isa. 63:4. Y este "año" en el que su pueblo es redimido, por supuesto, es el tiempo del sellamiento y de la liberación de los 144,000,--los que son redimidos, que escapan la matanza decretada en Ezequiel 9. De éstos, el Señor dice: "Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las gentes,. . . a las islas apartadas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las gentes. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por presente a Jehová

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. . .a mi santo monte de Jerusalén, . . .en vasos limpios a la casa de Jehová." Isa. 66:19, 20.

Estos cuatro mensajes preparan a los cuatro ángeles "a fin de matar a la tercera parte de los hombres"--todos los que no reciban en sus vidas la verdad salvadora del evangelio como está revelada en los cuatro mensajes. Ellos han de recapitular, (1) los que cierran sus oídos a la proclamación del juicio, que está revelado "a la hora"; (2) los que no prestan atención a la solemne amonestación del día de la venganza de Dios, que está revelada "al día"; (3) los que no reciben la lluvia tardía, que viene "al mes"; y (4) los que no se unen a "sus redimidos" (los 144,000) que son sellados "al año." Todos estos que no hacen la preparación necesaria para la tierra gloriosa después que la verdad les ha sido proclamada, perecerán a la orden del ejército tambien angelical de a caballo cuyo ejército suma "doscientos millones."

VERSICULOS 16-19. "Y el número de los ejércitos de los de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo, y el azufre, que salían de su boca. Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a

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serpientes tenían cabezas, y con ellas dañaban."

Estos versos inmediatamente traen la pregunta, ¿quiénes son estos "jinetes" y "caballos" que suman 200,000,000 cada uno, "el ejército" que ha de "matar la tercera parte de los hombres"?

Contestando esta pregunta, recordemos que de la misma manera que los "cuatro ángeles" que habían de "matar la tercera parte de los hombres," también ellos simbolizan el grupo de cuatro mensajes traídos a la vista en los párrafos precedentes. Por lo tanto, evidentemente el "ejército" de "caballos" es símbolo de los obreros que proclaman el mensaje final.

Que el símbolo, caballos, es interpretado correctamente para representar obreros evangélicos además es sostenido por Zac. 14:20. Allí se usan los caballos para simbolizar a los predicadores, los que suenan "las campanas"--la alarma de amonestación, el mensaje de salvación. Por lo tanto como las "langostas" ellos representan los mensajeros de Dios, pero bajo diferentes circunstancias. (Para más detalles del significado simbólico de los caballos, véase el Tratado No. 2, La Gran Paradoja de Zacarías 6).

Así como los caballos representan los mensajeros del evangelio, y como ellos son controlados y guiados por sus jinetes (seres divinos), entonces, los "jinetes," automáticamente, son símbolo de la hueste angélica que guía y dirige a los santos en su obra de proclamar el mensaje y posteriormente,

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matar la tercera parte de los hombres que lo rechazan. Pero puesto que los jinetes, no los caballos, hacen la matanza cuando están envueltos en batalla, estos seres super naturales, los jinetes angélicos, son en realidad los que hacen la matanza. De aquí que, teniendo "corazas de fuego [protección del Espíritu], y de zafiro, y de azufre."

Podemos preguntar ¿cuál es entonces, el "poder" de los caballos? Hemos aprendido que estos 200,000,000 de caballos, simbolizan un gran ejárcito de obreros evangélicos, de cuyos labios sale un mensaje que significa vida o muerte. Por lo tanto, que el poder debe estar en sus bocas. Por consiguiente, el "fuego," "humo," y "azufre," que salen "de la boca de ellos," son símbolo del mensaje que proclaman: el poder del Espíritu Santo (el "fuego"), los sacrificios de Cristo ("el Humo"), y los juicios destructivos de Dios ("el azufre"). Por este triple mensaje fue muerta la tercera parte de los hombres. Apo. 9:18.

"Porque la gente o el reino que no te sirvieren, perecerán; y del todo serán asolados." Isa. 60:12.

"Levantad bandera," dice el Señor, "sobre un alto monte [la santa iglesia de Dios]; alzad la voz [la proclamación del evangelio] a ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes. Yo mandé a mis consagrados [el ministerio--"doscientos millones" de "caballos"], asimismo llamé a mis valientes [la

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hueste angélica--"doscientos millones de los de a caballo"] para mi ira, a los que se alegran con mi gloria. Estruendo de multitud [el ejército de Apo. 9:16] en los montes, como de mucho pueblo; estruendo de ruido de reinos, de gentes reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla. Vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos, Jehová y los instrumentos de su ira, para destruir toda la tierra.

"Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. Por tanto, toda mano se dabilitará y desfallecerá todo corazón de hombre: Y se llenarán de terror; angustias y dolores y se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas. He aquí el día de Jehová viene, terrible y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella sus pecadores. Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se obscurecerá al nacer, y la luna no edará su resplandor. Y castigaré al mundo por su maldad y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de

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Ofir al hombre. Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira." Isa. 13:2-13.

"Y oró Eliseo, y dijo: Ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del mozo, y miró: y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo." 2 Rey. 6:17.

Si nuestros ojos fueran abiertos como fueron abiertos los del "mozo," nosotros, también, veríamos una hueste angélica alrededor de los "Elíseos" de hoy.

Y ahora en cuanto a qué intensificó el número de predicadores de 144,000 a 200,000,000, el Señor dice: "tomaré también de ellos [de los que traerán los 144,000 de "todas las naciones," después del cumplimiento de Isa. 66:16-[la purificación de la iglesia] para sacerdotes y levitas." Isa. 66:21. El mismo hecho de semejante multitud de obreros habla por si solo que ellos están ocupados en segar la cosecha del mundo.

Aquí en palabra empeñada, Dios predice en el más claro significado que muchos de los que El trae a la iglesia después de la purificación, se unirán a los 144,000 en la proclamación del mensaje a todo el mundo, cuando la tierra es iluminada con la gloria del ángel (Apo. 18:1).

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Entonces "los hijos de los extranjeros," dice el Señor, "edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te herí. . . .y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y llamarte han Ciudad de Jehová, Sión del Santo de Israel. . . .Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tus términos; mas a tus muros llamarás salud, y a tus puertas Alabanza. El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará; sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria." Isa. 60:10, 14, 18, 19.

"Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos partes serán taladas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios." Zac. 13:8, 9.

Dos partes perdidas y una salvada hacen tres partes en total. La "tercera" (Apo. 9:15) será muerta por fuego, humo, y azufre (Apo. 9:18), antes que se cierre la gracia. El resto de los impíos que son muertos por las siete postreras plagas (Apo. 16) y por

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el resplandor de su venida (2 Tes. 2:8), después que se cierre la gracia, componen el otro tercio. Los salvados, el último tercio, son "la tercera" que "quedará." Zac. 13:8.

VERSICULO 17. "Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones."

El león, el rey de las bestias, es fuerte e intrépido. Por consiguiente, el último ministerio del evangelio, al que simbolizan aquí las cabezas de los leones, es intrépido en sus esfuerzos para esparcir la verdad del evangelio, y es triunfante sobre todas las naciones.

Testificando proféticamente su poder conquistador, el profeta Joel declara: "Un pueblo grande y fuerte, nunca desde el siglo fue semejante, ni después de él será jamás. . .Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.

"Su parecer, como parecer de caballos; y como gente de a caballo correrán. Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como fuerte pueblo aparejado para la batalla. Delante de él temerán los pueblos, pondránse mustios todos los semblantes.

"Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán la muralla; y cada cual irá en sus caminos, y no torcerán

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sus sendas. Ninguno apretará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán. Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones. Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos: el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor." Joel 2:2-10.

"El remanente de Jacob," declara Miqueas, "será en medio de muchos pueblos, como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la hierba, las cuales no esperan a varón, ni aguardan a hijos de hombres. Asimismo el remanente de Jacob será entre las naciones, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la selva, como el cachorro del león entre las manadas de las ovejas, el cual si pisare, y hollare, y arrebatare, no hay quien escape. Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos." Miq. 5:7-9.

"Y será en aquel día," agrega el Señor, "que yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos. Todos los que se la cargaren, serán despedazados, bien que todas las gentes de la tierra se juntarán contra ella. . . .En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén: y el que entre ellos fuere flaco, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como ángeles, como el ángel

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de Jehová delante de ellos." Zac. 12:3, 8.

VERSICULO 19. "Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas."

Como ya hemos observado, el único poder en la boca del pueblo de Dios es la Palabra que ellos proclaman: "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón." Heb. 4:12.

El "poder" "en sus colas"--en lo que los sigue--es el poder en sus conversos. Esto es sostenido por el idéntico significado de las colas de las langostas, que (como se explicó anteriormente) representan los conversos hechos por el ministerio de los primeros cristianos. Correspondientemente, entonces, las colas de los caballos representan los conversos que serán hechos por el ministerio cristiano de los últimos días. Teniendo "colas, semejantes a serpientes, ...cabezas,...con [las cuales ellos] dañaban," ellos son "Un pueblo grande y fuerte, nunca desde el siglo fue semejante, ni después de él será jamás en años de generación en generación." Joel 2:2. ¡Ellos son el ejército invencible de Dios!

Así, el pueblo de Dios en la obra final que se hace en favor del mundo superará en poder aun a la primera iglesia cristiana de los discípulos. Semejante fe, sabiduría, determinación, y celo, como ningún pueblo ha poseído jamás, investirá a todo creyente con un poder proporcionado, tal cual ningún otro ha tenido jamás.

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Por consiguiente, delante de él "pondránse mustios todos los semblantes," y nada prevalecerá contra ellos--no, ni siquiera "las puertas del infierno."

Así como el aumento rápido de conversos ("colas") a la iglesia ayer fue lo que enfureció a los enemigos de Cristo, quienes querían mantener entonces al pueblo bajo su control, así la conversión de la gran multitud a la iglesia hoy es lo que "daña" a los que quieren mantener hoy al pueblo bajo su control. El mismo hecho que las colas semejantes a serpientes tienen cabezas con las cuales "dañan," denota que los conversos a la iglesia tendrán una parte activa con el ministerio en la proclamación del evangelio.

Cada caballo significativamente tiene como una cabeza semejante a león y "cola" semejante a serpiente una mirando hacia adelante y la otra mirando hacia atrás. Por lo tanto ellos sólo pueden representar un ejército inseparable, "como ejércitos en orden," yendo "a todo el mundo, vencedora y para vencer."--Profetas y Reyes, p. 535

El simbolismo compuesto--jinete, cabeza de león, cuerpo de caballo, y "colas" semejantes a serpientes--en comparación con el de las "langostas," indica que mientras que los primeros cristianos fueron muertos por sus enemigos como impotentes langostas, el pueblo de Dios hoy, como caballos invencibles, no sufrirá daño de ninguna mano. Los seres angélicos que "se sientan sobre ellos," son los que, aunque invisible al ojo humano, guiarán "a cada uno por

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su carrera" (Joel 2:8), y como, "tienen corazas de fuego, y de zafiro y de azufre," harán que se quiebre cualquier espada levantada contra los santos, y que caiga "tan inofensiva como paja." (Véase Primeros Escritos, pp. 34, 285; El Conflicto de los Siglos, p. 631; Bosquejos Biográficos, p. 102).

VERSICULOS 20, 21."Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra, y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos."

El hecho que "los otros hombres que no fueron muertos por" el "fuego," "humo," y "azufre," no se arrepintieron, es evidencia concluyente que en el cierre de los eventos de la sexta trompeta, y el comienzo de los eventos de la séptima, la obra del evangelio será terminada, y la gracia se terminará: "pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare a tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como él lo anunció a sus siervos los profetas." Apo. 10:7.

Entonces será dicho: "El que es injusto, sea injusto todavía; y el sucio, ensúciese todavía. Y el que es justo, sea todavía justificado; y el santo sea santificado todavía." Apo. 22:11.

Ahora para armonizar con la secuencia de la sexta trompeta, venimos a los

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Eventos que Acontecen Justo Antes
que Suene la Séptima Trompeta
Apocalipsis 10


VERSICULOS 1-3, 8-10: "Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego. Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

"La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve, y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra. Y fuí al ángel, diciéndole que me diera el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre."

(Hemos omitido Apocalipsis 10:4, porque éste trata con los siete truenos, un tema del cual se le dijo a Juan que no escribiera, y que permanece sellado.)

Este "ángel fuerte," el que "puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra," y que ordenó a Juan comerse el libro, por mucho tiempo se ha entendido que representa el mensaje que fue proclamado en ambos, la tierra y el mar, por todo el mundo, por Guillermo Miller y sus asociados, comenzando en 1831 D.C. (El Conflicto de los Siglos, p. 379), y culminando en el chasco

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de 1844. (Este tema es tratado más ampliamente en el Tratado No. 6, Por qué Perecer, Edición Revisada, pp. 59-63).

El gozo incomparable que embargaba el pensamiento que Cristo vendría en el otoño de 1844 D.C., se posesionó entonces de los creyentes, era verdaderamente tan "dulce como la miel" para ellos. Pero cuando la anhelada hora esperada vino, y fallaron sus gozosas expectaciones, la dulce esperanza se tornó en "amargo" chasco. Fue así no sólo porque ellos tenían que permanecer todavía en esta tierra maldecida y desventurada, convulsionada de pecado y hastiada de muerte, en lugar de entrar en una tierra donde "la muerte no será más, Y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor" (Apo. 21:4), pero también porque ellos eran escarnecidos por la multitud impía, que aborrecía la idea de que el mundo llegaría entonces a su fin.

En este gran gozo de expectación y amargura de chasco fue cumplida la predicción: "era dulce en mi boca como la miel; pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre." Apo. 10:10.

El capítulo 10, versículo 10, vemos, nos ha llevado hasta el chasco de 1844. También vemos que los versículos 10 y 11 están en secuencia. Obviamente, por lo tanto, el último debe llevarnos hasta el siguiente gran evento que había de acontecer, y que había de traer luz, esperanza y ánimo para la entonces descorazonada iglesia de Dios. Dice Juan, con respecto a la predicción del ángel de lo que había de seguir:

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VERSICULO 11."Y el me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes."

Para corregir su malentendido en Daniel 8:14 la Palabra profética de Dios declaró: "Necesario es que profetices otra vez"; esto es, repetir la predicación de la venida de Cristo a la tierra. Pero como su pueblo entonces estaba grandemente confundido e incapaz de armonizar las Escrituras, Dios envió a su medio a Elena G. Harmon, de diecisiete años de edad, para ser su vocero para ellos. Se le dio una visión en relación al chasco y la recolección de los primeros frutos, los 144,000. (Véase Primeros Escritos, pp. 13-20).

Para ese tiempo se entendía que la declaración, "el santuario será purificado," no significaba que Cristo habría de purificar la tierra en 1844, sino por el contrario que en cumplimiento de Daniel 7:9, 10, El habría de purificar el santuario celestial. Este es el mismísimo evento que abrió los sellos y tocó las trompetas, y que , como hemos visto, se le dijo a Juan que sucederían "después de estas cosas." (Véase Apocalipsis, capítulos 4 y 5). Poseído de este entendimiento, un pequeño grupo de creyentes, quienes más tarde se llamaron a sí mismos "Adventistas del Séptimo Día," se organizaron en un cuerpo, y celosamente avanzaron con la esperanza en vista de reunir "a los siervos de Dios" (los 144,000). Esta obra les parecía ser una gran tarea agobiante, y enfrentó el ridículo por todos lados.

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Cuando el número de miembros vivos de la iglesia por tanto tiempo buscado (144,000) fue finalmente alcanzado en el año 1917, y el mundo sólo había sido tocado escasamente por el mensaje, los líderes de la denominación se confundieron, pero sólo porque perdieron de vista la verdad de que había tanto malos como buenos en la "red" (la iglesia del evangelio), como Cristo lo había predicho:

"Asimismo el reino de los cielos es semejante a la red, que echada en la mar, saca toda suerte de peces: La cual estando llena [cuando el número está completo], la sacaron a la orilla; y sentados, juntaron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera." Mat. 13:47, 48.

El resultado fue que empezaron a dudar y a cuestionar y a explicar de diferente manera su antigua posición en cuanto a ambos, el número que sería reunido y la generación que testificaría el fin y hasta hoy el tema de los 144,000 ha sido para ellos uno de los temas más confusos y debatidos de la Biblia.

Pero ahora el mensaje en La Vara del Pastor revela que los 144,000 (que han de ser sin engaño en sus bocas), el número asignado de siervos, los primeros frutos que serán sellados en la iglesia, serán separados de los no consagrados. Y el número que será sellado es mucho más pequeño que el número de la membresía y que tristemente nos recuerda que dentro de la iglesia hay mucha "cizaña."

Puesto que el propósito y esperanza supremos de

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esperanza de la denominación A.S.D. desde su comienzo ha sido reunir los 144,000, debería estar más versada en este tema que con ningún otro, "Estad siempre preparados para presentar defensa... ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros." 1 Ped. 3:15. Tristemente no es así; en cambio, es más ignorante en cuanto a quiénes y qué son los 144,000 que quizá cualquier otra verdad bíblica. Y lo que es aun más triste, muchos de sus maestros que están rechazando aceptar esta "notable revelación" (Testimonios para los Ministros, p. 445), están insistiendo ahora que un conocimientos del tema no es esencial para la salvación de sus almas. Y de esta manera están diciendo: soy "rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa," ¡implicando así que Dios ha puesto en la Biblia un tema no esencial! Así ellos se condenan a sí mismos para permanecer cuitados (infelices), y miserables (angustiados), y pobres (en necesidad de verdad), y ciegos (ignorantes), y desnudos (sin la justicia de Cristo), y por consiguiente rechazan las palabras : "Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico... y unge tus ojos con colirio para que veas." Apo. 3:17, 18.

Y todavía más triste, aun después que se les muestra claramente a nuestros hermanos que los 144,000 sólo son los "primeros frutos," y que los segundos frutos todavía han de ser reunidos, rehusan convencerse, siguiendo obstinadamente los pasos fatales que desde el mismo comienzo han llevado a la zanja todo liderazgo en la

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revelación de un mensaje nuevo.

Fallando, como secuencia natural, en entender el hecho que el "ángel" dijo, "Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes" (Apo. 10:11), pero no a todos, ellos ciegamente insisten que están comisionados y listos para "profetizar" a todos; es decir, terminar la obra en todo el mundo. ¡Y esto no a pesar de su deplorable condición laodicense!

El simbolismo de la trompeta nos ha traído ahora hasta el tiempo de la reunión de los "primeros frutos" (los 144,000). Primeros frutos predice segundos frutos, porque es verdad necesariamente que no puede haber primeros donde no hay segundos. Por lo tanto así como hay una comisión profética para la cosecha de los primeros frutos de "muchas naciones," así debe haber una para la cosecha de los segundos frutos de "todas las naciones." Además, habiendo un importante evento y un mensaje al comienzo de la cosecha de los "primeros frutos" de muchas naciones, desde 1844, así debe haber un importante evento y un mensaje señalando el comienzo de la cosecha de los segundos frutos, la gran multitud, de todas las naciones. Esta lógica nos lleva a la profecía de Isaías:

"Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a toda carne: y los muertos de Jehová serán multiplicados. . .Y enviaré de los escapados de ellos

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a las gentes. . .que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las gentes." Isa. 66:16, 19

La acción en el verso 20 muestra que la matanza del versículo 16 efectúa la separación de los primeros frutos en la iglesia. Ciertamente, si la iglesia no fuera la escena de la matanza, entonces los que escapan de ella, Dios no podría enviarlos a las naciones (los gentiles), porque ellos mismos serían paganos en vez de cristianos, ¡entonces El estaría enviando paganos a los paganos! Y como los escapados han de ir a los gentiles a proclamarles la gloria de Dios, evidentemente la matanza acontece antes del cierre de gracia, y no daña a los que en ese tiempo no conocen su gloria.

El versículo 20 de Isaías también revela que los que escapan la matanza del Señor serán enviados, no a "muchas" sino a "todas" las naciones." y, también, revela que en lugar de traer sólo a los 144,000, los escapados traerán a "todos" sus "hermanos de entre todas las naciones, por presente a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel tren el presente en vasos limpios a la casa de Jehová." Isa. 66:20.

CAPITULO 11, VERSICULO 1. "Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo

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de Dios, y el altar, y a los que adoran en él."

Aunque el último versículo (versículo 11) de Apocalipsis 10 nos trae al surgimiento de la denominación A. S. D., y a la comisión de ir a "muchos pueblos, naciones," éste no revela el mensaje que había de proclamar la denominación. Así que el capítulo once, siendo la continuación del diez, debe revelarlo.

Durante el período de la sexta trompeta no hay templo literal. Así que el medirlo (Apo. 11:1) sólo se puede referir a un templo espiritual compuesto de piedras vivas (santos), como se describe en Efesios 2:20-22, o a una figura del templo celestial. En cualquier caso, la oración, "mide. . .a los que adoran en él," debe representar simbólicamente contarlos o numerarlos, porque los adoradores no son medidos sino contados. En vista de este hecho, estamos obligados a concluir, al menos que de otra manera se muestre que el templo, el altar, y los adoradores cada uno debe ser símbolo de una clase de creyentes. Y todos los tres deben ser medidos (contados) después del chasco de 1844, y durante el tiempo del movimiento A.S.D.

Considerando que allí hay miembros "buenos" y "malos," entonces obviamente el medir, o contar, los adoradores es nada más y nada menos que la obra de investigar y juzgar su fidelidad a la verdad. De aquí que es una obra de retener en los libros sólo los nombres de aquellos que

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han permanecido hasta el fin y han vivido a la altura de la norma del juicio--el carácter de Cristo. Por lo tanto, indiscutiblemente el medir, o contar, prefigura la obra del juicio investigador.

Así la doctrina del juicio investigador, junto con la doctrina de reunir y numerar los 144,000 comprende la verdad presente encomendada a la denominación A.S.D. en 1844. Y estas dos grandes verdades hasta el mensaje adicional de hoy (Primeros Escritos, p. 277), la denominación A.S.D. había de proclamar "a muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes."

"El juicio investigador" decide los casos de los que han profesado fe en Dios, y que en consecuencia han tenido sus nombres registrados en los libros (Dan. 7:10), pero algunos de los cuales no han permanecido hasta el fin. Esto determina que nombres debes ser retenidos y cuales deben ser borrados. Así que hasta que la investigación sea llevada a cabo, el santuario purificado de miembros indignos, los libros mostrarán el número exacto de nombres que permanecerán y serán dignos de la vida eterna.

Sin embargo la parte más importante de esta obra no es el número sino la separación--el establecimiento del tribunal judicial para reunir, parabólicamente hablando, "lo bueno en vasos," y echar el

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"malo fuera" de la "red" (Mat. 13:48), que contiene los muertos desde el tiempo de Adán hasta 1844, cuando fue echada "la red" otra vez para sacar los 144,000 santos vivientes.

Por consiguiente, el juicio investigador de los muertos se lleva a cabo únicamente en el templo celestial, mientras que el juicio investigador de los vivos acontece en el templo celestial como también en el terrenal. Mientras se llevan los registros de los libros en el celestial, el pueblo está siendo investigado para la separación en el terrenal (Mat. 22:11-13). (Véase Malaquías 3:1-3). Y como el medirlo es figura de la misma obra, entonces nos lleva a la conclusión que el "templo," el "altar," y "los que adoran en él" simbólicamente deben representar las tres clases que han de ser juzgadas.

El templo y el altar, objetos inanimados, deben caracterizar dos clases de santos inanimados--las dos clases de santos muertos. Además, un altar obviamente no puede ser instalado en un templo antes que el templo sea edificado. Y, además, en tamaño comparativamente es mucho más pequeño que un templo. Naturalmente, entonces, debe simbolizar una clase de santos que no solamente viene después de los que son caracterizados por el templo sino que también es proporcionadamente mucho más chico.

Así el templo, el primer y más grande objeto, debe representar el primer y más grande cuerpo de justos muertos, los muertos desde

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el tiempo de Adán hasta el comienzo del juicio en 1844. Mientras el altar, un objeto especial y más pequeño, debe representar un cuerpo especial y más pequeño de justos muertos, los justos que murieron desde 1844 en adelante, y que han de resucitar en la resurección especial de Daniel 12:2 (Primeros Escritos, p. 285).

Los que "adoran en él" siendo los santos vivientes que deben ser "medidos," sólo pueden ser los 144,000,--los que había de reunir la denominación para ser trasladados desde 1844.

VERSICULO 2. "Pero el patio que está fuera del templo dejalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses."

Pero ¿Por qué dejar fuera el patio? ¿Porqué no medirlo también? Puesto que es parte del edificio, éste, también, debe ser símbolo de los santos. Obviamente porque representa la "gran multitud, la cual nadie podía contar [medir], de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas" (Apo. 7:9)--la última que viene de entre los gentiles. El "patio," en otras palabras, es símbolo de la inmensurable (innumerable) cosecha de segundos frutos traídos después de la mensurable (numerable) cosecha de primeros frutos--los 144,000. Esta no es medida (investigada), porque representa a aquellos dentro de los cuales no hay "malos" para ser echados fuera; porque ellos son reunidos despues de la purificación del templo celestial (Dan. 8:14)--después del

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juicio de los muertos--después de la separación de "los malos" de entre "los buenos" en la iglesia, como se ilustra en la parábola de la red (Mat. 13:47, 48). Ellos son los que por el nombre, "Mi pueblo" (Apo. 18:4), son llamados a salir de Babilonia, y que, sin inmundo entre ellos (Isa. 52:1), vienen a la iglesia viva de Dios ya purificada. (Para un estudio más extenso del tema del juicio investigador, vea nuestro Tratado No. 3 La Cosecha, tercera edición).

Los "cuarenta y dos meses" (contando treinta días por mes, y contando un día por un año--Eze. 4:6), representan el período profético de 1260 años; 538 D.C. hasta 1798 D.C. (Véase La Vara del Pastor, Vol. 2, pp.142, 261). "Los Gentiles" aquí mencionados son los que hollan la "santa ciudad" (la iglesia),--un acto que llama nuestra atención a la predicción del Maestro concerniente a la suerte de los santos durante este período de cuarenta y dos meses:

"Y [la iglesia] caerán a filo de espada, y serán llevados [de la tierra prometida] cautivos a todas las naciones. Y Jerusalén será hollada de los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan" (Luc. 21:24), el tiempo que los gentiles salgan de Jerusalén y entren los Israelitas.

La ocupación de la tierra prometida por los gentiles hoy fue tipificada por

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la ocupación de los gentiles de ella ayer. Y cuando el antiguo Israel regresó de Egipto a la tierra de la promesa, los tiempos de los gentiles no se habían cumplido en esos días. De igual manera hoy cuando el Israel antitípico, los 144,000 siervos de Dios sin engaño, son sellados y llevados al Monte de Sión, para estar allí con el Cordero, los "tiempos de los gentiles" en esos días serán cumplidos.

(Omitimos Apocalipsis 11:3-12 de esta discusión, poque estos versículos son tratados en La Vara del Pastor, Vol. 2, pp. 270, 283-289; en el Tratado revisado No. 2, La Gran Paradoja de las Edades, pp. 47-48; y en El Conflicto de los Siglos, pp. 330-332.)

VERSICULO 13. "En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo."

La "hora," el "terremoto," la "décima parte," "la ciudad," "los siete mil" muertos, y "los demás" (el remanente) para mantener la integridad de todo el simbolismo de la trompeta, deben ser simbólicos.

Culminando el evento simbolizado, "los demás se aterrorizaron y dieron gloria al Dios del cielo." Ninguno sino los que "guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo" pueden verdaderamente temerle y darle gloria a El. Por consiguiente en la conexión presente el remanente necesariamente es símbolo de los justos, "el trigo," en esa parte de la ciudad

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ciudad que se derrumbó. Esto hace a los "siete mil" muertos símbolo de los impíos, "la cizaña" allí. De aquí que , la décima parte representa la iglesia la cual es purificada primero--en la que los malos, la cizaña, son separados de los buenos, el trigo. Obviamente, entonces, el resto de la ciudad en este caso es una representación del resto del mundo cristiano--el cristianismo en su entereza.

Así el "terremoto" sucede, no en todo el cristianismo, sino en toda la iglesia de la cual son separados los primeros frutos--los 144,000. Y puesto que un terremoto es un zarandeo, entonces este es símbolo de un zarandeo allí.

Hace mucho tiempo el Espíritu de Profecía (Primeros Escritos, 270) la iglesia A.S.D. fue amonestada de un zarandeo. Y ahora en la presente revelación gráfica se ve su fin fatal--la destrucción de todos los que no se aterrorizaron y no dieron gloria a Dios. Contando simbólicamente siete mil hombres , estos "muertos" en la iglesia comprenden esos elementos que no gimen y claman por las abominaciones (Eze. 9:4), y que como consecuencia no reciben la marca (Eze. 9:4), o el sello (Apo. 7:3-8), de la aprobación de Dios. Todos los que componen esta clase son cortados, quedando el remanente que "se aterrorizó"--los que han gemido y clamado por las abominaciones, y que en consecuencia han recibido la marca o el sello, y escapan la matanza. Estos son los que

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"Cantarán gozosos en la grandeza de Jehová" (Isa. 24:14)--dan "gloria al Dios del cielo."

Los capítulos 10 y 11 de Apocalipsis cubren una serie de eventos diferentes a los del capítulo 9. El versículo 13 del capítulo once nos trae solamente hasta el tiempo del cumplimiento del sellamiento y la matanza (Ezequiel 9) en la iglesia, o al comienzo del Fuerte Pregón del Mensaje del Tercer Angel. En Apocalipsis 9, versículos 20 y 21, nos llevan hasta la terminación del evangelio y la cosecha de los santos. "El segundo ¡ay! [la sexta trompeta] pasó, he aquí, el tercer ¡ay! vendrá pronto." (Apo. 11:14)--

La Séptima Trompeta.
Apocalipsis 11:15-19.

VERSICULO 15. "El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor, y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos."

Al tocar la séptima trompeta anuncia que los "reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor," así como lo explicó el ángel: "En los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como El lo anunció a sus siervos los profetas." Apo. 10:7. Así se ve nuevamente que mientras los eventos de la sexta trompeta se acercan

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a su fin y comienzan los eventos de la séptima trompeta, la obra del evangelio (el misterio de Dios) será consumado.

VERSICULOS 16-18. "Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu Nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra."

Como se ilustra en la cubierta de este tratado, los "veinticuatro ancianos" son parte del tribunal judicial del juicio investigador en el santuario celestial. (Para una explicación más amplia de los "ancianos," estudie La Vara del Pastor, Vol. 2, pp. 187-221). Por consiguiente, las palabras que ellos hablan al tiempo que el séptimo ángel comienza a tocar, revelan que la obra de juicio del "Anciano de días" (Dan. 7:9; Apo. 4:3), del Cordero (Apo. 5:6), de los "millones de millones" de ángeles (Apo. 5:11), y de los "ancianos" y las "bestias," estaba por terminar. Sus palabras revelan también que el tiempo de la resurección--el tiempo para que los santos reciban su recompensa de vida eterna, y para que Cristo destruya a los que destruyen la tierra--había llegado. Por lo tanto, claramente "el tiempo de juzgar a

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los muertos" (Apo. 11:18), es durante el milenio, y es el juicio final de los impíos.

VERSICULO 19, primera parte. "Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo."

El templo terrenal siendo una copia del celestial, muestra que el templo celestial está dividido en dos apartamentos--el Lugar Santo y el Lugar Santísimo. En el día de expiación (juicio) en el templo terrenal, se abría la puerta del Lugar Santísimo y se cerraba la del Lugar Santo. Este servicio tipificaba el comienzo del día antitípico de expiación (juicio), cuando la puerta del Lugar Santísimo en el templo celestial fue abierta y la entrada al Lugar Santo fue cerrada. En otras palabras, cuando la puerta interior estaba abierta, la puerta exterior se cerraba, haciendo así los dos apartamentos en uno. (Véase Levíticos 16:2, 17; Apocalipsis 4:1, 15:5; Primeros Escritos, p. 42). Estando así el templo cerrado mientras el juicio está en sesión, hace imposible para que alguien que está fuera vea "el arca de su pacto," hasta después que el juicio sea consumado, cuando la puerta que fue cerrada se abrirá de nuevo, de acuerdo a Apocalipsis 15:1, 5-8.

Por consiguiente, el cumplimiento de la declaración profética, "el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en su templo" (Apo. 11:19), se realizará, así como fue al comienzo del juicio, después

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que el juicio es terminado; es decir, después del cierre de gracia, cuando la puerta del templo sea abierta. Y después que el tribunal judicial deje el templo, "uno de los cuatro seres vivientes" dará "a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios" (Apo. 15:7), y el templo será "lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia; y ninguno" podrá "entrar en el templo, hasta que" "las siete plagas de los siete ángeles" "sean consumadas" Apo. 15:8.

(Para una mayor explicación de Apocalipsis 15, véase La Vara del Pastor, Vol. 2, pp. 170-173).

Y finalmente, el hecho que la séptima trompeta no tocará hasta después de la consumación del evangelio, es doble evidencia confirmada en la prueba que el tema de las trompetas trata de la destrucción de los impíos, cuya gracia es cerrada por su rechazo de un mensaje que Dios les envía.

Puede haber alguien que ha ascendido las alturas presentes de revelación divina, imponiendo una perspectiva completa en el conflicto de los siglos mientras viene en revisión ante el trono del juicio, y con todo no se ha dado cuenta que de su alegre cumplimiento con el mensaje de la hora depende su destino eterno. Si hubiera alguien, no persuadido por esta amonestación final, entonces "tampoco [él] se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos." Luc. 16:31. Experimentará tragedia indescriptible: Su nombre será borrado de los libros.

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Su vida será en pérdida por los destructores. Su alma desmayará con "el lloro, y el crujir de dientes." Mat. 8:12. Perecerá de la tierra--perdido para siempre.

Sin embargo, el que es persuadido, y que camina en la luz, experimentará gozo indescriptible: él recibirá "la marca" (Eze. 9:4), el "sello" (Apo. 7:2, 3), de la aprobación de Dios. Sus pecados serán borrados. Su nombre estará inborrablemente escrito en el libro de la vida del Cordero. Testificará cuando se levante Miguel para librarle del "tiempo de angustia cual nunca fue." Dan. 12:1. Regresará entre los redimidos de Jehová, y vendrá a Sión con "alegría, gozo perpetuo" sobre su cabeza. Retendrá "el gozo y alegría, y huirá la tristeza y el gemido" Isa. 35:10. ¡Heredará la tierra--salvado eternamente!

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"Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él." 1 Rey 18:21.
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