Tratado 5

 

 



LA AMONESTACIÓN FINAL


"¿Hasta Cuándo Claudicaréis Vosotros Entre Dos Pensamientos?"

Para que todos los que tienen sed de la verdad puedan obtenerla, se les envía este tratado sin costo alguno. La única recaudación que exige es el que el individuo se comprometa a examinarlo todo y retened lo bueno. La única obligación atada a esta ofrenda gratuita está sostenida por las doradas hebras del Edén y el cordel carmesí del Calvario--los lazos que unen.

LAS SIETE TROMPETAS

El Registro del Revelador

Apo. 8:6-13; 9:1-4, 13-19

CAPÍTULO 8, VERSOS 6-13 "Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

"El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruída.

"El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

"El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se obscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asímismo de la noche.

Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!"

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CAPÍTULO 9, VERSOS 1-4. "El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como de un gran horno; y se obscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes."

VERSICULOS 13-19. "El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. Así vi en visión los caballos, y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo, y el azufre que salían de su boca. Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban."

Desde que Juan registró este solemne simbolismo, la historia de la iglesia repetidamente a través de sus

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páginas siempre ha tenido que hacer la entrada que cada intento hizo para revelar su misterio pero sólo ha resultado en obstruir con misticismo y confusión. Es necesario, por consiguiente, para aclarar el misticismo, primero que todo encontrar

LA RAZÓN DE LA CONFUSIÓN.

El mismo hecho que diecinueve siglos de orar para que se abra el tema sólo lo ha hecho más impenetrable, la evidencia posible más fuerte es que Dios controla las Escrituras y las revela sólo al tiempo divinamente señalado. La verdad de esta declaración es sostenida concluyentemente por las palabras del ángel: "Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de verdad; y ninguno hay que se esfuerce conmigo en estas cosas, sino Miguel, vuestro príncipe." Dan. 10:21.

Y "cuando viniere aquel Espíritu de verdad," dice Cristo, en una declaración más clara de esta misma verdad, "El os guiará a toda verdad." Juan 16:13.

Habiendo puesto al frente prematuramente y sin la indicación del Espíritu de Verdad, por consiguiente los esfuerzos humanos han fracasado en descubrir y explicar la verdad de las "trompetas." Y ninguna escritura siendo desarrollada sin la Inspiración, las exposiciones de mentes no inspiradas son de interpretación privada, en advertencia de las cuales la Biblia dice: ". . . .ninguna profecía de la escritura es de particular interpretación." 2 Ped. 1:20.

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Así que antes que una persona pueda escalar la escalera de la Verdad, primero que todo debe liberarse a sí misma de teorías erróneas que le mantienen atada en tinieblas. Y para soltarse de semejantes pesos de error para alcanzar el último paso de la escalera de Verdad, debe investigar cuidadosamente y "examinadlo todo" con

Mente Abierta.

"No leáis la Palabra a la luz de opiniones anteriores; investigadla, en cambio, cuidadosamente y con oración, con una mente libre de prejuicios. Si al leerla, se produce la convicción y veis que las opiniones que habíais acariciado no están en armonía con la Palabra, no tratéis de hacer concordar la Palabra con esas opiniones. Haced concordar vuestras opiniones con la Palabra. No permitáis que lo que habéis creído o practicado en lo pasado gobierne vuestro entendimiento."--Mensajes para los Jóvenes, p. 258.

Esta necesidad principal urgentemente confronta a los que han estado dispuestos a aceptar, como incuestionables verdades bíblicas, teorías que son el resultado de

Añadir y Quitar de las Escrituras.

Cualquier explicación de una profecía que añade o quita cualquier parte de una escritura pertinente para armonizar la interpretación, sólo puede ser falsa. Cuando el Espíritu de Dios interpreta las Escrituras, él en ninguna manera necesita alterar cualquier parte de ellas para hacer que la explicación encaje en lo que está

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siendo revelado. Además, cuando se hace la verdadera interpretación de una profecía, siempre contiene una lección de verdad presente "adaptada a las necesidades del pueblo de Dios." (El Conflicto de los Siglos, p. 667) al tiempo que la escritura es revelada. Sabiendo esto, satanás continuamente está

Pavimentando el Camino para Pecar
Contra el Espíritu Santo.

Nadie se pierde por creer una falsa interpretación de una profecía antes que la verdad de ella sea revelada, provista la falsa interpretación no lo aparta de alguna otra verdad. Sin embargo, tales individuos están en gran peligro porque, como la historia lo revela, muy pocos de los que se envuelven en el error están dispuestos a humillarse a sí mismos renunciando a sus errores y aceptando la verdad cuando es dada a conocer. Por consiguiente están en constante peligro de pecar contra el Espíritu Santo. Y estando agudamente consciente de esto, satanás tuerce las profecías antes que sean reveladas divinamente. El sabe muy bien que muchos, renuentes a ser corregidos y a cambiar sus errores por la verdad revelada, serán así guiados a la ruina eterna. Por lo tanto, es importante la necesidad que el estudiante de la verdad se fortalezca a sí mismo con toda honestidad y humildad mientras la luz de la verdad ahora se está volviendo minuciosamente en

Teorías Populares.

Para comenzar, se llama la atención del lector al libro del Anciano Uriah Smith, originalmente titulado

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Pensamientos sobre Daniel y El Apocalipsis, y más tarde Daniel y el Apocalipsis, en el cual se explica, entre otros temas, el tema de "las siete trompetas." Aquí uno notará que el Anciano Smith no es el autor original de la exposición de las trompetas. Los originadores fueron Messrs. Keith, Clark, Barnes, etc. "Hasta aquí," dice el Anciano Smith, "Keith nos ha suplido con ilustraciones del tocar de las primeras cinco trompetas. "--Daniel y Apocalipsis, p. 506.

Luego más adelante en el mismo capítulo, y en explicación de Apocalipsis 9:17, leemos: "Al disparar los turcos sus armas de fuego montados en los caballos, pareciera al observador distante, que el fuego, humo, y azufre que salían de las bocas de los caballos, como lo ilustra la placa acompañante."--Id., p. 510. "Barnes cree que este era el caso," enfatiza el Anciano Smith; "y una declaración de Gibbon confirma esta opinión."--Id, . P. 510, nota al pie de la página.

Así, claramente, la interpretación de las siete trompetas, como se encuentra en Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, no fue originada por la Denominación Adventista del Séptimo Día. Pero poniendo en ella su aprobación la hace aparecer como doctrina Adventista del Séptimo Día. En otras palabras, las teorías de hombres no inspirados teniendo la estampa de aprobación de los A.S.D., se hacen aparecer a los laicos A.S.D. como genuinas doctrinas bíblicas de los A.S.D. Esto va a mostrar que la mayoría de Adventistas del Séptimo Día,

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junto con otros, no preguntan, " '¿es correcta? ¿está en harmonía con la palabra de Dios?' sino, '¿Quién la sostiene?' "--Testimonios para Ministros, p. 106. ¡Y si la teoría viene por un canal popular, por regla la aceptan incuestionablemente!

Un claro ejemplo es su aplauso sin vacilar a tales manipulaciones a interpretar las "cabezas de leones" (en el simbolismo de Apocalipsis 9:17) como cabezas de caballos árabes, y las colas semejantes a serpientes (Apo. 19:9), a colas de caballos comunes (como se ve en la ilustración acompañante) con el fin de conectar las trompetas con las batallas de los turcos

¡Pero aun peor, ellos sin vacilar están de acuerdo que el "fuego," "humo," y "azufre" no salían, como los vio Juan, de las bocas semejantes a leones, sino por el contrario de una pistola en la mano de un turco!

Su aceptación de estas adiciones y substracciones de la Santa Palabra, una práctica condenada por las Escrituras (Apo. 22:18, 19), muestra que son víctimas de una visión imperfecta, la que les hace pensar que todo esta bien cuando todo anda mal. (Joyas de los Testimonios, Tomo 1, p. 327).

Su aprobación a tales prácticas, además, debilita la fe en la Biblia, porque si el revelador está equivocado en un lugar, entonces ¿no podrá también estar equivocado en otros lugars? Y si no podemos depender del libro de Apocalipsis así como

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está, entonces ¿cómo podemos poner confianza en algún punto de la Biblia? Y si los profetas inspirados no pueden declarar la verdad positiva de lo que ven, entonces ¿cómo pueden estudiantes no inspirados de sus escritos declararla? Así,

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los que aprenden "para responder. . . a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en ellos" (1.Pedro 3:15), no tendrán problema para responder a la pregunta:

¿Miró Juan Correctamente?

Cierto, el vidente de Patmos era un ser humano sujeto a error como nosotros, pero el que dictó sus escritos--el gran e infalible YO SOY, Inspector y Calificado Lector de las Escrituras--estaba allí para ver que Juan hiciera un registro fiel de lo que vio, porque la verdad exacta del simbolismo significa nuestra vida misma. Verdaderamente, no es posible que el Señor comprometa nuestra salvación por mostrar el simbolismo tan lejos de la vista de Juan que él no pudiera verlo y registrarlo correctamente, y con todo esperar salvarnos por él.

Si Juan falló en ver correctamente los símbolos en la visión, como estos supuestos hombres de conocimiento y experiencia aparentemente explican, entonces ¿no implica esto que Dios es indiferente en cuanto a si El revela o no la verdad que es esencial para nuestra salvación de una manera engañosa? Si no, y si Juan estaba equivocado, ¿por qué, entonces, Dios no lo corrigió? ¿Era imposible para El aquí corregir a su profeta?

"Y el segundo ángel," dice el Revelador, "derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fue muerta en el mar." Apo. 16:3.

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Si Juan no pudo ver exactamente, como se afirma, de donde vinieron el "fuego," "el humo," y el "azufre," entonces ¿cómo pudo ver que "toda" criatura, como él dice en las palabras citadas, murió en el mar? ¿Cuál condición es la más difícil de ver con exactitud?

La aceptación y la enseñanza de tales interpretaciones es evidencia señalada de que hay densas tinieblas hoy en toda la iglesia, que envuelven tanto a los laicos como a los atalayas quienes sostienen ser los "hombres de experiencia" mencionados en Testimonios, Tomo 5, p. 273.[Español,] e ilustrados en el Tratado No. 4, Las Ultimas Noticias para la Madre, Edición Revisada, pp. 32-35. Estos hombres, aunque grandemente "ineptos en la Palabra," como se ve en las observaciones anteriores, impiden que cualquier cosa nueva en la que ellos no ven luz, sea presentada ante el pueblo. Y no obstante el hecho que semejantes restricciones totalmente ilegales y que oscurecen la luz son maquinadas para mantener al pueblo en sus errores para siempre, sin embargo los laicos las aceptan sin preguntar, y estiman a los que las maquinan como amigos sabios y verdaderos. Y a todos los que rehúsan someterse por tales restricciones los "echan fuera" (Isa. 66:5), ¡mientras multitudes que no creen en el Espíritu de Profecía son retenidas, y otras multitudes de igual incredulidad son aceptadas como miembros en posiciones aprobadas! Así es promulgado de nuevo el pecado sobresaliente de los judíos, que hizo salir de los labios del Salvador la penetrante declaración: "Así que, si la lumbre que en

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ti hay es tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas? Mat. 6:23.

"El enemigo," dice el Espíritu de Profecía, "se está preparando para su última campaña contra la iglesia. Está de tal manera oculto de la vista que para muchos es difícil creer que existe, y mucho menos ser convencidos de su asombrosa actividad y poder. Han olvidado mayormente su pasado, y cuando da otro paso adelante, no le reconocen como su enemigo, la serpiente antigua, sino que le consideran como un amigo que está haciendo una buena obra."--Testimonios, Tomo 5, pp. 273, 274. En español.

¡O qué gran oscuridad ha cubierto al pueblo! Hermano, hermana, ¿se sentará usted en indiferente calma, y mirará que el enemigo los arroja ciegamente al infierno? El Señor dice: "Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana." Apo. 22:16. Luego agrega la terrible declaración: "Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de lo que está escrito en este libro." Apo. 22:18, 19.

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Ahora, si Juan fracasó en su obra, y las Escrituras verdaderamente están tan imperfectamente escritas como los comentarios aquí examinados forzaría a uno a concluir que lo están, entonces, ¿cómo, Cristo se atreve a ordenarnos solemnemente, bajo pena de tan terrible castigo, no corromper la Santa Palabra de Dios? Porque si Juan estaba equivocado en lo que escribió, nosotros perecemos. Y si alteramos sus escritos, ¡perecemos de igual modo! ¡Qué! ¿Fueron las Escrituras planeadas para nuestra destrucción en lugar de nuestra salvación? ¡Dios no lo permita! Las inmutables palabras de Jesús antes citadas, certifican que su Libro es perfecto, y que no necesita ser alterado por ningún hombre.

Sin embargo, irónicamente, los que usualmente se envuelven en la práctica de alterar las Escrituras, son los que hablan mas fuerte en cuanto a ejercer cuidado de no ser entrampados por falsas doctrinas. Y para respaldar lo que dicen, muy cuidadosamente se mantienen apartados de toda cosa nueva que no viene por medio de ellos mismos. Los tales nunca se recuperarán de su terrible ceguera hasta que comiencen a buscar "colirio" (Inspiración) así como buscan oro, porque solamente nueva verdad puede abrir sus ojos, desenmascarar sus errores, y enamorarse de la verdad. Sin embargo, satanás, sabiendo bien que su vista rápidamente se recuperará si vienen con un corazón abierto a la luz, consecuentemente los llenan con prejuicio para impedirles de hacer una investigación personal parcial de las verdades reveladas.

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Los tales son los miembros "tibios" de la iglesia que no han tenido paz con la luz, y que como resultado han sido dejados atrás en cada desarrollo de la verdad. Mientras que los que no han estado satisfechos con su grado de instrucción, que son "fríos o calientes," han avanzado con la verdad presente de generación a generación.

Por lo tanto, nunca se olvide la solemne verdad que nunca en ningún tiempo la iglesia de Dios ha sido guiada fuera del camino por investigar nuevas doctrinas que han tocado a sus puertas, suplicando ser recibidas. Por el contrario, muchas veces ella ha sido dejada en tinieblas por causa de indolencia, indiferencia y prejuicio de investigar para encontrar si las así llamadas "enseñanzas extrañas" eran de Dios. Y es triste decirlo, la misma condición existe hoy.

"Tenemos mucho más que temer de enemigos internos," declara el Espíritu de Verdad "que de externos. Los impedimentos para el vigor y el éxito provienen mucho más de la iglesia misma que del mundo."--Cristo Nuestra Justicia, p. 45. ó Mensajes Selectos, Tomo 1, p. 142.

Ahora, como en tiempos pasados, los líderes y ministros están pregonando contra todo aumento de luz, y están manteniendo al pueblo lejos de ella. Al mismo tiempo, están alimentando el rebaño con tanto error revestido de verdad que las ovejas se están muriendo espiritualmente.

"El alimento que está siendo preparado para el rebaño

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causará desgaste, decaimiento, y muerte espiritual. Cuando los que profesan creer la verdad presente vengan a sus sentidos, cuando acepten la palabra de Dios tal cual es, cuando no traten de torcer las Escrituras, traerán del tesoro del corazón cosas nuevas y viejas, para fortalecerse a sí mismos y a aquellos por quienes trabajan."--Review and Herald, Vol. 78, No. 25, Martes, junio 18, 1901. (Véase también Primeros Escritos, p. 62).

Aunque semejante práctica correcta, no es lo que él quiere, satanás obra contínuamente para impedirlo. Y tan poderosos son sus engaños, que los "cabritos" entre las "ovejas" sin saberlo y contra sus propios intereses eternos se prestan como instrumentos para el cumplimiento de sus designios mortales.

El título original del libro del Anciano Smith, Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, lo reconoce como sincero y franco al escribir el libro. La palabra, "pensamientos," denota una idea, una teoría, no una verdad absoluta, muestra que él simplemente recomienda el libro a sus lectores para lo que su contenido pueda ser de valor para ellos. Hizo esto, por supuesto, con el implícito entendimiento que al tiempo del "desarrollo del rollo" (Testimonios para la iglesia, Tomo 6, p. 17), cuando los escritos de Daniel y de Juan el revelador serían iluminados, el lector cambiaría sus "pensamientos," si fueren erróneos, por la verdad, como lo hace siempre el humilde seguidor de Cristo.

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Sin embargo, yendo mas allá de esta modesta intención del autor, la denominación omitió de lasúltimas edicións del libro la palabra "pensamientos," la primera palabra del titulo original. Y ahora algunos de los dirigentes tratan de hacernos creer que a la Hermana White se le mostró que un ángel estaba guiando la mano del Anciano Smith mientras él estaba estableciendo las teorías de hombres no inspirados. De aquí que es muy evidente que aunque grandes porciones del libro perjudica la finalidad de las Escrituras, con todo, los defensores del libro tendrán los errores a todo costo--¡aun a costa de la verdad! Verdaderamente, así al exaltar las fabricaciones de hombres, y aprobarlos como si tuvieran el sello de la Inspiración, mientras desprecian la precisión de La Revelación, muestra que satanás es el que los ha guiado en este razonamiento.

Luego, de nuevo, mientras por un lado estos comentaristas profesan saber más acerca de la visión de Juan que Juan mismo, por otro lado estos defensores de los escritos de Urias Smith actúan como si supieran más de su experiencia con la Inspiración que él mismo, porque él nunca pretendió ser inspirado, mientras que ellos aseguran que si era. Y ahora que el apóstol Juan, el Anciano Smith, y la Hermana White están muertos y no se pueden defender, la multitud viva, dormida bajo la cubierta de sus pecados, no puede detectar las trampas del diablo. Que lección para tomar el consejo del Señor, para confiar en su Palabra aun en "una jota" o "una tilde" (Mat. 5:18), y si es necesario desconfiar

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de todo ser mortal (Isa. 2:22).

Si los que tienen gran luz, y profesan que "guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús," se atreven así a tratar con la Biblia y el Espíritu de Profecía, ¿es de sorprenderse, entonces, que hay tanta duda de la inspiración de las Escrituras y que hay casi innumerables interpretaciones de ellas?

Nuestra conducta como A.S.D. también ha cumplido exactamente toda la profecía contra los laodicenses, clasificándonos así indeleblemente como ese pueblo. Por lo tanto, confesemos nuestros pecados y aceptamos alegremente el consejo del Padre: "Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo; Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas." Apo. 3:17, 18. Con los ojos así ungidos, mientras escudriña la verdad, entonces uno encontrará que

La Hermana White Nunca Dijo Que El Libro Es Inspirado.

Cualquier última duda que persista en que la Hermana white no dijo y no pudo haber dicho que el libro Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis es inspirado, es completamente disipada por el Anciano Arturo L. White en

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la carta siguiente:

"Entre nuestros antiguos obreros hay un número que ha pensado que la Sra. White había escrito palabras para significar que ella había visto en visión un ángel que estaba al lado del Anciano Smith, ayudándole mientras él escribía el libro antes mencionado. Sin embargo, un cuidadoso escudriñamiento de sus manuscritos en archivo ha fracasado en revelar tal declaración entre sus escritos, y creemos que no hay semejante declaración en la prensa. . .el Anciano A.C. Bordeau, hace algunos años hizo la siguiente declaración:

" 'Hace muchos años, cuando el difunto anciano Uriah Smith estaba escribiendo "Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis," mientras el Anciano Jaime White y Ellen G. White estaban en mi casa en Enosburg, Vt., recibieron por correo un rollo de prueba imprimido sobre "Pensamientos sobre el Apocalipsis" que el Hermano Smith les había mandado. El Hermano White leyó porciones de ellos a la compañía, y expresó mucho placer y satisfacción porque estaban tan concisa y claramente escritos. Luego la Hermana White declaró lo que se le había mostrado, como sigue:--

" ' "El Señor está inspirando al Hermano Smith--guiando su mente por su Espíritu, y un ángel está guiando su mano al escribir estos 'Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis,' "

" 'Yo estaba presente cuando estas palabras fueron dichas.

" '(Firmado) A.C. Bordeau.' "

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"Estimando la exactitud de las palabras atribuidas a la Sra. White por el Anciano Bordeau," continúa el Anciano Arturo White, en cuanto a la declaración del Anciano Bordeau, "uno debe tener en mente que un número de años han transcurrido entre el incidente relacionado y su narración. No podemos creer consistentemente que ella intentó transmitir la idea que el Anciano Smith era inspirado a tal grado que sus escritos fueran sin error.

* * *

"El Anciano W.C. White testifica que el estaba presente cuando el Anciano Smith fue persuadido a hacer treinta y ocho correcciones en la primera edición de Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis, pero el conocimiento de esto no disminuye del todo su entusiasmo en favor de la venta de este maravilloso libro.

* * *

"Algunas veces, cuando se pide considerar alguna exposición de Profecía, . . .nuestros hermanos han rehusado dar una audiencia abierta y erróneamente han justificado su acción diciendo que la Sra. White había estampado este libro con la aprobación divina. Esta posición es contraria a la razón y a los Testimonios."

Añadiendo responsabilidad por las declaraciones antes citadas, la carta concluye con la línea de crédito: "Declaración preparada por W.C. White y A.L.White, Oficina de 'Elmshaven,' Santa Helena, Calif. febrero 22, 1934."

De lo que este documento dice inconsistentemente

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en cuanto a la venta del libro, nuestros hermanos una vez más se ve que no son estrechamente tan cuidadosos como están tratando de hacernos creer que están interesados de lo que enseñan y dan al publico. Observe lo que dice: "¡. . . pero el conocimiento de esto [los errores] no disminuye del todo su [de W.C.White] entusiasmo en favor de la venta de este maravilloso libro"! Una confesión más clara de la ceguedad de uno, mentalmente, sería difícil en verdad para uno prepararse deliberadamente!

Que no sólo el Anciano Smith no era inspirado, sino también que sus enseñanzas están en oposición directa a lo que se le mostró a la hermana White en visión, es mostrado por la siguiente declaración de una antigua publicación A.S.D.

"Miré," dice la Hermana White, "a todos los que 'no recibieron la marca de la Bestia, y su imagen, en sus frentes o en sus manos,' que no podían comprar o vender [Apo. 13:15-17]. Miré que el número (666) de la Imagen de la Bestia [la bestia de dos cuernos del versículo 11] fue hecho; y que era la bestia [la bestia de diez cuernos del versículo 1] que cambió el sábado, y la imagen de la Bestia [la bestia de dos cuernos] había continuado después, y guardó el sábado del Papa, y no el Sábado de Dios."--Una Palabra a la Pequeña Manada, p. 19.[ En Inlés]

Contradiciendo esta visión dada del Cielo, Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis aplica este número "666" al papa. De aquí vemos que el Anciano

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Smith no participó en la misma Inspiración que guió a la hermana White. Aunque como su seguidor él fue influenciado por ella, con todo su libro muestra que también él fue influenciado por los escritos de autores no inspirados. Conteniendo doctrinas de los escritos de la hna.White como también de los de ellos, por consiguiente, el libro, es una mezcla de verdad y error.

Pero la parte más inexcusable de todo es que los hermanos dirigentes han ignorado enteramente la visión inspirada tocante al número 666 (Apo. 13:18), y en su lugar casi han aceptado unánimemente estas tradiciones y teorías de hombres. El triste resultado es que ellos han llegado a ser ciegos a la luz, rebeldes contra el Espíritu de Cristo y por consiguiente siervos indignos de confianza, ineptos y descalificados como lideres de su pueblo. Y además, con todo, ellos continúan mientras complacientemente aseguran que ellos son los "hombres de experiencia," ¡que sólo ellos son capaces de investigar y decidir si el mensaje que viene al pueblo es de Dios o no! Una arrogancia de autoridad que nadie tiene el derecho de hacerse a sí mismo, es el despótico resultado del egoísmo y

Evidente Inconsistencia.

"Ahora pienso mucho de la hermana White y sus escritos," comienza cierto ministro A.S.D. en una de nuestras conferencias en California, en un intento para derribar la confianza de cierto hermano en

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los escritos de la hermana White. "Yo los leo por mí mismo," continúa, "pero de lo que les he mostrado, ni los hombres de la Conferencia General, o ella misma, o alguien más lo toma muy seriamente; ellos sólo toman lo que les agrada y dejan el resto."

Mientras los oficiales A.S.D. desfraternizan a los que aceptan la Vara, argumentando que contradice los Escritos de la hermana White, ellos toleran tan subversiva declaración como la antes citada, y permiten a su autor, mientras sacan el salario, para continuar en su obra profana. Si fueran sinceros en su gesto de desfraternizar a los seguidores de la Vara, nunca retendrían y apoyarían a los ministros que abiertamente enseñan y escriben contra los escritos de la hermana White. Los desfraternizarían a ellos primero que todo.

Además, si el ministro aquí citado está correcto en lo que escribe acerca de la Conferencia General, entonces para que ellos desfraternicen a uno por estudiar La Vara del Pastor, con el falso cuento que contradice los escritos de la hermana White, y al mismo tiempo se mantienen ellos mismos (con su incredulidad en sus escritos) en el oficio, es, por decir lo menos, evidente inconsistencia. O aun si él los está acusando falsamente, entonces mantenerlo en su posición, es otra y una muy extraña inconsistencia.

Las acciones de la gran mayoría, llevando totalmente la atrevida confesión aquí citada, ineludiblemente incrimina a los hermanos dirigentes que inequívocamente no aceptan

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como inspirados, los escritos de la hermana White, sino que en lugar de esto los usan meramente por conveniencia y cuando es conveniente como un manto con el cual engañar a los laicos y así impedir que la luz llegue a ellos.

Tomando por ellos mismos esta prerrogativa, hechan fuera como malos a los que no aceptan sus decisiones, mientras mantienen en posición reputable a la multitud que, aunque albergan duda e incredulidad en el Espíritu de Profecía, confían ciegamente en ellos y se someten a sus deseos. En esta desfraternización de los que no están de acuerdo con ellos, y defendiendo a los que los exaltan a ellos, aunque los tales no crean en el Espíritu de Profecía o quebranten los mandamientos de Dios, estos hombres en efecto ¡están asumiendo establecerse a sí mismos sobre Dios! ¿La luz no levantará a la iglesia en esta condición para dar atención al siguiente consejo?-

"Pero guardaos de rechazar aquello que es verdad. El gran peligro para nuestros hermanos ha sido el de depender de los hombres, y hacer de la carne su brazo. Los que no han tenido el hábito de escudriñar la Biblia por sí mismos, o de pesar la evidencia, tienen confianza en los hombres prominentes y aceptan las decisiones que ellos hacen; y así muchos rechazan precisamente los mensajes que Dios envía a su pueblo si esos hermanos prominentes no los aceptan." --Testimonios para Ministros, p. 106.

"No tiene derecho a dirigir," dice además el

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Espíritu de Verdad, "al menos que dirija en el orden de Dios. ¿Está usted bajo el control de Dios? ¿Mira su responsabilidad hacia él?. . .Que estos hombres están en un lugar sagrado para ser como la voz de Dios para el pueblo, como una vez creíamos que era la Conferencia General,--esto esta en el pasado. Lo que queremos ahora es una reorganización" (Boletin de la Conferencia General, sesión 34, Vol. 4, Extra No. 1, abril 3, 1901, p. 25, columnas. 1, 2) en lugar de malgastar el tiempo haciendo la pregunta:

¿Por qué El Permitió los Errores?

Para uno preguntar, ¿Por qué permitió Dios que los errores entraran entre su pueblo, y fueran tan ampliamente circulados? Sería preguntar al mismo tiempo, ¿Por qué permitió que vinieran errores entre su pueblo antiguo a tal grado que finalmente perdieron de vista el punto focal de todo el sistema ceremonial--el gran Infalible poste indicador, el tan esperado Hijo de Dios--que no sólo lo habían perdido de vista sino también, cuando vino, fue rechazado y crucificado entre ladrones.

La razón que los judíos fueron guiados a este curso obscuro y trágico fue porque ellos rechazaron y mataron a los profetas, que Dios envió para corregir sus caminos errados, hasta "que no hubo remedio." 2 Cro. 36:16. La experiencia de la iglesia hoy tiene su paralelo en cada punto con la de los judíos. De hecho, "El ángel dijo, 'Peor que ellos os habeis conducido

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vosotros.' "-Joyas de los Testimonios Tomo 1. p. 35. Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 129. Aun desde el mismo comienzo, el Israel de hoy ha dicho de los Testimonios: ". . .creeremos la porción que pensamos que es de Dios, y no daremos atención a la demás."--Id., p. 234. "Si el Señor diese, delante de esta clase de personas de nuestra época, una visión que señalase sus errores, reprendiese su propia justicia y condenase sus pecados, se levantarían en rebelión, como los habitantes de Nazaret cuando Cristo les mostró su verdadera condición."-Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, p. 646. [Español.]

Por lo tanto, ya es hora de levantarse al llamado:

"Despierta, despierta, vístete tu fortaleza, oh Sión: vístete tu ropa de hermosura, oh Jerusalén, ciudad santa." "Levántate, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti." Isa. 52:1; 60:1. No permanezca más en ceguedad y prejuicio, sino venga y rozonemos honestamente juntos--primero en cuanto a si las trompetas son

Simbólicas o Literales--¿Cuál?

Sólo cuando esta pregunta sea contestada correctamente tendremos la llave -la interpretación correcta- para abrir esta gran casa del tesoro simbólico de verdad. Al establecernos en esta búsqueda, comenzaremos, lógicamente, al comienzo del relato de Juan de la visión de las trompetas.

Capítulo 8 Versículo 7. "Y el primer ángel tocó la trompeta, y

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hubo granizo y fuego, mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde."

Nosotros sabemos que si "fuego," "granizo," y "sangre" literales, se mezclaran, resultaría que el fuego derretiría el granizo y quemaría la sangre. Sin embargo, no se observa este resultado al mezclar estos tres elementos, el "granizo" y el "fuego"y la "sangre" al tocar la primera trompeta. Ineludiblemente, por lo tanto, deben ser interpretados simbólicamente. Y esta conclusión es reforzada por el hecho de que el fuego quemó toda la "hierba verde," y sólo una "tercera parte" de los "árboles." Esta circunstancia antinatural hace inevitable la deducción que la hierba seca, que se quema más fácilmente, estuvo ilesa; de otra manera no se hubiera hecho mención en cuanto a que clase de hierba el fuego consumió. Pero como es contrario a lo natural porque la hierba seca no se consumió al quemarse la hierba verde, de aquí que la "hierba verde" y los "árboles" son símbolos de algo vivo, y vulnerable al daño, mientras que la seca no lo es.

Y finalmente, como prueba en " medida buena, apretada. . .,y rebosando" (Luc. 6:38), que las trompetas son simbólicas, llamamos la atención a los eventos principales que acontecen en conexión con algunas de las otras trompetas.

Al tocar la segunda trompeta, una gran "montaña," como ardiendo con fuego, "fue precipitada

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en el mar." si la "montaña" no fuera simbólica, entonces después que fue lanzada al "mar," las olas hubieran extinguido el fuego o el fuego hubiera transformado el agua en vapor. Sin embargo, por el contrario una parte del mar se tornó en "sangre"--una condición completamente ilógica, y que tampoco existe en la naturaleza.

Obviamente, entonces, la "montaña," el "fuego," las "naves," las "criaturas," y la "vida" que ellos tenían, cada uno son figurativos. De igual manera debe ser el mar, porque sólo esas "criaturas" que estaban en el "mar," y que "tenían vida," "murieron," muestra que había otras que no tenían vida pero todavía vivieron. Si las criaturas no son simbólicas, estaría de sobra decir que las que "tenían vida," "murieron." Porque al menos que tuvieran vida, ¿cómo podrían haber muerto? Además, un mar natural nunca está inmóvil, sino siempre ondulante. En efecto, si este "mar fuera literal, sería imposible confinar la "sangre" dentro de los límites de la "tercera parte del mar."

Si la "estrella" que, al tocar la tercera trompeta, "cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas," no fuera simbólica, sino literal, ¡desviaría la tierra de su curso y la destruiría por completo!

Al tocar la trompeta el cuarto ángel, la "tercera parte" del "sol," la "luna," y las "estrellas" fue "herida." Sin embargo, siendo imposible herir

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las luminarias celestiales, entonces éstas que se registran aquí como "heridas" manifiestamente son simbólicas. Esto se hace claro doblemente a la luz del conocimiento que aunque fueran literales, y en realidad una parte de ellas fue herida, las dos partes que quedaron sin herir todavía emitirían más luz de la necesaria para evitar la oscuridad.

Del "humo" que, al tocar la quinta trompeta, salió del "pozo del abismo," salieron fabulosas "langostas" a las que semejantes no existen. Por lo tanto, las langostas, el "humo," y el "pozo," también deben representar algo más. Y además como el pronombre personal "el" (Véase la versión en Inglés) se aplica a la "estrella," por consiguiente, la estrella, es figurativa de una persona en masculino.

Que un caballo, como en la sexta trompeta, debe tener una cola de serpiente, una cabeza de león, y una boca de la que arroja fuego, humo, y azufre--¡cuán completa y fantásticamente imposible! Por lo tanto esta anti-natural y grotesca combinación revela que la verdad de las siete trompetas debe ser abierta únicamente por la llave de la interpretación simbólica, y de aquí que la Biblia misma debe explicar.

La Naturaleza de las Trompetas.

Ese paralelismo singular existe entre los diversos efectos de las siete trompetas y los diversos efectos de las siete postreras plagas y se verá claramente en las siguientes situaciones:

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(1) Tanto los elementos de la primera trompeta ("granizo y fuego mezclados con sangre" como el contenido de la copa de la primera plaga son arrojados a la "tierra" (Apo. 8:7; 16:2).

(2) La "montaña" al tocar la segunda trompeta y el contenido de la "copa" al derramar la segunda plaga encuentran su punto de coincidencia al caer del mismo modo en el "mar" (Apo. 8:8; 16:3)

(3) En "los ríos, y sobre las fuentes de las aguas" (Apo. 8:10; 16:4) caen ambas, la "estrella" de la tercera trompeta y el contenido de la "copa" de la tercera plaga.

(4) Así como al tocar la cuarta trompeta, de igual manera al derramar la "copa" de la cuarta plaga, el sol es afectado (Apo. 8:12; 16:8)

(5) Obscuridad (Apo. 9:2; 16;10) sucede en común al tocar la quinta trompeta y al derramar la quinta plaga.

(6) Como con la sexta trompeta así también con la sexta plaga, el "río Eúfrates" es el punto central (Apo. 9;14; 16:12).

(7) Y trayendo el séptimo paralelo, la séptima trompeta y la séptima plaga exhiben los componentes idénticos: el templo en el cielo, de allí las voces y truenos y relámpagos, el terremoto y el granizo (Apo. 11:15; 16:17-21)--la segunda venida de Cristo.

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Estas coincidencias demuestran más allá de la más leve posibilidad que la naturaleza y el propósito de las siete trompetas son la mismas en
clase como la naturaleza y el propósito de las siete postreras plagas: destructiva--la de los impíos después que la gracia se ha cerrado para ellos.

Sin embargo no debe ser entendido que las respectivas destrucciones reveladas en el tema de las siete trompetas deben ser una y la misma en tiempo y evento con las destrucciones correspondientes de las siete postreras plagas, porque tal conclusión es imposible por el hecho que la voz que habló al ángel al tocar la sexta trompeta, diciendo, "Desatad a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eúfrates," vino "de entre los cuatro cuernos del altar de oro." Apo. 9:13, 14. El altar estando en el lugar santo del santuario al tocar la sexta trompeta, prueba que la trompeta fue tocada antes que el Lugar Santísimo estuviera abierto para ser usado. Porque si hubiera estado en uso, la "voz" necesariamente hubiera salido de allí, donde está el trono. De aquí que, el tocar esta trompeta tuvo que haber sucedido antes que la puerta del Lugar Santísimo fuera abierta y antes que el trono fuera ocupado.

Por lo tanto, así como las siete plagas revelan los juicios que vendrán sobre los impíos vivos después que rechazan el mensaje en el último período de la historia de este mundo, del mismo modo lo revelan las siete trompetas, como se verá, las destrucciones siguientes de las

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sucesivas generaciones de los impíos, cada una de las cuales cerró la gracia por su rechazo del respectivo mensaje de Dios para ellos. Así las trompetas culminan con los que rechazan su mensaje para ellos hoy.

Esta verdad básica que cada período de destrucción sigue sólo después de un período correspondiente de sellamiento, es corroborada por el hecho que las langostas simbólicas, que salieron al tocar la quinta trompeta, hirieron sólo a los hombres que "no tuviesen el sello de Dios en sus frentes." todo esto no sólo muestra que cada trompeta sigue su período de sellamiento, sino también que la naturaleza de las trompetas revela el castigo de los que no reciben el sello en sus períodos particulares.

Apo. 8:1,6. "Y cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. . . .Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se dispusieron a tocarlas."

Las declaraciones, "que deben suceder pronto" (Apo. 1:1), y "te mostraré las cosas que sucederán después de éstas" (Apo. 4:1), van a decir que El Apocalipsis es dado con el único objeto particular en vista de mostrar "las cosas" situadas, no atrás, sino adelante del tiempo de Juan, haciendo referencia sólo incidentalmente al pasado, para echar la base necesaria sobre la cual edificar el futuro.

Por ejemplo: la visión de Daniel de las cuatro bestias

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fue dada para mostrar en particular que el "cuerno pequeño" (Dan. 7:8) de la cuarta bestia había de quebrantar a los santos del Altísimo (Dan. 7:25), y no especialmente para predecir el desarrollo de los imperios de Babilonia, Medo-Persia, Grecia, y Roma. Porque esos imperios ya habían sido dados a conocer en la visión de la gran imagen del capítulo dos, la cual en turno, intenta principalmente mostrar que los reinos de este mundo se deteriorarán y finalmente serán quebrantados por el reino de Cristo que ha de gobernar todo el mundo. Sin embargo, para ayudarnos a ver más fácilmente la verdad de estos últimos eventos, la profecía empieza allá con Babilonia, luego en su recorrer hacia adelante abarca el surgimiento y la caída de los grandes reinos históricos, y termina con el establecimiento del reino de Cristo y con el fin de este mundo (Dan. 2:44).

De nuevo: el capítulo once de Daniel, aunque no fue dado principalmente para mostrar lo que ha acontecido durante el largo período de tiempo que abarca, comenzando con el imperio Medo-Persa y culminando en el "tiempo del fin," no obstante llama nuestra atención a la larga línea de historia profética para identificar para nosotros el "rey del norte" "en el tiempo del fin," el que "vendrá hasta su fin, y no tendrá quien le ayude."

Así que, aunque todas esas profecías necesariamente traen a nuestra atención cosas que sucedieron hace siglos, sin embargo están designadas, como El Apocalipsis, para

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"mostrar" al pueblo de Dios "las cosas que deben suceder presto." Por lo tanto, se ve que las profecías cumplidas se emplean por las Escrituras sólo como base para esa parte de la profecía que aun debe ser cumplida.

De cualquier modo, principalmente las trompetas y los sellos representan un evento que está en el futuro del tiempo de Juan, y que sucede en el cielo, aunque también representa eventos que tienen afinidad. De estos eventos relacionados, algunos son contribuyentes y algunos son consecuentes al principal evento profético. Los primeros naturalmente preceden y los últimos naturalmente le siguen históricamente.

Esta doble verdad es explícitamente ilustrada en conexión con la última fase de ésta, con el hecho que cuando la puerta fue abierta en el santuario celestial y el juicio comenzó,--el evento que había de ser "después de estas" del tiempo de Juan,--luego todos los desarrollos históricos en conexión con las trompetas y los sellos fueron revelados uno después del otro mientras cada período sucesivo vino a revisión ante el tribunal del juicio. En otras palabras, cuando fue abierta la puerta en el santuario, los períodos representados por las trompetas y los sellos vinieron en revisión ante el que está sentado en el trono, y que tiene en su mano derecha el libro en el cual estaban revelados los eventos de las trompetas y de los sellos.

Reanudando con las trompetas correspondientes, tomamos

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la declaración que "los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se dispusieron a tocarlas." aunque no tocaron hasta que el último de los sellos fue abierto, eso no garantiza la conclusión que los eventos representados en las trompetas necesariamente deben ocurrir después de los eventos representados en los sellos. Por el contrario simplemente muestra que porque los sellos tratan con un tema y las trompetas con otro, los eventos de ambos no pueden ser registrados al mismo tiempo, sino primero uno, luego el otro, en su orden lógico.

Así Juan registró primero los pormenores de los sellos, luego los pormenores de las trompetas. Los sellos vienen primero porque ellos revelan, en el juicio, los varios períodos del sellamiento de los santos, lo que necesariamente precede la combinación de los varios períodos de destrucción de las trompetas de los que no recibieron el sello. Naturalmente, entonces, el primer sello debe anteceder a la primera trompeta, el segundo sello, la segunda trompeta, y así, como la aguja y la lanzadera, en lugar de que todos los siete sellos deben anteceder a todas las trompetas.

Así se ve como los eventos de los sellos preceden a los eventos de las trompetas correspondientes, y como resultado, las "langostas" sabían quien si y quien no tenía el sello, y así sabían a quien si y a quien no dar "tormento."

Por lo tanto, por su secuencia lógica, cada período de sellamiento antecede a cada período de des-

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trucción, fue necesario que los sellos y las trompetas fueran puestas secuencialmente en ese orden. Así se mostró que los que en cada período rechazaron la verdad como se les enseñó entonces, no fueron sellados, con la consecuencia que fueron destruídos por los juicios de Dios sobre ellos. Así como un tema revela los períodos sucesivos de sellamiento, el otro tema correspondientemente revela los períodos sucesivos de destrucción: juntos muestran que colectivamente cubren la misma extensión de tiempo.

(Para una exposición de "los sellos," léase La Apertura de los Siete Sellos).

Así como el alfabeto se presta a sí mismo para la fabricación de palabras, frases, y oraciones en un predeterminado patrón de pensamiento, sostenido y coherente, del mismo modo la Biblia, cuando completamente se explica a sí misma, maravillosamente edifica ricamente sus variados materiales (tipos, símbolos, parábolas, alegorías, numéricos, etc.) en una sobresaliente revelación, preordenada, de verdad salvadora perfectamente coordinada. Por consiguiente, como cada letra, palabra y frase de una oración tiene su parte asignada que desempeñar para dar expresión coherente al pensamiento determinado, así también cada escritura tiene su parte asignada en el desarrollo de las verdades bíblicas. Cuando cada una es cuidadosamente unida en su relación correcta en el marco de verdad revelada, una guiando e iluminando a la otra, el gran diseño que lo incluye todo se destaca en toda su solemne majestad de su enorme finalidad y grandeza.

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"El número siete," dice el Espíritu de Profecía con respecto al significado de este número básico en la Biblia, "indica totalidad."--Los Hechos de los Apóstoles, p. 467.

Por consiguiente, la vedad de las siete trompetas debe comprender toda la destrucción que sigue a cada sello desde que comenzó el mundo. Además, siendo verdad que vinieron en revisión ante el tribunal judicial celestial cuando el juicio se estableció y los libros fueron abiertos, y que comenzaron con los que vivieron primero sobre la tierra, es doblemente claro entonces, que aunque se abrieron durante el juicio, se extienden en su conexión, así como los sellos en la suya, a toda la historia de la humanidad.

Estas observaciones preliminares han aclarado el camino para un estudio coherente de las trompetas, ahora las tomaremos en su orden registrado una por una, comenzando con

La Primera Trompeta.
Apocalipsis 8:7

VERSICULO 7. "El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde."

Viendo que las trompetas simbólicamente registran la destrucción de los impíos después de que rechazan el mensaje de Dios para ellos, y que el número "siete," denota totalidad, abarca todo

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el período del tiempo de gracia y hasta la segunda venida de Cristo, el tocar de la primera trompeta debe por lo tanto ser buscado tan atrás en la historia como la primera destrucción de una multitud impía, como resultado del rechazo del mensaje de Dios para ellos. Y siendo el diluvio la primera tal destrucción, entonces obviamente la primera trompeta, como vino en revisión ante el juicio, revela la predicación de Noé, su propósito al construir el arca y la razón de Dios para inundar el viejo mundo.

Dando las razones, ahora, como vocero del simbolismo, que puede hablar por si mismo, nos dice que el "granizo y fuego mezclado con sangre" y "lanzados sobre la tierra," denota algo que necesariamente se originó fuera de la tierra misma. De otra manera no se podría decir que "fueron lanzados sobre la tierra." Los tres elementos (el granizo, el fuego, y la sangre), además, representan algo que se compone de tres partes, y que no se limita a cualquier parte o partes particulares de "la tierra," fueron por lo tanto "lanzados" en toda la tierra.

Avanzando ahora para entender el simbolismo mientras que básicamente se define a sí mismo, al avanzar el estudiente verá que su tema no sólo se hace cada vez más claro, una verdad ensamblada con otra, y todas reforzando todo el tema, pero también llevando en movimiento una lección de verdad presente. Mirando esto, él conocerá que el tiempo señalado para el desarrollo de las trompetas ha llegado, trayendo la

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trascendental verdad aquí expuesta.

Luego al continuar, en la luz de esta realización, para averiguar el significado del "fuego" (tomándolo primero por ser el más común de los tres elementos involucrados), será guiado por el triple hecho que la presencia de Dios en la "zarza" fue manifestada a Moisés por una llama de fuego (Exo. 3:2; 19:18); que el Señor compara su Palabra a un fuego (Jer. 23:29); y que en el día del Pentecostés, el Espíritu Santo apareció como "lenguas como de fuego." Hech. 2:3.

A la luz de estos tres acontecimientos, se ve que el lanzar el fuego a la tierra es simbólico del descenso del Espíritu Santo con las palabras de Verdad, en las que está el Padre y el Hijo, aun como el Padre está en el Hijo (Juan 14:9). Así por medio del Espíritu, cuya influencia omnipresente no puede ser limitada, nuestro Señor "fue y predicó" a los habitantes antes que viniera el diluvio. Por medio de El, también, nuestro Señor fue "vivificado." 1 Ped. 3:18, 19, 20.

Enseguida, como la Palabra declara que "la vida de la carne está en la sangre" (Lev. 17:11) por consiguiente se ve que "la sangre" es símbolo de vida mortal.

Y la pregunta sencilla que Dios le hizo a Job, "¿Has visto los tesoros del granizo, que tengo yo reservado para el tiempo de angustia?" (Job.38:22, 23), revela que el granizo es símbolo de

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destrucción. Y el granizo siendo agua congelada denota una destrucción por agua--el diluvio, el cual no puede ser simbolizado por agua--en su forma líquida, porque agua fluida simbólicamente representa "vida," o "gente." (Véase Juan 4:14 y Apocalipsis 17:15). Por lo tanto, el granizo es el único elemento que puede simbolizar perfectamente una destrucción por agua.

Así que por estos tres elementos (granizo, fuego, y sangre) se describe figurativamente el mensaje que Noé predicó: la destrucción por agua (granizo); La construcción del arca para preservar la vida mortal (sangre); y el poder del Espíritu de Verdad (fuego), por el cual el mensaje fue traído y proclamado. Para declarar los hechos en otras palabras, el Espíritu de Verdad (el fuego), en el mensaje de Noé proveyó el arca para preservar las vidas (la sangre) de todos los que oyeron su voz y entraron allí. Entonces para todos los que no aceptaron su voz ni entraron al arca, el mensaje trajo destrucción por el diluvio (el granizo).

Cuando Noé supo que la obra que Dios le dio había terminado porque la multitud impía "despreció, criticó, ridiculizó, y rechazó" su mensaje, él y su familia entraron en el arca. Entonces vino el diluvio y todos los que no habían buscado el refugio del arca fueron arrastrados por las furiosas aguas.

Así es que las víctimas del diluvio están simbolizadas por la tercera parte de los "árboles" y por la "hierba verde" (versículo 7) que fueron quemados

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(Condenados por el poder del Espíritu contra el cual ellos pecaron) y que distingue dos clases de gente.

Pero ¿por qué "quemados" en vez de "ahogados."? No olvidemos que aquí estamos estudiando la verdad por medio de símbolos. El acto de destrucción denotado por el significado literal de la palabra "ahogados," sería real en lugar de simbólica, y torcería la llave de la interpretación: porque si cada término no es simbólico, ¿Cómo diferenciaríamos aquellos que son símbolos de aquellos que no lo son? ¿Cómo sabríamos por cual definir la verdad? La palabra "ahogados" simbólicamente no significaría destruídos, sino por el contrario sumergidos en la vida entre grandes masas de gente (Apo. 17:15).

Y el "fuego" siendo símbolo del Espíritu de Verdad, resulta por lo tanto que los que pecaron contra El rechazando el mensaje de Noé, figurativamente fueron "quemados," y por consiguiente los impíos sufrieron Su venganza ("del fuego") por pecar contra El.

Para ilustrar: si uno comete asesinato y es convicto por una ley que demanda castigo capital, entonces su vida estaría confiscada a un instrumento de muerte. ¿Pero es el crimen o el instrumento de ejecución la causa de su muerte?-- El crimen, por supuesto; si el acusado es encontrado sin culpa, la ley no puede imponer el castigo. Así también

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con los antediluvianos: ellos no perecieron porque vino el diluvio, porque si alguno hubiera querido, podría haber entrado en el arca. Ciertamente, si todos se hubieran arrepentido se les habría dado con ello, la causa de Dios para impedir el diluvio. Pero ellos cometieron el pecado imperdonable contra el Espíritu Santo, rechazando el mensaje de Noé, rehusando entrar en el arca--un pecado que trajo sobre ellos el castigo de la ley divina (el diluvio).

Que la "hierba verde" y los "árboles" son símbolos de dos clases de seres vivientes, se ve rápidamente en el sueño de Nabucodonosor en el cual se vio a sí mismo comparado a un "árbol," y el pueblo común de su reino, a la "tierna hierba del campo." Dan. 4:10, 14, 15, 20, 22; Isa. 40:6, 7. Y Jesús, hablando de los hombres en posiciones de responsabilidad dijo que "todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego." Mat. 3:10. Claramente, entonces, el pueblo común destruído por el diluvio, fue simbolizado por la "hierba verde;" y sus dirigentes por una tercera parte de los "árboles." "Y así fue destruida toda substancia" dice el registro, "que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra; y quedó solamente Noé, y lo que con él estaban en el arca." Gén. 7:23.

Simplemente porque una tercera parte fue quemada induce a pensar que dos partes fueron dejadas, ¿debemos

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por consiguiente creer que los que se salvaron eran lo doble de los que se quemaron? Y en tanto que fueron sólo ocho salvados, ¿concluiremos que sólo cuatro almas (árboles) se perdieron?

Tales conclusiones se alcanzaron solamente por poner a un lado la regla de interpretación. Siempre recuerden que estamos estudiando eventos proféticos por medio de símbolos. No permitamos que la mente se desvíe de un cómputo simbólico a uno literal de los que perecieron y de los que vivieron.

Encontrando una explicación en la "tercera parte de las estrellas del cielo" (Apo. 12:4),--los ángeles malos que satanás arrastró con él,--"la tercera parte de los árboles" se verá que significa los impíos gobernantes del mundo antediluviano. Las dos partes de las estrellas, o ángeles, que quedaron en el cielo fueron los justos. Correspondientemente, las dos partes de los "árboles" que no fueron quemadas son símbolo de los justos que sobrevivieron al diluvio. Si la Inspiración hubiera declarado que dos tercios fueron quemados y un tercio dejado, en lugar de lo inverso, la declaración hubiera estado simbólicamente incorrecta porque un "tercio" figurativo, en las trompetas siempre significa los impíos sin considerar el número.

¿Por qué toda la gente que entró en el arca fue simbolizada por árboles? ¿Por qué no por hierba?-- Porque la hierba comparada con los árboles carece de las características apropiadas, tales como estatura, firmeza, estabilidad,

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y larga vida. Por consiguiente, la hierba ni lógica ni bíblicamente simboliza los residentes del arca como los progenitores de todas las naciones post-diluvianas.

Así, en un corto versículo de la Biblia se dice toda la historia del diluvio, como se ve en el simbolismo de la primera trompeta, no sólo una maravillosa sencillez y precisión para decir el pasado sino también una gran economía de tiempo y de material escrito, siendo lo último una comodidad que fue entonces a una gran remuneración. Y esta misma sabiduría suprema va a todo lo largo, continuando con

La Segunda Trompeta.
Apocalipsis 8:8, 9.

VERSICULOS 8, 9. "El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo con fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruída."

Como el cumplimiento de la primera trompeta nos trae hasta el diluvio incluyendolo, el tiempo de la segunda trompeta debe entonces ser buscado en la primera destrucción después del diluvio precedida por un mensaje. Y para localizar su comienzo, sólo necesitamos razonar que puesto que en la Biblia un monte representa una iglesia o un reino (Zac. 8:5; Isa. 2:3), entonces la "gran montaña" estando envuelta en fuego, como estaba la zarza desde la que Dios le habló a Moisés (Exo. 3:2, 4), puede

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significar solamente que la presencia de Dios estaba entonces en medio y alrededor de su pueblo. Y en ese tiempo fue, sabemos, el movimiento Israelita, la primera iglesia después del diluvio con un mensaje--el sistema ceremonial. Guiando a este poderoso ejército del Señor, la columna de fuego que iba adelante; y resguardándolo, seguía la columna de nube por detrás.

Después que la montaña estaba ardiendo, fue "precipitada en el mar." El mar, el almacén de las aguas, representa la morada original de lo "pueblos, y multitudes y naciones y lenguas" (Apo. 17:15). De aquí que, mientras representa el mundo como un todo, el lugar donde las naciones (aguas) residen, definitivamente ubica el lugar donde aparece la iglesia (monte). Esto es sostenido por las palabras del profeta: "Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis a la mar [donde originó el mundo], y lo que la hinche, las islas y los moradores de ellas." Isa. 42:10.

Tengan en mente que sólo la tercera parte del mar [mundo] se tornó en "sangre," también que el movimiento Israelita alcanzó sólo una parte del mundo (en términos simbólicos la "tercera parte" del "mar")--los gentiles con los que el movimiento vino en contacto cercano, especialmente en la tierra prometida. Muy obviamente, entonces, el "monte" es símbolo de la iglesia del Antiguo Testamento.

Cuando la "montaña" (la iglesia) fue precipitada

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al "mar," y "tercera parte del mar se convirtió en sangre," "y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar." La "sangre" de nuevo, sin duda representa vida mortal. Siendo así, entonces resulta que la tercera parte del "mar" (mundo) que se tornó en "sangre" (vida), fue la porción en la que fue "precipitada" la "montaña," a la que el pueblo de Dios fue traído. Por consiguiente, esa porción, Palestina, vino a ser un refugio salva-vidas para los que se unieron completamente con el movimiento, pero un matadero para los que no lo hicieron, así como el arca de Noé fue un refugio salva-vidas para los que entraron, pero un agente de destrucción para los que quedaron fuera.

Con respecto a la tercera parte de las criaturas que murieron, la Biblia sería culpada de densa superfluidad al decir "seres viventes" [que tenían vida] si por ello quiere decir vida mortal, porque ¿cómo podían haber muerto al menos que fueran seres vivientes[que tuvieran vida mortal]? De aquí que sólo eran figura de los que vivían que fueron privilegiados para tener vida eterna, y que una vez la recibieron, pero que más tarde, por debilidad, la perdieron. Así, sólo una "tercera parte" simbólica de todos los que tenían vida eterna, pero que pecaron ("murieron"), fueron destruidos.

VERSICULO 9, la última parte. "Y la tercera parte de las naves fue destruída."

El "mar" siendo símbolo del viejo mundo, las "naves" por consiguiente deben ser figura de objetos que estaban supuestos a proteger y transportar gente,

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y que, aunque prometía transportarlos seguros sobre el mar (mundo), fracasó en llegar más allá de la orilla. Por consiguiente, ellos, sólo pueden representar las religiones paganas y sus templos, las cuales ofrecían transportar a sus adherentes a un mundo más allá. Pero aun los marineros, se encontraron con desastre mientras navegaban. Tanto ellos como sus templos fueron destruídos por los Israelitas en respuesta a la orden del Señor: "Destruiréis enteramente todos los lugares [templos--"naves"], donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre los collados, y debajo de todo árbol espeso. Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y sus bosques consumiréis con fuego, y destruiréis las esculturas de sus dioses, y extirparéis el nombre de ellas de aquel lugar." Deu. 12:2, 3.

En otro ejemplo, bajo un grupo de circunstancias diferentes, cuando la iglesia figuradamente está pasando sobre la tierra en vez de sobre el mar, se usan carros en lugar de naves para simbolizar la iglesia. (Véase Tratado No. 2, La Gran Paradoja).

En su ajuste perfecto respectivamente los primeros dos períodos del mundo antiguo, las dos primeras trompetas dan garantía de que los períodos subsiguientes son también perfectamente simbolizados por las trompetas subsiguientes. Por consiguiente la verdad con respecto al tercer período, está simbolizada por

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La Tercera Trompeta.
Apocalipsis 8:10, 11.

VERSICULO 10. "El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas."

La "estrella" al caer del cielo muestra claramente que sólo puede representar alguna clase de objeto celestial que desciende a la tierra. Ardiendo como una "antorcha" indica que es un objeto que tiene poder intrínseco para dar luz, y el único semejante objeto que da luz y viene del cielo es la Palabra: "Lámpara es a mis pies tu Palabra," corrobora el salmista, "y lumbrera a mi camino." Sal. 119:105. Y puesto que la estrella cae sólo sobre la "tercera parte" de los ríos (naciones--Apo. 17:15), se revela a sí misma como símbolo de las Escrituras del Antiguo Testamento, porque fueron las Escrituras del Antiguo Testamento que no eran accesibles a todas las naciones (ríos) de la tierra en ese tiempo, sino sólo a una porción (una tercera parte simbólica, no real) de ellas.

Aunque la estrella cayó sólo en la tercera parte de los "ríos," alumbró sobre todas "las fuentes de las aguas." Este hecho muestra que: las Escrituras del Antiguo Testamento cayeron en las manos de dos clases de gente--"ríos" y "fuentes." La primera representa las naciones que vinieron en contacto cercano con la Biblia. (Estas son semejantes a "aguas de ríos, impetuosas y muchas, a saber, al rey de Asiria." Isa.8:7)

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La segunda representa su pueblo escogido (las doce tribus de Israel), para quien su Palabra era el agua de vida, haciéndolos fuentes vivas. Así "el que cree en mi," declara el Señor mismo ". . . ríos de agua viva correrán de su seno" (Juan 7:38); y: "fuente de Jacob, habitará confiado solo, en tierra de grano y de vino." Deu. 33:28.

VERSICULO 11. "Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas."

El ajenjo, una hierba amarga y aromática, actúa como un catártico y como un tónico-- cualidades y virtudes de significación de las cuales debemos descubrir el significado simbólico del nombre "Ajenjo." Un catártico es algo que posee virtudes purgativas y purificadoras, el nombre "Ajenjo" por lo tanto, debe, primero que todo, denotar un agente purgante. Y como la Palabra de Dios tiene el poder para purgar la causa y el efecto de la debilidad espiritual y restaurar las funciones saludables y vigorizar el alma enferma de pecado, obviamente es el único agente que, en esta conexión, simboliza adecuadamente el nombre "Ajenjo."

Por consiguiente, las virtudes amargas, catárticas y tonificantes denotan que la Palabra de Dios, aunque ciertamente amarga para el sabor carnal de uno, es para los honestos que la aman por el bien que les hará (purificar el corazón y el alma), su mas dulce gozo; mientras que para los deshonestos, cuyo gusto carnal es su dios, y que

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no aman la verdad, la Palabra es como bilis para su gusto. Y lo es doblemente porque aman más que los caminos de salvación, los caminos del mundo, y ésta los condena.

La cualidad aromática de la hierba revela que los que comen la Palabra de Dios, aunque sea amarga para su gusto carnal, encontrarán en ella el excelente aroma de la influencia celestial, la que les hará respirar "un sabor de vida para vida."

Cada una revelando progresivamente verdades de gran mportancia, las primeras tres trompetas indican que las cuatro trompetas restantes, acercándose cada vez más en turno al período para el beneficio que las lecciones acumulativas de todo el simbolismo fueron dadas, deben revelar prograsivamente aún lecciones de más importancia. Y precisamente esto es lo que el estudiante del tema encontrará al entrar al estudio de

La Cuarta Trompeta.
Apocalipsis 8:12.

VERSICULO 12. "El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; para que se obscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asímismo de la noche."

Habiendo afectado las estrellas, la luna, y el sol, un simbolismo de todo el sistema solar, de lo cual depende la vida para su existencia, la acción revelada en estos versículos muestra que estos objetos celestiales representan algo sin los cuales toda

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la vida terrenal dejaría de existir. Sin disputa, por lo tanto, ellos deben en este marco, representar la iglesia de Dios--la luz y la vida del mundo. Así, transparentemente clara es la doble lección que únicamente por causa de la iglesia existe el mundo hoy, y que sin su luz y energía vitalizadora, la vida sobre la tierra se extinguiría tan rápidamente como lo haría si el sol y la luna retiraran su influencia de la tierra.

Sin embargo, viendo que la interpretación aquí está basada no solo en la lógica sino también en las Escrituras mismas, de aquí que nos volvemos a ellas para la última palabra en la presente conexión. Y esto lo encontramos en el sueño de José y su interpretación: "Y he aquí que el sol y la luna y once estrellas," dijo José, "se inclinaban a mí...y su padre le reprendió y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, a inclinarnos a ti a tierra?" Gén. 37:9, 10.

En el tiempo de Jacob su familia era (1) la depositaria de la Palabra de Dios aun no escrita, (2) el templo santo y (3) la congregación de los santos. Siendo todos los tres, era por lo tanto la iglesia viva de Dios. Por consiguiente Jacob interpretó el sol, la luna, y las estrellas como símbolo de su familia--la luz del mundo entonces.

Y el hecho que el padre, la madre, y los

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doce hijos componían la iglesia en ese tiempo, es evidencia concluyente en la prueba que el sol, la luna, y las estrellas son figura de la iglesia de Dios en tres partes, la primera de las cuales está aquí simbolizada por

El Sol Herido.

El gran resplandor y fuerza física vitalizadora de todo el sistema solar, el sol claramente representa la Palabra de Dios en la iglesia--la gran fuerza que da luz espiritual y sostiene la vida en el mundo. Por consiguiente, al ser herido muestra que la luz de la iglesia para ese tiempo fue obscurecida. Y esto nos guía secuencialmente en el simbolismo a

La Luna y las Estrellas Heridas.

Reflejando la luz del sol donde el sol no puede emitirla, por consiguiente la luna simboliza la iglesia enviando un mensaje (luz) de la Palabra (sol) a este mundo obscuro. Esta interdependencia simbólica entre la luna y el sol muestra que sin la iglesia, la Palabra misma no puede resplandecer sobre la tierra, y puesto que la luz de la Palabra, el sol, aquí simbolizado era el sistema ceremonial, el cual no podía ser llevado sin una estructura especial, la "luna" por lo tanto es símbolo del tabernáculo y del templo, por el cual la luz del mensaje--el servicio sacrificial--se reflejaba. Siendo esto verdad, entonces las "estrellas" obviamente son figura de la membresía de la iglesia, y de aquí que

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heridas junto con el sol y la luna simbólicamente revela un castigo sobre el antiguo Israel.

Pero sólo una tercera parte de ellas fue herida. Resulta que la nación Israelita comprende tres partes, una de las cuales fue herida. Y como la historia de la nación abarca tres períodos distintos (primero, desde la salida de Egipto hasta la posesión de la tierra prometida, segundo, desde que ocuparon la tierra prometida hasta el cautiverio babilónico; y tercero, desde la liberación de Babilonia hasta el Advenimiento de Cristo), por lo tanto, durante uno de estos períodos ellas fueron "heridas."

De la interpretación de estos símbolos solares ("sol," "luna," y "estrellas"), para no contradecir, se ve que la cuarta trompeta va a revelar el castigo que vino sobre la nación judía en el período de los reyes. Porque fue en esos días que el templo, sus servicios y su pueblo fue "herido"; es decir la nación (las estrellas) fue llevada al cautiverio babilónico, el templo (la luna) fue destruido, y el servicio (el sol) fue abolido por un período de tiempo. Resultando así tinieblas espirituales en la tierra, como está representado por la obscuridad de la "tercera parte" del "día" y de la "noche."

Esta gran ruina fue traída por los dirigentes judíos porque "hacían escarnio de los mensajeros de Dios y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió el furor de Jehová contra

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su pueblo, y que no hubo remedio. Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a cuchillo sus mancebos en la casa de su Santuario, sin perdonar joven, ni doncella, ni viejo, ni decrépito; todos los entregó en sus manos. . .Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron al fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus vasos deseables. Los que quedaron del cuchillo, pasáronlos a Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas. Para que se cumpliese la palabra de Jehová." 2 Cro. 36:16, 17, 19, 20, 21. "Y degollaron a los hijos de Sedequías en presencia suya; y a Sedequías sacaron los ojos, y atado con cadenas lleváronlo a Babilonia." 2 Rey. 25:7.

Así, porque los servicios religiosos, el edificio del templo, y la nación fueron heridos, la luz que una vez resplandeció por medio de ellos fue extinguida por más de setenta años, hasta que el templo fue reconstruido y los servicios sacrificiales restablecidos. Por lo tanto, manifiestamente el "día" (esa porción de la tierra donde la luz del sol resplandece directamente) representa la "tierra prometida" y la "noche" (esa porción de la tierra donde la luz del sol se refleja por la luna y las estrellas) representa las tierras de los gentiles.

Claramente, entonces, el simbolismo revela que cuando

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la nación fue llevada en cautividad, y los vasos sagrados fueron removidos y luego dejados en un estado de desuso, las tinieblas espirituales descendieron por todas partes. Esta verdad es sostenida por la verdad física paralela (de la cual se deriva el simbolismo) que en un día y una noche la tierra hace una vuelta completa en su propio eje, siendo obscurecida cada pulgada en algún tiempo dentro de las veinticuatro horas involucradas. Correspondientemente, el simbolismo muestra que el sistema religioso del antiguo Israel era la única luz espiritual en todo el mundo antiguo e Israel mismo la única iglesia reconocida por el Autor de las Escrituras.

¡Qué verdad de gran importancia hoy para un cristianismo sectarizado! Que esto amoneste a todo el que elija caminar en la luz, a

Evitar los Errores de Otros.

¡Oh cuán terrible el pensamiento de cerrar el corazón y dar oído sordo a los ruegos del Espíritu de Dios! Piense que gran dolor y sufrimiento pudiera haber sido evitado si los hombres no estuvieran tan endurecidos en el orgullo y engreimiento. Fue muy humillante para los líderes de Israel antiguo reconocer sus errores y recibir correcciones de los humildes siervos de Dios, los profetas. Pero su ignorancia de la verdad no perpetuó su exaltación a los ojos del pueblo, como lo habían esperado. Ni el matar a los profetas corrigió sus errores o cubrió sus pecados. Ni el

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acallar a Dios, sino por el contrario en el curso del tiempo expuso su completa ignorancia y descubrió su vergüenza ante todo el mundo.

¿Repetirá el pueblo de Dios en este tiempo los errores de los judíos,? entonces el castigo determinado en las palabras, "Allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mat. 24:51), fracasaría para encontrar en intensidad su paralelo en algún tiempo. Además, una completa comprensión, simplemente del chasco de estar en el mismo borde para entrar al Paraíso pero por el contrario encontrarse a sí mismo siendo arrojado en el infierno, sería suficiente herirse a uno enteramente con el más angustiante remordimiento. Por lo tanto, abramos completamente nuestros corazones al leer la súplica misericordiosa del Señor:

"¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta." Mat. 23:37, 38. "La voz de Jehová clama a la ciudad, y el sabio mirará a tu nombre. Oíd la vara, y a quien la establece." Miq. 6:9. Y por fracasar en oír su voz, recuerde que

Dios Puede Herir Mientras Que Los
Hombres no Pueden.

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